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Cáritas asistió en 2021 a un 8% de la población de la capital

B.M
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El año pasado llegó con todos los programas a 3.614 personas, incluyendo infancia, juventud, empleo a drogas

Cáritas asistió en 2021 a un 8% de la población de la capital - Foto: David González

Dar posibilidades reales. Este es uno de los lemas que mueven la acción de Cáritas, el organismo en el que la Iglesia deposita su acción social y caritativa, según recordó el obispo de Ávila, José María Gil Tamayo. Un ejemplo  de esa acción se puede encontrar en un curso realizado el pasado año de carnicería y pescadería en el que participaron diez personas y nueve se quedaron con puestos de trabajo en contratos de más de siete meses.

Esa idea de actuación se maneja desde Cáritas que acaba de presentar su memoria de 2021 en la que se dio a conocer que se atendieron con todos los programas a 3.614 personas, llegando a un ocho por ciento de la población de la capital abulense, explicó Antonio Luis Nicolás, delegado episcopal de Cáritas de Ávila, que compareció junto a responsables de distintos programas. 

Se trata de programas que ayudan desde cosas tan básicas como alimentación, vestido o alojamiento o a esa necesidad de atención psicológica, pasando por la ayuda a la infancia y la juventud, empleo o atención a la drogodependencia.

Además, el pasado año también se vio que por la covid-19 se han puesto de manifiesto necesidades diferentes que «han venido para quedarse».

Entre los recursos utilizados se encuentra el del albergue donde se multiplicaron por dos los usuarios, llegando a 280 el pasado año. Pero lo que es más significativo, se multiplicaron por cuatro las intervenciones (alojamiento, comidas, lavado de ropa), superando las 10.500.

Durante el pasado año se atendieron a 740 hogares en Ávila y se llegó a 3.614 personas.

Desde el programa de Infancia, Juventud y Familia, se atendieron a más de 800 personas con más de 55 voluntarios. Estos voluntarios van desde personas de 16 años hasta jubilados.

En esta atención se pueden destacar diferentes acciones, no solo con niños sino también con las familias y con espacios formativos o de ocio saludable. Se reforzó especialmente la atención ante la brecha digital y tecnológica, con talleres de alfabetización, cesión de equipos o facilitando wifi a hogares. Hubo atención en apoyo educativo, se facilitó material escolar y se hizo una atención particular a la atención emocional de jóvenes y adolescentes.

Se actuó también en el área de tiempo libre, por lo que se agradeció la colaboración de los clubes de la ciudad.

En materia de empleo se atendió a más de medio millar de personas, 343 mujeres y 179 hombres. Con esta atención se puede hacer un perfil de las personas a las que ayuda Cáritas en esta área, con la imagen resultante que tiene cara de mujer, entre 30 y 55 años y principalmente de origen inmigrante.

De las 512 personas atendidas, 188 personas encontraron trabajo. Y encontrar trabajo supone mucho más que tener un sueldo, es tener una vida organizada por ellos mismos, sin ayudas externas y donde se gana en dignidad.

En el área también se realizaron nueve acciones formativas con 138 personas participando.

En el espacio de atención comunitaria a las drogodependencias se llegó a 486 personas, especialmente en las áreas de asistencia y prevención. En todo este trabajo se destacó la importancia de la escucha.

Los datos de la memoria de Cáritas, donde se contó con recursos de 1,2 millones de euros, se conocen en la antesala de la celebración este domingo del Corpus y del Día de la Caridad. Un ejemplo de ello es Cáritas, destacó el obispo, que es «confesional en su origen y aconfesional en su destino». Habló Gil Tamayo sobre cómo «han crecido las necesidades de la sociedad abulense con motivo de la pandemia», pero también lo han hecho las donaciones en pandemia y en la campaña en favor de Ucrania.