Ávila recibe una particular clase sobre el tiempo

B.M
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El primero de los espectáculos de Titirimundi se ofreció en el patio del auditorio de San Francisco y no lo impidió ni la ligera lluvia porque, como dijo el artista, no somos de azúcar

Ávila recibe una particular clase sobre el tiempo - Foto: David Castro

El tiempo. Su paso y cómo se pasa fueron los protagonistas del primer espectáculo ofrecido por el festival Titirimundi este fin de semana que, para cumplir con las medidas de seguridad, se celebró en el patio del auditorio municipal de San Francisco, con las sillas colocadas con su correspondiente distancia de seguridad y llenas, principalmente por familias con niños. Un espectáculo en el exterior y sobre el que cayó una ligera lluvia que no impidió su desarrollo porque, como dijo el artista, no somos de azúcar.
Lo que se ofrecía en esta ocasión era una clase sobre el tiempo a cargo de Teatro de Pavel Smid y para ello se contaba con su particular profesor, con chaleco, gafas y un reloj de bolsillo. ‘Tiempología’ era el nombre de esta clase en la que el público tuvo mucho que decir y que comenzó con una canción con el compás marcado por el tic tac del reloj y que se llenaba de adivinanzas sobre el tiempo. Y a modo de comedia, pero también de reflexión el profesor, el señor Pablo Tic Tieponés, hablaba del tiempo que va tan rápido que no lo ves o a paso de tortuga porque, aunque siempre va a la misma velocidad, no lo parece para nosotros. Porque hay quien corre contra el tiempo y a quien le pisa los talones.
Para su clase contó el profesor con un gran reloj despertador en el escenario que le ayudó a contar, ahora ya con títeres, la historia de una familia con dos hijos, Rapidito y Lentito, que así fue como llegaron al mundo y como se mueven por él. Lo hicieron a través de la escenografía marcada por las agujas del reloj que marcaban el paso del tiempo para una obra que se movía sobre dos escenarios, el del profesor y el de los títeres.