Las Cuevas del Águila, un laboratorio natural en evolución

E.C.B
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Las Cuevas del Águila, un laboratorio natural en evolución

El geólogo David Domínguez, que investiga esta cavidad abulense desde hace más de diez años, habló en el Palacio Los Serrano de los estudios realizados y las peculiaridades de esta cueva

Las Cuevas del Águila son el segundo enclave turístico más visitado de la provincia, solo por detrás de la Muralla de Ávila. Una circunstancia que no es fruto de la casualidad, sino que responde a su singularidad dentro de las cavidades naturales que podemos encontrar a lo largo y ancho de la Península Ibérica y de eso sabe mucho el geólogo David Domínguez, cabeza visible del equipo de investigación que lleva trabajando más de una década en esta cueva próxima a Ramacastañas, anejo de Arenas de San Pedro, situada en un cerro de rocas dolomías que se formaron en una plataforma marina carbonatada del Cámbrico hace más de 500 millones de años.
Hoy esa cueva, además de ser un punto turístico fundamental para la provincia, es un auténtico laboratorio natural para entender algunas dinámicas que son comunes a cuevas de cavidades de todo el mundo y que fueron descubiertas por primera vez en la arenense, dándole así fama internacional».
«Que haya en la mitad de la Sierra de Gredos, con tantos granitos, unas cuevas que se forman habitualmente en rocas calizas o carbonáticas, es muy anómalo», subrayó Domínguez, quien apuntó que «las cuevas más próximas están a varios cientos de kilómetros, en Extremadura, Segovia, Valladolid o Madrid». Pero además, su peculiaridad está también, según apuntó el investigador, «en su formación, pues «el material en el que se forman no son calizas, sino dolomías y magnesitas, que hacen que la química de la cueva sea muy distinta a la de otras, al igual que sus formaciones dentro, pues tenemos aragonito, que no es tan común».
Además, según explicó, debido a su antigüedad, que casi dobla a los granitos de Gredos, esas rocas han pasado por muy variados procesos que «han hecho que su composición química no sea la original, que posiblemente fuese de calizas, sino que se ha ido transformando, perdiendo cal y enriqueciéndose en magnesio, lo que influye en la composición de los espeleotemas (estalagmitas, estalactitas, columnas, coladas...) que se forman.
David Domínguez, protagonista de la conferencia celebrada este martes en el Palacio Los Serrano de Ávila, también apuntó que «ahora mismo en la Cueva del Águila se están formando espeleotemas, aunque es más complicado que en otras por su composición, aunque el hecho de que haya mucho suelo encima favorece su generación».
Respecto a las investigaciones futuras, este geólogo señaló que «estamos trabajando sobre diferentes aspectos de cómo se forman las cuevas en general, pues sus peculiaridades hacen que tenga implicaciones para el resto de cuevas». Yes que «a través de formaciones rocosas somos capaces de deducir cómo ha sido el clima en el pasado en la región», indicó.