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Volver a empezar

Víctor Martín
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Tras casi dos años y medio sin poder competir ni entrenar con regularidad por culpa de las lesiones, Paula Arias empieza a ver la luz al final del túnel. «No me marco una fecha para volver a competir. Llegará cuando así lo sienta»

Volver a empezar

El camino nunca es fácil, ni siquiera para una de las figuras más prometedoras del deporte abulense. A sus 21 años Paula Arias sigue sorteando obstáculos para llegar al circuito profesional, una meta que se antojaba inminente hace algunos años pero que se vio ‘suspendida’ temporalmente cuando varios contratiempos obligaron a la tenista abulense a luchar aún con más sacrificio de lo que lo había antes. Dos lesiones de gravedad y una pandemia son argumentos suficientes para frenar el desarrollo de cualquier deportista y desde finales de 2018 a la joven abulense los problemas físicos han obligado a Paula a centrarse en su recuperación y en su puesta a punto por encima de la competición, donde espera volver a verse más pronto que tarde.  

Dos lesiones. En noviembre de 2018 Paula Arias sufrió una grave lesión, una fractura de peroné. Una lesión que requirió de cirugía y que tuvo en el dique seco a la tenista durante prácticamente ocho meses. «Tras fracturarme el peroné me operaron, estuve en rehabilitación y volví a competir en julio de 2019. En noviembre de ese año volví a entrar en quirófano para quitar la placa que me habían colocado en el hueso y no volví a competir hasta marzo de 2020. En ese primer torneo tras mi vuelta, cuando estaba en cuartos de final, la pandemia obligó a suspenderlo» comentaba Paula acerca de ese primer parón que la tuvo alejada de las pistas.

Esa primera ola de la pandemia paralizó el mundo. No fue ajeno el deporte. A Paula Arias la pilló en el peor momento, justo saliendo de esa recuperación tras la segunda operación como consecuencia de la fractura de peroné. Pero si esto parecía insuficiente, la abulense volvía a lesionarse. En su regreso a los entrenos para poder volver a la competición Paula empezó a notar un dolor en el hombro que la impedía golpear con normalidad, sobre todo en el gesto del saque. «Empezó en julio del año pasado, al salir de la cuarentena. En los primeros meses estuve entrenando cada día en casa. A finales de mayo, empecé a entrenar en pista y dos días antes de comenzar un torneo en Girona, después de un entreno, empecé a notar que me dolía bastante el hombro al hacer prácticamente cualquier movimiento» afirma la abulense en relación a sus primeras sensaciones con esta dolencia. Tras esto comenzó el proceso de diagnóstico, donde se encontró un problema que volvería a suponer un revés más que paralizaría el calendario de Paula. «Fuimos al médico y tras varias pruebas, notamos una anomalía en un nervio, el torácico largo, donde se mostraba una clara falta de fibras. A partir de ahí me recomendaron una vida, digamos, tranquila, sin hacer nada de pista, ni correr. El nervio necesita mucho reposo para recuperar y era necesario no hacer movimientos bruscos» comenta Paula.

Tras un proceso largo y de mejora progresiva, y después de casi dos años y medio sin continuidad, Paula recibía la grata noticia de que el nervio ya no presentaba lesión alguna, un anuncio que arrojaba un poco de luz y daba el pistoletazo de salida a la preparación para recuperar la forma y el nivel mostrado previamente en el proceso de entrar en el circuito profesional de tenis, un objetivo por el que la tenista lleva luchando años y años.

Paula ya realiza ejercicios que ultiman los plazos para su regreso a las pistas. «Entreno alrededor de una hora y media o dos horas golpeando a la bola casi con total normalidad e intensidad. En el apartado físico ya realizó ejercicios para fortalecer las zonas de las que me acabó de recuperar para así hacer prevención de posibles recaídas. El proceso va muy bien. Es el saque lo que quizá estoy llevando un poco más lento y que tardaré algo más en realizar de una forma, digamos, normal».

Lucha contra sí misma. Si a un deportista de alto nivel el proceso de una larga duración le resulta complicado a nivel psicológico, esa lucha contra tus pensamientos se multiplica de forma exponencial al enlazar varios problemas físicos como los vividos por Paula Arias, un proceso del que ahora ya puede hablar como de algo pasado, aunque sin duda fue difícil de afrontar. «No he tenido tregua, ni siquiera de un corto plazo compitiendo. Han sido casi tres años de no ver el final. Los momentos malos son inevitables y hay que procurar no dejarlos dentro porque todo acaba explotando si lo guardas. Me he centrado en valorar mis progresos y he aprendido a marcarme objetivos más a corto plazo. Soy consciente de que me va a costar volver al punto donde lo dejamos, sé que es cuestión de paciencia y de trabajo, pero no dudo que volveré a estar sana físicamente y compitiendo bien. Tengo que ser positiva y confiar en mí, y también en la gente que me rodea» reflexiona la tenista abulense ante el camino que aún la queda por recorrer para volver a competir.

La mente en el futuro. Con la luz al final del túnel, Paula ya empieza a pensar en el siguiente paso, que no es otro que competir y recuperar el ritmo, aunque no existe una frontera real para llegar a esto. «No hay tiempos marcados, simplemente llegará cuando así lo sienta, cuando este físicamente preparada para ello y con la confianza de que he recuperado el nivel exigible para competir en la pista».

Paula Arias tiene un sueño para ella misma, un objetivo por el que pelea cada día y que viene buscando desde que era una niña de forma diaria y sacrificando mucho por ello. «Yo quiero ser profesional, dedicarme a esto, vivir del tenis. Quiero jugar Grand Slam, ser la mejor jugadora posible y llegar lo más arriba en el ranking que se pueda. Estaré tranquila el día que sepa que he dado mi máximo siempre y que me he esforzado todo lo que he podido. Y con eso por bandera estaré orgullosa del nivel al que llegue».

Volver a competir. Según los plazos que se han marcado la tenista y su equipo, no queda mucho para que la abulense pueda volver a competir. Después de tanto tiempo de inactividad, Paula ha sufrido pequeñas dolencias en la muñeca, aunque no será un freno. La abulense quiere seguir guiándose por sus sensaciones después de demasiado tiempo sin coger una raqueta. No piensan en objetivos a largo plazo, sólo en el trabajo diario y con la mentalidad de que cualquier día se puede frenar esa recuperación. Por el momento, tanto la tenista como su entorno no quieren saber nada en relación a fechas y a citas, pero siguen trabajando de forma continua para que los plazos de regreso sean lo más cortos posibles.