«Me quedo donde quieren que esté y donde quiero estar»

A.S.G.
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Pepe García reconoce que este año fue sencillo tomar la decisión. «Otros años acabas desgastado, pero este año, quizás por la inercia ganadora, he terminado con ganas de más»

«Me quedo donde quieren que esté y donde quiero estar»


Pepe García y la Cultural Deportiva Cebrereña, la Cebrereña y Pepe García. Es complicado entender el uno sin el otro los últimos años, cuando se mira la historia reciente en El Mancho Ángel Sastre, que vive sin duda alguna la mejor época de los culturalistas. Y de momento ambas partes seguirán juntas. Será la décima campaña consecutiva del abulense en el banquillo verdiblanco. «No es fácil ver estos números en el fútbol actual. No creo que haya muchos entrenadores de Tercera en Castilla y León que lleven tanto tiempo en un mismo banquillo». Lo había, hasta que Roberto Carlos Fernández decidió dejar La Virgen del Camino el pasado mes de febrero tras 15 años en el club. Ahora la referencia será Pepe García, un entrenador que volvía a estampar su firma de renovación para quedarse «donde quiero estar» afirma con rotundidad el técnico abulense tras confirmar un año más su continuidad en un banquillo al que llegó en la 2011-2012.
Esta vez no hubo que esperar mucho tiempo para tomar la decisión. «No queríamos dejar pasar muchos días» señalaba el entrenador. «El club no quería dejar pasar muchos días y yo no tenía ningún problema en hacerlo» explicaba Pepe García en una balanza que se volcó claramente y sin dudas del lado de la continuidad. Lo hizo «con ánimo renovado para hacer de nuevo un buen año en Tercera». Será la séptima temporada del equipo en la Tercera División de manos de Garci, una categoría habitual desde que aterrizara en El Mancho Ángel Sastre, donde anteriormente sólo la habían disputado en tres ocasiones, y en ninguna de ellas el equipo consiguió la permanencia. Pero renueva el entrenador consciente de que lo hecho «no vale». El reto es seguir creciendo. Y tiene ganas.
«Otros años acabas desgastado pero este año, quizás por la inercia ganadora, el desgaste ha sido mucho menor. Los chavales jóvenes han dado un paso adelante, han crecido mucho en lo futbolístico y he acabado con ganas de más, de fútbol, de aprender y reciclarme en este de parón. Otras veces el descanso se te hace corto. Este año no. Nos gusta tanto el fútbol que estás deseando volver»
Y volverá de nuevo en Tercera División. El descenso en la 2018-19 fue duro.Las lesiones complicaron en exceso una temporada que dejó a todos mal sabor de boca. Por ello la 2020-21 aparece con ánimos renovados. «Son ciclos. Ahora mismo estamos disfrutando de una buena generación, viviendo una época dorada, como dice la gente de nuestro alrededor» tienen claro Pepe García, quien ya ha vivido mucho fútbol, y no todo alegrías. «Ojalá no acabe nunca, pero llegará un momento en que se acabe». Quizás por eso insiste en decirle a los suyos que disfruten, «que disfruten todo lo que puedan de lo que estamos viviendo. Porque eso es la Cebrereña, disfrutar del momento».
Se siente cómodo Pepe García en un proyecto que desde el primer momento confió en el hacer del entrenador. Diez temporadas en las que «me he marco retos, objetivos, he quemado etapas... No es fácil. En el fútbol nadie regala nada.».

Los capitanes volcaron la balanza hacia la continuidad de Garci

Seguir de nuevo al frente de la Cebrereña es una decisión personal, pero no cabe duda que a Pepe García siempre le ha gustado conocer el sentir y la idea de su vestuario, de los veteranos, de la columna de un equipo que poco a poco va renovando caras pero que mantiene aún un bloque de jugadores que desde la llegada del técnico son fundamentales. «Los capitanes me dejaron entrever que tenían ganas de seguir, de dar continuidad al proyecto y de hacer algo bonito el año que viene». Sigue Pepe García y seguirá el bloque de una Cebrereña donde los jóvenes de la cantera abulense seguirán teniendo una oportunidad. «Habrá momento para tomar decisiones pero vamos a tratar de hacer un buen scouting. Para nosotros es una seña de identidad incorporar gente joven. No me tiembla el pulso en hacerlo».