El Real Ávila se impone a la locura

A.S.G.
-

3
Real Ávila
1
Atlético Bembibre
Finalizado
Los encarnados, que acabaron con nueve por las expulsiones de Carlos Pascual y Manu Sánchez, derrotan al Atlético Bembibre en un partido marcado por las decisiones arbitrales, que sorprendieron a todos

El Real Ávila se impone a la locura - Foto: Isabel García

El Real Ávila se quedó con los tres puntos en un partido de auténtica locura ante un Atlético Bembibre que llegó con ganas pero se quedó sin argumentos ante un conjunto local que acabó con nueve jugadores pero que no tuvo que pedir la hora. Esta vez sí los encarnados derrocharon ganas, orgullo y la actitud que otras veces faltó para imponerse en un partido en el que el colegiado reclamó para sí un protagonismo que no merecía ni necesitaba. Convirtió en falta al borde del área lo que había sido un claro penalti de Manu Sánchez por mano un metro dentro del área, se ‘ensañó’ con Carlos Pascual en una falta donde la amarilla habría sido un castigo más justo que la roja, sorprendió a todos cuando hizo del típico agarrón en el área una acción de penalti y terminó por sacar a Manu Sánchez la segunda amarilla en una acción intrascendente pero con la que dejaba a los locales con nueve. No se puede hacer más en 90 minutos.       

Fue un partido que comenzó con el Atlético Bembibre acelerando en cada acción, como si fueran los de Pablo Huerga los que se jugaran el acceso a los playoffs. Del fogonazo inicial, al incendio. Ni cinco minutos tardaron los del Bierzo en encontrar el primero de los goles cuando el colegiado señalaba la mano de Manu Sánchez, dentro del área, tras el disparo de Romero desde la frontal. Tenía que ser penalti, pero para sorpresa de los bercianos la sacó a la  línea de cal. Y  con el cuero en la frontera del área, el disparo de José Manuel. Rasa, con rosca, ajustada al palo del portero, que no se la esperaba.Cuando Brian reaccionó fue para recoger el balón del fondo de las mallas. Era el 0-1 y el minuto 5 de partido. Era una puñalada directa al ánimo de los encarnados, desconcertados. Basalo quiso aprovechar la circunstancia. Eslalon del carrilero y disparo desde la frontal. Buscó la escuadra pero la rosca no fue suficiente.   

Tras el susto inicial reaccionaron los locales. Empujó Moreira, que tuvo la primera. Llegó a zona de disparo, pero le faltó cintura en la ejecución. A la segunda ocasión no fallarían los de María Hernández. Puso una falta con precisión Sergio Ramos al corazón del  área, donde Carlos Pascual –minuto 12– se elevaba sin oposición para colocar el 1-1 en el marcador. El gol espoleó a los encarnados y noqueó a los leoneses, en especial a su portero, Luismi, que ofreció a los encarnados la remontada en bandeja de plata. Porque de una cesión de Espi sin peligro llegó el 2-1. Con todo a favor, sin oposición y con el balón manso, el portero fallaba en su intento de despeje. Se colaba el cuero bajo el pie del cancerbero, que miró con desesperación mientras el balón se convertía en el 2-1 para asombro de todos. En 15 minutos el partido ya había tenido de todo. Y tendría mucho más.  

Con el marcador a favor los encarnados quisieron el tercero. SergioRamos ponía el orden, Moreira ejecutaba y Rubiato se ofrecía. Perdía el sitio el Atlético Bembibre. Ya no era el equipo dinámico del inicio del partido.Todo lo contrario. Nervioso, las imprecisiones y los fallos en defensa comenzaron a hacer mella en los de PabloHuerga. Hasta Marcos Isla, carrilero ante los leoneses, se animaba a explorar su banda.

Tras el efusivo inicio, se templó el partido. Por poco tiempo. Porque en un duelo que ya había sorprendido a todos por partida doble, una más. Se quedaba el Real Ávila con uno menos sobre el césped a la media hora de partido por la expulsión –roja directa– de Carlos Pascual. Puso de su parte el central. Basalo se marchaba por banda y en un control en largo el encarnado entró con todo. Se oyó la patada. La amarilla hubiera sido suficiente pero la roja también entraba en la ecuación. Le cuadró a Obeja González. El central se iba directo vestuario.

Se quedaba con uno menos el equipo de María Hernández con todo un mundo por delante. Quiso dar un paso adelante el Bembibre, que se acercó con un disparo de Xavi –minuto 35– desde la frontal que Brian despejaba a córner. Movía la pelota el equipo de Huerga y se refugiaba en su campo el de María Hernández esperando una contra que les permitiera tomar aire. No la encontraron, como no encontró el gol el Bembibre. La buscó Romero, al que faltó flequillo para rematar frente a Brian, y faltó precisión en el pase a José Manuel, que esperaba en el área sin oposición pensando ya cómo resolver.  

Aguantó bien el Real Ávila y recompuso filas el equipo tras pasar por vestuarios. Fuera Aitor, dentro Javi De Mesa y un 4-4-1 sobre el césped. Se juntaron las líneas, se ahogaron los espacios y se ayudaron unos a otros. No sabía lo que hacer  con el balón el Bembibre, que encontró en un despeje de Espi –minuto 48– la oportunidad de empatar el partido cuando el patadón se envenenaba y terminaba repelido por el palo.  

Trataron de volverse a encontrar Romero, Deivis y José Manuel, pero decidió salir de la cueva el Real Ávila. Empujaron desde atrás Tena y Domingo, reconvertido este domingo en central. De atrás adelante, donde empezarían a llegar las ocasiones.La primera de De Mesa. Gran control en la frontal y disparo que la defensa desviaba a córner. Aunque con uno menos, no se escondía el equipo encarnado, que veía cómo el asistente anulaba el 3-1 a Borja Rubiato por fuera de juego. Se había repuesto a la expulsión el equipo encarnado. Si había quien estaba cerca de mover el marcador era el equipo local, que presionaba en campo ajeno consciente de lo que podía sacar de premio.Lo tuvo Tena en un cabezazo a saque de falta –minuto 64– pero su remate se encontraba con la madera.

No faltaban ingredientes al partido y quiso seguir poniendo de su parte Obeja González. Lanzó SergioRamos el córner, el balón se marchó fuera y el colegiado señaló el punto de penalti por agarrón a Tena. Hubo que preguntar tras el partido para saber lo ocurrido. Porque fue otro agarrón más, de los muchos que hay pero de los pocos que se pitan. Y con la oportunidad de sentenciar lo hizo Manu Sánchez, que colocaba el 3-1 en el marcador. Fue el último ‘servicio’ del mediocentro, que poco después vería la segunda amarilla en una acción totalmente intrascendente pero que Obeja González no quiso dejar impune. Se quedaba con nueve el Real Ávila, quedaban 20 minutos por delante, pero no pasaría apuros el equipo de María Hernández.Ni dejaron los encarnados, que se vaciaron sobre el campo, ni supieron lo que debían hacerlo los leoneses, que no se acercaron a Brian. Todo ello para acabar con tres puntos con los que seguir en la pelea por los playoffs de ascenso.