scorecardresearch

Decenas de edificios están a la venta en el casco histórico

I.Camarero Jiménez
-

El estado de los inmuebles, las dificultades para rehabilitar y que a los constructores «no les sale a cuenta», están detrás del problema según agentes inmobiliarios

Decenas de edificios están a la venta en el casco histórico - Foto: David Castro

Los días de gran afluencia de turistas en el casco histórico debido a la Semana Santa y el puente de mayo han llegado a su fin y habrá que esperar al verano y los fines de semana para volver a sentir ese 'gran' ambiente. Mientras tanto, el centro de la ciudad vuelve a la rutina, ésa en la que durante el día la vida late a un buen ritmo, pero por la noche se queda en 'stand by' en gran parte por la falta de vecinos. Esas 'ausencias' con el paso de los años han ido a más y tienen sus consecuencias como el tema que traemos hoy aquí y que no es otro que la gran cantidad de edificios que van quedando vacíos y que, por ese motivo, en muchos casos fueron puestos a la venta por sus propietarios (o sencillamente, cerrados).

Basta hacer una búsqueda en internet y en portales inmobiliarios para darnos cuenta de que son decenas de edificios completos los que han salido al mercado inmobiliario y la mayor parte de ellos se ubican de murallas adentro o muy cerca del emblemático monumento. Los hay en las calles Caballeros, Vallespín,  Reyes Católicos, Alemania, San Juan de la Cruz, en la plaza Pedro Dávila, en el propio Mercado Chico o en la céntrica calle San Segundo y el Mercado Grande que también acoge 'tristemente' a muchos inmuebles vacíos. 

Hablamos con responsables de agencias inmobiliarias de esta situación que, además, con el paso de los años parece que se agudiza y lo cierto es que así nos lo confirman. La principal razón de no encontrar comprador es que «a los constructores no les sale a cuenta» porque además una vez rehabilitado el edificio los precios que se pagan en Ávila no se corresponden con los precios a los que se tendrían que vender para que saliera rentable. Y ¿qué menos que buscar esa rentabilidad?

Son en general edificios con muchos años de vida y aquejados por el paso del tiempo. Desde el Grupo Inmobiliario Capitel su gerente, Tomás García, nos explica que  «esos edificios por lo general son cada vez más viejos y es así porque  se rehabilita poco: es muy difícil hacerlo». A los constructores hay muchos asuntos que les encarece sobremanera la obra «son cuestiones de accesibilidad, porque están en zonas peatonales, por la propia protección que tienen algunos de esos inmuebles» (todos ellos catalogados en el Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico de Ávila -PEPCHA- que indica cómo se debe actuar en ellos). 

Cuenta a modo de ejemplo que «la entrada de un camión a ciertos puntos del casco histórico sólo se puede hacer por el arco del Parador, hay que cortar el tráfico, hacer las obras entre semana y, más difícil aún si hablamos de zonas peatonales». Difícil para hacer una obra casi en  cualquier modo, mucho más lo es si hablamos de edificios enteros. A esto se añade en el momento actual «la subida de los costes de producción», tal y como apunta otro de los agentes de la propiedad inmobiliario abulenses con más años de trayectoria a sus espaldas. «Eso y que es difícil buscar financiación».

Además, continúa García, los precios a los que salen estos edificios tampoco ayudan y más desde que estalló la crisis económica, que se ha notado mucho en Ávila. Entiende el responsable de Capitel que hay un problema y es que los propietarios ponen los precios «comparando a Ávila con lugares como Madrid o Salamanca y no es lo mismo». «Ellos, en muchos casos viven fuera de Ávila y se piensan que tienen que tasar viviendas o edificios como en el lugar en el que viven». Lo mismo ocurre cuando el propietario es un banco en el sentido en el que pone un precio apelando «al valor contable»  y a «aquello de  que... es que este edificio en Madrid valdría...». En Madrid sí, pero en Ávila, no. A lo mejor un piso o en este caso un edificio «lo han visto en la web miles de veces, pero luego no se visita y eso es porque directamente a ese precio no interesa». 

Precio final muy elevado. Al posible comprador no le sale la cuenta: «Es comprar el edificio y, en muchas ocasiones, tener que rehabilitarlo entero». «El precio finalista no se corresponde con el precio del mercado de Ávila», estaría «muy por encima de lo que se pagaría por una vivienda en el casco histórico de Ávila». Devolver la vida al centro de la ciudad es sin duda difícil porque además del precio de la vivienda hay más inconvenientes. «En muchos de esos inmuebles no se puede colocar un ascensor, no hay lugar para habilitar un garaje y eso ciertamente es importante porque hablamos de escasez de aparcamientos en los alrededores del centro y los que hay están en zona azul». Más asuntos: «Apenas hay comercios, bancos cada vez quedan menos, faltan servicios». 

