Una economía marcada por el COVID-1, no por Semana Santa

P.R.
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Siguen ralentizándose los ERTEs presentados en Ávila esta semana: 67 expedientes y 316 trabajadores

Una economía marcada por el COVID-1, no por Semana Santa - Foto: David Castro

F.J. rodríguez / Ávila
Esta corta semana laboral que finalizaba ayer, en la que la actividad económica e industrial  debía de haber estado marcada por las fiestas de la Semana Santa, este año no ha sido así y se ha visto dirigida una semana más por la crisis sanitaria mundial que ha originado el COVID-19.
Estos días de Semana Santa las calles de la ciudad deberían estar llenas de gente, sin embargo no lo están, como viene sucediendo desde el pasado 14 de marzo, fecha del confinamiento obligado por el Gobierno con la aprobación del Real Decreto que declaraba el Estado de Alarma. El sonido el olor de la Semana Santa este año, por primera vez 
ERTES. Por lo demás, hay que destacar que los Expedientes de Regulación de Empleo Temporal (ERTEs) de presentados al amparo de la crisis sanitaria originada por el COVID-19 siguen ralentizándose en esta provincia. De hecho, en estos tres días laborales de que consta, se han presentado un total de 67 expedientes, que afectan a 316 trabajadores. De esta forma ayer el número total de expedientes presentados desde el día 16 de marzo, cuando comenzó el registro de este tipo de medidas extraordinarias aprobaras por el Gobierno de la nación, han sido un total de 1.769 los expedientes presentados y que afectan a 6.759 trabajadores en esta provincia.
A nivel de Castilla y León, los expedientes presentados estos tres días han sido 1.654 y un total de 8.921 los trabajadores afectados por estas medidas especiales. Señalar también con estos nuevos expedientes que se han presentado en la región el número total de empresas que se han acogido a estas medidas asciende a 30.118y un total de 167.804 los trabajadores afectados por estas medidas que de alguna manera pretenden servir de l paraguas y proteger a las empresas durante la duración de esta terrible crisis sanitaria que está afectando de una manera determinante a la economía de nuestro país.  Los ERTEs son una medida legal que permite a la empresa suspender los contratos de trabajo o reducir la jornada laboral por un tiempo.
Existen dos tipos de ERTEs relacionados con el COVID-19. Por una parte, el denominado ‘De causa mayor’, que son consecuencia de las medidas gubernativas, incluida la declaración el estado de alarma, que impliquen suspensión o cancelación de actividades, cierre temporal de locales de afluencia pública, restricciones en el transporte público y, falta de suministros que impidan gravemente continuar con la actividad ordinaria o bien en situaciones urgentes y extraordinarias debidas al contagio de la plantilla o a medidas de aislamiento preventivo decretados por la autoridad sanitaria. En estos casos, la autoridad laboral  interviene con carácter previo para constatar la existencia de la causa de fuerza mayor, después de la cual la empresa adopta la decisión.
En el segundo de los casos se producen los ERTEs en los que la empresa decide la medida por causas económicas, productivas, técnicas u organizativas, relacionadas con el COVID-19. En estos casos, los departamentos de Trabajo no intervienen sino que, con anterioridad, existe un período de consultas entre las representaciones de la empresa y la plantilla (sindicatos o, en su defecto, personas de la plantilla) al objeto de alcanzar, o no, un acuerdo sobre la medida.