scorecardresearch

Nuevas ayudas para la retirada de amianto en edificios

SPC
-

Prevé formalizar nuevos convenios con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para reforzar la vigilancia de situaciones de riesgo grave de caída desde altura

Dos trabajadores retiran placas de uralita con amianto en el tejado de una nave industrial de Arroyo de la Encomienda (Valladolid). - Foto: Leticia Pérez (Ical)

La Consejería de Industria, Comercio y Empleo destina dos millones de euros para la retirada de cubiertas frágiles que contengan amianto, y para la instalación de cubiertas transitables y seguras que reduzcan el riesgo de caída desde altura, que supone la tercera causa de muerte por accidentes laborales.

Según informa la Junta en un comunicado recogido por Ical, se trata de una nueva línea de subvenciones que se enmarca en el compromiso con la prevención de riesgos laborales y en el objetivo de actuar contra los accidentes laborales provocados por caída de altura, y contra la sobreexposición a materiales tóxicos causantes de cáncer en los centros de trabajo.

El departamento que dirige Mariano Veganzones ha creado esta línea con el objetivo de promover la seguridad y evitar el riesgo que supone realizar trabajos de altura. Esta medida era necesaria, dice la Junta, ya que los accidentes mortales por caídas de altura suponen la tercera causa de muerte por accidente de trabajo por detrás de las lesiones no traumáticas y los accidentes de tráfico laborales.

Además, detalla que se van a realizar nuevos convenios con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad para reforzar la vigilancia de situaciones de riesgo grave de caída desde altura que, actualmente, realizan la Inspección de Trabajo y los técnicos de las áreas de Seguridad y Salud Laboral de la Junta.

En relación con el amianto, se calcula que en España hay más de 15 millones de metros cuadrados de cubiertas de naves industriales que utilizan uralita en sus instalaciones. El material con amianto más fabricado y utilizado ha sido el amianto-cemento o fibrocemento con amianto, comúnmente conocido como 'uralita'. 

Su utilización está prohibida en España desde 2002 por las evidencias científicas de su carácter dañino. Ante este hecho, la Consejería se propone impulsar la retirada de todo el amianto posible de las cubiertas con usos agropecuarios e industriales de Castilla y León.