Los cuentos regresan a su espacio natural

Mayte Rodríguez
-

El Festival Internacional de Literatura en Español de Castilla y León recaló en Solana de Ávila, en cuyo robledal se desarrolló una original propuesta en la que personajes imaginarios e historias reales fueron dándose la mano

Los cuentos regresan a su espacio natural

Decenas de cuentos, seguramente centenas si sumamos los de las diferentes culturas que pueblan el mundo, transcurren en el bosque. Ese espacio simbólico y mágico a la vez en el que se internaron Hansel y Gretel, en el que se perdió Pulgarcito o por el que Caperucita caminó hasta casa de la abuelita fue el lugar elegido este domingo para celebrar una singular actividad en el marco del Festival Internacional de Literatura en Español de Castilla y León. Pero no un bosque abstracto, tampoco un bosque cualquiera, sino uno tan real y tan nuestro como el de Solana de Ávila, en el que los robles acompañan al caminante, que no deja de admirar la belleza de un paisaje que culmina en lo alto de una roca coronada.

En este precioso bosque se ofrecieron este domingo dos pases de un recorrido singular en el que no faltaron personajes tan propios de su mitología como la bruja o los musgosos, que cobraron vida cuando la narradora Esmeralda Folgado contó romances, algunos tan viejos como el de la Loba Parda.

Y en ese espacio mágico, vestido aún con los colores de la primavera, un músico recreó los sonidos del bosque, los de hoy y los de antaño, comenzando por el de una caracola. No en vano, hace miles de año las dos submesetas fueron mares interiores. A este recorrido sonoro también acudió un percusionista que, haciendo uso de instrumentos tradicionales, ofreció su particular homenaje al bosque.

Los cuentos regresan a su espacio naturalLos cuentos regresan a su espacio naturalA los asistentes de fuera que habían reservado su plaza para asistir a esta propuesta literaria en el bosque se sumaron los propios vecinos de Solana de Ávila, cuyas aportaciones fueron muy agradecidas porque, gracias a ellos, el paseo se hizo desde las dos ópticas, la interna y la externa. Ellos explicaron, por ejemplo, cómo los robles que ahora son los reyes indiscutibles del lugar han ido apoderándose del espacio que antaño, antes del éxodo rural, los vecinos del pueblo dedicaban a cultivar patatas y otros productos para llenar sus despensas. O desvelaron el secreto de las bolas que lucen los robles que, lejos de ser frutos, son el envoltorio que ese árbol ofrece a las abejas que se ocultan en el interior de su corteza para deshacerse de ellas. 

En definitiva, la historia real del bosque también cobró protagonismo por boca de los vecinos de Solana de Ávila, completando así a la historia imaginaria, la de los cuentos.

Los cuentos regresan a su espacio natural
Los cuentos regresan a su espacio natural