"Reformar en seguridad vial no suele costar, hay consenso"

I.Camarero Jiménez
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"Reformar en seguridad vial no suele costar, hay consenso" - Foto: Belén González

«Sacar reformas legislativas vinculadas a la seguridad vial no suele costar, hay bastante consenso entre los partidos»

Raúl Galán Segovia (Ávila, 1978) es licenciado en Derecho, diplomado en Relaciones Laborales y Máster en gestión de riesgos laborales. Con ese currículo, finalmente decidió en el año 2005 prepararse las oposiciones para ingresar en la Dirección General de Tráfico. La verdad es que aunque «lo había visto en casa» porque su madre, Fátima trabajaba en este organismo, nunca había pensado dedicarse a ello: «Ni a estudiar oposiciones, ni a ser funcionario», reconoce. 
Le ‘empujó’ Inmaculada Matías, quien entonces era la directora provincial en Ávila -y hoy destinada en Valladolid como jefa coordinadora de Castilla y León, Asturias y Cantabria- y tras varios intentos, Galán finalmente dijo sí y ella misma le preparó después de convencerle. Y menos mal porque hoy en día reconoce que «no me veo trabajando en otra cosa. Tengo un trabajo que me apasiona, disfruto a pesar de las dificultades». 
Eran, dice, «unas oposiciones con una temática bonita, asequible y al fin y al cabo es un trabajo muy bonito, primero porque ya lo conocía de antemano y también porque sirve para que la gente no se mate» o dicho de otro modo, para salvar vidas, con lo que, sin duda, «tiene un fin muy noble». 

 

¿Qué es lo primero que le viene a la cabeza sobre Ávila?
La ciudad donde nací y crecí, las murallas, la familia, los amigos, estar todo el día en la calle... Un conjunto de recuerdos la mayoría felices. 
¿ Qué es lo que más le gusta de Ávila? 
Su tranquilidad y lo «vivible» que es. Los que estamos acostumbrados a ciudades pequeñas, la sensación de «comunidad de vecinos»: todos nos conocemos, saludas continuamente por la calle, se puede ir andando a casi todos los sitios... Ah! y que la tapa va en el precio con la caña jaja! 
¿ Y lo que menos? 
Pues quizás un rasgo que tengo la sensación de que compartimos la mayoría de los abulenses: que somos muy «cainitas» en lo privado, tendentes a criticar todo y a ver el lado malo de las cosas, y sin embargo luego somos poco reivindicativos en como sociedad en conjunto; se podría decir que caemos en el conformismo en algunos aspectos. Es una opinión... 
Un lugar de la ciudad para perderse 
Sin duda las calles de intramuros. Tienen algo... 
Un recuerdo de su infancia. 
Buff, muchos: el patio del Dioce, los veranos en la piscina del Casino, las castañas de Remigio, los pepitos de Calvo, las nevadas «gordas» en invierno (más frecuentes que ahora), cambiar cromos en Teto, las salidas en bici, los campeonatos de tenis, salir con los amigos... 
Un personaje abulense que le haya marcado 
Como a todo abulense, Santa Teresa y S. Juan de la Cruz han marcado la vida y la idiosincrasia de Ávila y de sus gentes, pero soy de una generación que tuvo la suerte de tener «ídolos» cercanos: los ciclistas, Julio Jiménez, Ángel Arroyo, Úbeda, el Pájaro, Carlos Sastre..., pero sobre todo el Chava Jiménez: el último ciclista que nos ha levantado del sillón, y teníamos el gran privilegio de poder verle por la ciudad como uno más... Después el ciclismo y la vida nos dió un baño de realidad... 
El mayor cambio qué necesita Ávila es... En mi humilde opinión, Ávila necesita fijar población y desarrollar un tejido industrial, potenciando las infraestructuras que lo faciliten. Lo poco que  había prácticamente se ha perdido, y la población envejece paulatinamente porque la gente joven encuentra trabajo fuera. De mi pandilla de amigos sólo mantienen la residencia en Ávila tres o cuatro. Ya sé que es muy fácil de decir, pero creo que de ellos nos damos todos cuenta. 
Y tiene que mantener. 
El desarrollo de la proyección turística de la ciudad. Creo que, en general, se está haciendo bastante bien, pero, como dije antes, no basta sólo con ello... 
¿Qué le parece la ciudad hoy en día? 
Estéticamente está muy cuidada, sobre todo la zona turística, siempre podemos sacar defectos, pero la gente que conozco que la ha visitado es lo primero que me dice. Para los que, como yo, venimos de cuando en cuando, sigue siendo un sitio excelente para descansar y tomarse las cosas con calma. 
¿Cómo ve la ciudad en el futuro? 
Como una ciudad con calidad de vida, en todos los aspectos, si se apuesta por ella, tiene todo el potencial para ser, más si cabe, un lugar idóneo para vivir. 
¿ Qué puede aportar usted a la ciudad? 
 Poco jaja. Lo que sí que procuro es ejercer de embajador y de abulense allí donde voy. Sí que puedo modestamente decir que no son pocos los que la han visitado siguiendo mis recomendaciones, más o menos acertadas, y, como dicen los modernos, el feedback siempre es positivo.