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Darío Juárez Calvo

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Darío Juárez Calvo


KINGian Mbappé

18/02/2022

Le urgía volver a doblegar al Parque de los Príncipes ante él poniendo a los pies de los caballos a su Madrid. Karim no debió darse cuenta del látigo que traía atado a su mano derecha cuando en el túnel le faltó tiempo para ponerle ojitos y maldisimular esa sonrisa vergonzosa por socarrona que a ambos se les escapó al unísono con dirección a la moqueta. A la calma de ese cómplice mirar le cortaban las dagas fratricidas con las que Kylian quiso enmendar uno de los últimos actos de fidelidad para con el cuadro parisino, antes de embarcar en junio hacia el puerto de Concha Espina con la firme aspiración de llevarse en el petate su primera Copa de Europa con el equipo de su ciudad. 
Porque el martes Mbappé no puso a bailar al Madrid: bailó al Madrid. Bueno, o a ese equipito de once jugadores salvados por su portero y sus dos centrales, que parecía de todo menos Real: acomplejado, inferior, incapaz. La flagelación del 7 se hacía tan constante y precoz que le bastaron veinte minutos para jubilar a un chico de 30 años llamado Carvajal o para terminar por rendir al central más en forma del momento (Militao) en el 94', con un golazo que valía para tumbar por la mínima -milagrosamente- al hoy todavía rival de su corazón en el primer asalto sobre la lona de París. 
Al Madrid le abofeteó la cara de lado a lado, pero a Messi le bajó del trono en el que los petrodólares se empeñaron en mantenerle anclado con el séptimo Balón de Oro por marcarle dos goles a Bolivia (...), dejando postergado al tifón galo a un retratado puesto número 9. Porque el 10 ya no es el 10, sino el 30. Y el 30 cada vez se asoma con más temor a los 40. Di María llegará a ellos y seguirá rompiendo cinturas por trimestres mientras Mbappé lleve ya cinco o seis balones de oro por romperlas a diario. Como las redes de las porterías del Bernabéu, que ya esperan conocer a su nuevo Rey a partir del 30 de junio. Ya que el 9 de marzo, Dios mediante, sólo sea para sacar el balón de la malla de la suya.