En gran parte hablamos de edificios pequeños que llevan tiempo cerrados y hay varios ejemplos constatables. Pongamos uno cualquiera, en venta está un inmueble  de la calle Vallespín que estaría a la venta por un valor de 150.000 euros, pero claro habría que rehabilitarlo de forma integral en sus cuatro plantas (entre las que suman 1.500 metros cuadrados); en esa misma calle hay al menos otros dos, uno de similares carácterísticas y otro mucho más grande que se vende a medio millón de euros. No lejos de allí, en la calle Caballeros, otro inmueble más y que actualmente tiene un precio de venta de 200.000 euros y algo menos de 300 metros cuadrados. En fachada no está ruinoso, pero precisa rehabilitación y, aunque con posibilidades tampoco se vende pese a una rebaja en los últimos tiempos de 75.000 euros. Aescasos 200 metros, en la  plaza Pedro Dávila está en el mercado un edificio en su día dedicado a la hostelería de 400 metros cuadrados y a la venta por 460.000 euros. Otro más, en la calle Alemania con 312 metros cuadrados y un precio de 280.000 euros. Todos para rehabilitar casi por completo. La dificultad de estos puede estar en el precio por el que se venden, en la necesidad de una rehabilitación integral y la dificultad de la misma y en la falta de servicios y comercios o bancos en el centro. 

Pero estos son sólo un tipo de los edificios que están en venta porque hay más, con otras características y tampoco se venden. Hablamos de antiguos inmuebles de uso mixto o de oficinas de grandes empresas que también perdieron su funcionalidad; ahora cambiarlos de uso es una ardua tarea y dejarlos como oficinas parece un error porque «oficinas en Ávila apenas se venden o se alquilan tres o cuatro al año». Nos lo cuenta el responsable de  la segunda inmobiliaria a la que consultamos y pone un ejemplo, un edificio cerca del Hotel Los Velada y con un precio de venta que ronda los 800.000 euros para sus 529 metros cuadrados. . «A ver... No es caro por ejemplo si viene a verlo alguien de Madrid y comparándolo con los precios de allí». «Como oficina no tendría salida», pero por ejemplo «no estaría mal para montar un restaurante maravilloso, pero ¿quién invierte en ello y en Ávila un millón de euros? Pues nadie».

Hoteles abandonados. Hay más edificios destacables a la venta: hoteles, sin ir más lejos. La razón de ser de vender estos  inmuebles la encuentra el gerente de esta inmobiliaria en el estallido de la crisis «que hizo que los precios se fueran al garete porque lo que valía mucho ya no valía nada y los bancos lo tenían financiado a una cantidad imposible», relata nuestro segundo entrevistado. 

De ahí que estos edificios los tenga el Sareb puestos a la venta pero para ellos «no hay ofertas». Contamos al menos tres hoteles en venta alrededor del casco histórico. El de la calle Estrada, cuyo precio de venta no aparece en ninguna de las búsquedas que realizamos en inmobiliarias; otro más en pleno Mercado Chico, esquina con Reyes Católicos y  que ni siquiera llegó a a abrirse porque estalló la crisis inmobiliaria y que, aunque se encuentra en relativo buen estado, no encuentra comprador porque «a la gente no le sale a cuenta». Son casi 1.800 metros cuadrados pero se vende por dos millones de euros. Muy similar es el caso de otro hotel que se vende  en la plaza de José Tomé, 1.700 metros cuadrados y dos millones de euros. De momento, sin comprador, también.

Otros inmueble destacable se encuentra en la calle San Segundo con una superficie de más de 2.100 metros y con un precio de venta también de dos millones. De él hablamos con los responsables de las inmobiliarias y el problema es el mismo: intervenir en él no sale rentable. «Allí te podrían salir 14 viviendas, 16 como mucho. Y  entre lo que vale el inmueble y la rehabilitación la inversión sería de 2,5 millones. Te saldría la vivienda a 180.000 euros y no se le ganaría dinero y encima hoy eso no se paga. Antes de la burbuja se hubiera pagado a más de 300.000, pero hoy no», relata nuestro segundo entrevistado.Además, «sólo los promotores se pueden meter en estos asuntos y estos para empezar tienen problemas de financiación, los bancos no les dan el dinero como antes». Causas por las que apenas hay promociones nuevas, apunta.

Considera que los edificios más pequeños lo tienen más fácil para ser comprados, pero las dificultades son muchas. «Empezar a construir de cero es más barato que rehabilitar» y ahí tampoco te salen los números y si no ganas dinero pues no lo haces y es que los precios «desde la burbuja inmobiliaria no se han recuperado. Se paga menos que lo que vale construir» es parte de la «moraleja» y que enlaza con lo que decíamos la construcción lleva mucho tiempo parada analizan ambos entrevistados. No hay promociones desde 2008/9 y por eso ante todo «se vende mucha vivienda de segunda mano en los últimos tiempos». Cuando alguien tiene un solar intenta parcelarlo para hacer viviendas, chalés individuales. La autopromoción es lo que se está haciendo en Ávila, sobre todo en las afueras, no en el centro;  emprenden para particulares porque un promotor no lo hace.

Lea la información completa en la edición impresa