TomTom gira a la conducción autónoma

SPC-Agencias
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Primero fueron los navegadores, y ahora la compañía pone el foco en la comercialización de servicios de mapas y navegación

TomTom gira a la conducción autónoma

En los últimos años, TomTom ha dado un giro para cambiar profundamente su modelo de negocio. Tras el auge y caída de los navegadores, la compañía ha puesto el foco en la comercialización de servicios de mapas y navegación, al tiempo que busca situarse como un actor importante en el sector de la conducción autónoma: «A medida que la tarea de conducir pasa del conductor al vehículo, el mapa debe cambiar para servir a una máquina en lugar de a un humano».
Así lo explica Vincent Martinier, director de comunicación de la empresa, que destaca la capacidad de la empresa para adaptarse a los nuevos tiempos: «Hemos aprovechado nuestros activos únicos para pasar de ser una empresa de hardware centrada en el consumidor a convertirnos en un proveedor global de tecnologías de localización, que incluyen mapas, software de navegación e información de tráfico y viajes en tiempo real. Casi dos tercios de nuestros ingresos se derivan ahora directamente de estas tecnologías centrales».
Martinier insiste en que las tecnologías de localización son el pilar del negocio de TomTom y reconoce que en este sector «no hay muchos jugadores», ya que «requiere de una profunda experiencia que la compañía ha adquirido durante más de veinte años». Esto le ha llevado a trabajar con fabricantes de automóviles como BMW, Mercedes, Fiat Chrysler, Peugeot, Nissan, Renault, Toyota, Seat, Volkswagen o la recientemente anunciada Ford. También cuenta con importantes clientes en el sector tecnológico, como Microsoft, Apple o Huawei.
«Cada vez más, los conductores demandan servicios online conectados en el vehículo que sean similares a los que tienen con los smartphones y las aplicaciones», añade el responsable del área de comunicación de la marca. Pese a este salto adelante, reconoce que aún mucha gente sigue optando por los dispositivos clásicos de navegación. «Hemos vendido más de 100 millones desde 2005; seguimos vendiendo miles cada día, y seguiremos haciéndolo mientras haya una demanda del mercado».
Desde TomTom defienden que la conducción autónoma «transformará completamente la forma en que la gente se mueve», aumentando la seguridad, el confort y la eficiencia de los vehículos «a niveles inimaginables». El viaje hacia una conducción autónoma total se desarrolla a lo largo de una escala de seis niveles y en todos ellos los vehículos requieren mapas que son diferentes de los utilizados para la navegación del conductor.
Los Sistemas Avanzados de Asistencia al Conductor (ADAS) son una realidad en ciertos vehículos y deben incluir atributos como la pendiente de la carretera, el límite de velocidad y otras señales de tráfico, permitiéndoles posicionarse en la carretera en tiempo real con una precisión de centímetros, incluso cuando viajan a altas velocidades.


Una fuente útil

TomTom también controla una cantidad ingente de datos de tráfico de las ciudades, que se han convertido en una fuente muy útil de información para cualquiera que se enfrente a la toma de decisiones de movilidad. Esto se ha hecho aún más evidente a raíz de la pandemia.
«Desde el comienzo hemos recibido cientos de solicitudes de análisis de cómo los patrones de tráfico han cambiado a medida que las restricciones han entrado en vigor. El tráfico refleja el movimiento y es una visión clave de la propagación del coronavirus», indica la compañía.
TomTom es un buen ejemplo de una empresa que ha sabido adaptarse a sus tiempos y, aunque muchos todavía lo asocien con los navegadores GPS de los salpicaderos del coche, la compañía avanza a buen ritmo para situarse como un actor importante en varios sectores de enorme crecimiento.