Una marca de identidad para el cielo abulense

I.Camarero Jiménez
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Comienza en Naturávila un curso de monitores de astroturismo que busca sacar rédito de la noche impulsando la contemplación del cielo, pero reduciendo la contaminación lumínica

Una marca de identidad para el cielo abulense

Hace ya tiempo que la Diputación de Ávila tiene un plan que busca sacar rendimiento turístico a la belleza de nuestros impecables cielos nocturnos que concretamente en el caso específico de Gredos cuenta con una certificación Starlight que acaba de renovar. Se trata de promocionar esta zona sin olvidarse de las demás, pero desde el máximo respeto medioambiental, lo que hace que no se pierda de vista la necesidad de reducir la contaminación lumínica.Es un compromiso a futuro que tiene un largo recorrido que ya se ha iniciado y al que le queda mucho trecho para culminar.
En ese contexto, que lo es también a nivel europeo, pues se enmarca dentro del programa transfronterizo Night Light, se inició esre lunes en la sede de Naturávila un curso para formar monitores de astroturismo. Hay que profesionalizar, eso lo tienen claro.
Un curso para el que ya no quedaban plazas desde hace muchas jornadas y del que forman parte 40 personas.
Una marca de identidad para el cielo abulenseUna marca de identidad para el cielo abulenseComo decíamos dio sus primeros pasos una formación y se extenderá durante 60 horas lectivas de la mano de expertos acreditados.
Del pistoletazo de salida se encargó el responsable de Turismo, Asuntos Europeos yEnergía, Armando García Cuenca  quien ponía el énfasis en que estos alumnos tendrán en su mano «la oportunidad de adquirir conocimientos» para «el día de mañana guiar a los turistas por nuestros cielos en una clara apuesta por la diversificación del mercado abulense».
A la cita acudió la Fundación Starlight, en la persona de su presidenta Antonia Varela, quien aseguró que este curso «hacía falta en la provincia» y agradeció el esfuerzo a todas las administraciones participantes ya que se trata de una iniciativa que «nos permitirá consolidarnos», manifestó. Desde la fundación, que recordó es«una institución sin ánimo de lucro», tienen marcados una serie de objetivos al respecto que pasan «por la protección del cielo oscuro, la difusión de la astronomía a través del astroturismo y sobre todo el alumbrado inteligente» y para lograrlos aseguró necesitan a las instituciones y es que se trata de dinamizar el territorio «pero tomando medidas serias, drásticas y urgentes para la protección del cielo oscuro a través de la promoción y creación de nuevas ordenanzas y reglamentos, legislación en definitiva». Leyes sí, pero también que las autoridades locales, regionales y nacionales apoyen para gestar y articular un proceso de desarrollo del astroturismo y también una «marca de identidad de Ávila con las estrellas». 

Turismo con la vista puesta en las estrellas pero «maridado» con las otras potencialidades de las que puede alardear Ávila, especialmente en la sierra de Gredos «un entorno que  es único y especial por la naturaleza y la biodiversidad».  Todo guiado por los mejores, por grandes profesionales puesto que «estarán esos 12 profesores y ponentes especializados» y, en ese sentido «tenemos a los mejores» aseguraba.
Junto a Cuenca y Varela estuvo uno de los grandes implicados en este proyecto, el técnico del área de Turismo, Asuntos Europeos y Energía, Roberto Rodríguez. Fue él quien puso de manifiesto que «la forma de elegir destino por parte de los turistas ha cambiado y hay que adaptarse». Ahora en muchas ocasiones decía «se toman esas decisiones con una tablet en la mano» en lugar de en una agencia de viajes y por eso hay que adaptarse.
En Ávila «tenemos un reto, por supuesto con la vista puesta en el mercado madrileño». Su cercanía geográfica les hace venir, pero en muchas ocasiones «también irse sin pernoctar en nuestra tierra». El reto es incrementar esa estancia pero claro «ofreciendo algo». Y ese algo pasa por la diferenciación
La doble vertiente del proyecto europeo también la puso de manifiesto puesto que la promoción turística hay que compaginarla con el descenso de la contaminación lumínica «en el que entran en juego instaladores, ingenieros,  con el mundo del turismo, es decir propietarios de hoteles, casas rurales, gastronomía. Nos une el cielo oscuro y con el curso se trata de unir los dos sectores», sentenció
Lo que quedó claro es que voluntad política hay para lograrlo. De ahí que la Diputación y la Fundación Starlight vayan de la mano en un proyecto financiado por fondos Interreg, cofinanciado por la UE, con la colaboración de Naturávila. De ponerlo de manifiesto se encargó el presidente de la Diputación, Carlos García quien no dejó pasar la oportunidad de poner sobre la mesa las fortalezas abulenses  y que son «no solo culturales e históricas , también gastronómicas, paisajísticas, de flora y fauna, pero tenemos que pensar en el futuro y mirar hacia él» y para ello hay que posicionarse buscando la profesionalización, como lo hacen a través de este curso.