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Carta pastoral sobre Santa Teresa como modelo de santidad

E.C.B
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Este escrito del obispo de Ávila, José María Gil Tamayo, que acaba de ver la luz en este tiempo de Pascua, es una reflexión pausada y serena en la que ahonda en la importancia de la santidad

Carta pastoral sobre Santa Teresa como modelo de santidad - Foto: David Castro

'Teresa de Jesús, modelo de santidad siempre'. Así se titula la nueva carta pastoral del Obispo de Ávila, José María Gil Tamayo que acaba de ver la luz en este tiempo de Pascua, con motivo de la celebración del Año Jubilar por el IV Centenario de la Canonización de Santa Teresa.

Una reflexión pausada y serena en la que el prelado ahonda en la importancia de la santidad «a la que estamos llamados en el seguimiento de Cristo». Santidad que, en este Año Jubilar, pone «en un primer plano de nuestra vida diocesana2, al coincidir en el tiempo no sólo este aniversario de la canonización de la Santa abulense, sino también el IV Centenario de la beatificación de San Pedro de Alcántara.

Tras poner de relieve el hecho de que «la Iglesia nunca ha dejado de invitar a sus hijos a ser santos» (especialmente en el Vaticano II con Lumen Gentium y con la exhortación del Papa Francisco Gaudete et Exultate), el obispo de Ávila busca, a lo largo de 36 páginas, responder a unas preguntas muy sencillas: «¿qué significa realmente ser santo?, ¿por qué merece la pena serlo?, ¿qué hacer para conseguirlo?».

Asimismo, las páginas finales de esta Carta Pastoral incluyen los Decretos de Penitenciaría Apostólica por los que se concede a Ávila este año la Indulgencia Plenaria, así como las condiciones de lucrarla.

Gil Tamayo recuerda que el aniversario de la canonización de Santa Teresa ha coincidido este año con la lectura evangélica de dicho pasaje, que nos recuerda que «el camino de la santidad comienza con una llamada». En este apartado, desgrana las distintas llamadas que recibe un cristiano a lo largo de su vid, y cómo necesita de la ayuda del Espíritu para su discernimiento. Asimismo, detalla una por una las distintas llamadas que recibió Teresa de Jesús a lo largo de su vida.

Fijándose en la tabla central del retablo de la Catedral, que muestra la Transfiguración, realiza una catequesis plástica, de la mano de la Santa, de cada una de las imágenes que en ella aparecen, relacionadas con la necesidad profunda de orar, y de hacerlo a la manera de Teresa.

También hace una llamada a la «acción», pues «la santidad es el camino de la Iglesia», destaca Gil Tamayo. «Una santidad que exige de nosotros una dedicación total, una entrega de cada uno. Una santidad no reservada a una minoría o a una especie de 'élite espiritual».

Gil Tamayo recuerda las palabras del Papa Francisco en la carta que escribió a monseñor García Burillo en 2015 por el V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa: «La verdadera santidad es alegría, porque 'un santo triste es u triste santo'», parafraseando a la propia Santa Teresa, para recalcar el hecho de que nada puede hacer más feliz a una persona que caminar en santidad con Cristo.

Y finaliza aludiendo a la figura de la Virgen, «invocando al Espíritu Santo que obra en nosotros la santidad».