scorecardresearch

El aumento del gasto en Defensa enfrenta al Gobierno

-

Robles insta a Podemos a dejar los «prejuicios» tras pronunciarse en contra del compromiso de invertir un 2% hasta 2029, mientras Subirats se desmarca y cree que la partida está «justificada»

Varios soldados participan en unas maniobras en las inmediaciones del recinto del campamento malagueño de Ronda - Foto: MARÍA JOSÉ LÓPEZ (EP)

Nueva fisura abierta en el Gobierno de coalición. El acuerdo de los miembros de la OTAN de alcanzar que los aliados aumenten su inversión en Defensa hasta el dos por ciento de su PIB se ha puesto aún más en relevancia tras la crisis que atraviesa el mundo por la invasión de Rusia a Ucrania. El compromiso, que Pedro Sánchez está dispuesto a cumplir antes de 2029, ha provocado nuevas grietas en el Ejecutivo y en sus socios.

Miembros de Unidas Podemos se pronunciaron ya contrarios a la línea que defiende el PSOE, pero en el mismo seno de la formación morada también hay voces discordantes como la del ministro de Universidades, Joan Subirats, que ve que el aumento de la partida es justificado.

Así, la ministra de Defensa, Margarita Robles, se mostró partidaria de la consecución de este hito y pidió ayer que el aumento del gasto en Defensa se analice sin «prejuicios», ya que sin seguridad no hay libertad ni los ciudadanos pueden disfrutar de servicios como la educación o la sanidad.

«No es una realidad de flores y de paz, es una realidad muy dura», sostuvo después de que Podemos criticara la decisión del Gobierno. La titular del departamento lamentó que se contraponga el gasto en defensa con la sanidad o la educación y recordó que los niños de Ucrania o de muchos países de África no tienen acceso a estos servicios. «Que pregunte a los niños de Ucrania», emplazó después de oír las palabras de la ministra de Derechos Sociales y líder de Podemos, Ione Belarra, criticando la medida.

Robles culpó a Rusia de haber provocado esta situación y avisó de que «las perspectivas no son buenas» porque la previsión es que la guerra de Ucrania «dure». Por ello, insistió en la necesidad de analizar la situación «sin prejuicios».

«Cualquier misil que puede lanzar Rusia puede llegar a Madrid, la situación de vulnerabilidad que está viviendo el mundo entero es preocupante», insistió reivindicando «defender y trabajar por la paz». «Ojalá no estuviéramos en este contexto pero estamos y hay que defenderse», resumió.

Por ello, cree que la valoración que hizo el ministro de Universidades es la «adecuada». Subirats, de En Comú, se desmarcó de Podemos y ve «justificado» incrementar el gasto militar, aunque reveló que votó en contra de la entrada de España a la OTAN en 1986, pero ahora se lo tendría que volver a pensar ante el aumento de las amenazas y riesgos internacionales que a su juicio conlleva la guerra de Ucrania. «La situación hipotética de que la defensa de Europa y los valores occidentales estaba en manos de los Estados Unidos ha quedado bastante desmontada», afirmó, y rechazó entrar en una lógica de carrera armamentística. El de En Comú defendió que el Ejecutivo de coalición liderado por Sánchez acabará la legislatura y que «las tensiones están, pero continúa habiendo una política de Gobierno en el Consejo de Ministros».

Relativizar discrepancias 

Más explícita fue la ministra de Hacienda y Función Pública, María Jesús Montero, quien aseguró que «será duro» negociar el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para 2023, que debe incluir el incremento del gasto militar alcanzado en la Cumbre de la OTAN en Madrid. «Prepararemos unos Presupuestos que serán el primer paso para contemplar el objetivo de llegar al dos por ciento en 2029», señaló Montero, quien relativizó la discrepancia con su socio de Gobierno, Unidas Podemos, que rechazó esa aspiración de elevar el gasto militar.

Así, indicó que «la negociación siempre es compleja, no solo con los socios del Gabinete, sino con todos los grupos políticos que tienen que apoyar un presupuesto».

Montero esgrimió sobre esa negociación presupuestaria que «hacía mucho tiempo que España no contaba con dos presupuestos consecutivos (los de 2021 y 2022)». A juicio de la ministra, el objetivo de aumentar el gasto militar responde a que se trata de que «todos los países» se sientan seguros.

Mientras, y en consonancia con lo acordado por la Alianza Atlántica, la Asociación Unificada de Militares Españoles (AUME) exigió al Gobierno que el aumento del gasto en Defensa ponga el foco sobre los miembros de las Fuerzas Armadas siendo la actualización de sus retribuciones un objetivo principal.