Para ser amigos del sol

M.M.G.
-

El 23 de mayo se celebra el Día del Melanoma y el jefe de la Sección de Dermatología del Complejo Asistencial, el doctor Alfonso González, ofrece las pautas de cuidado de la piel en las primeras exposiciones solares

Para ser amigos del sol

El sol es maravilloso. Si no existiera, la vida desaparecería». Así describe nada más comenzar nuestra conversación al astro rey el doctor Alfonso González, jefe de la Seccción de Dermatología del Complejo Asistencial de Ávila. 
Lejos de demonizarlo, como mucha gente podría esperar de un dermatólogo, el facultativo tiene claro que el sol debe considerarse un aliado a la hora de cuidar nuestra salud. Un aliado, eso sí, que «hay que saber usar», aclara.
«Hay que saber ser amigo del sol y ser juicioso con él», continúa hablando. Sobre todo, recalca, en las primeras exposiciones más prolongadas al mismo, como pueden ser estos primeros días de intenso calor. «Las primeras exposiciones son las más peligrosas porque son las que nos llevan a las quemaduras solares», alerta el doctor González, «y las quemaduras solares de la infancia son las que van a determinar la mayor prevalencia del melanoma».
Este sábado, precisamente, se celebra el Día Mundial del Melanoma, un tipo de tumor que, insiste el jefe de Dermatología, puede prevenirse, sobre todo, evitando las quemaduras intensas de las primeras exposiciones. «Por eso éstas deben ser cortas y con fotoprotector», asegura el experto, «y siempre siendo prudente».
A medida que se van repitiendo esas exposiciones solares, la piel va autoprotegiéndose. «Cuando se broncea, la piel hace su autoprotección natural», prosigue explicando el doctor González, que no olvida tampoco la importancia que tiene tomar el sol para que el cuerpo sintetice la vitamina D.
De hecho, en este sentido recomienda pequeñas exposiciones al sol en zonas como la cara o las manos para poder asimilar tan importante vitamina. «No existe una relación clara entre la fotoprotección y la síntesis de vitamina D», apunta el dermatólogo, «por eso no debemos culpar a la fotoprotección de la deficiencia generalizada de la vitamina D». De hecho, asegura que esto podría hacer que la gente prescindiera de la fotoprotección, lo que sería un error grave.
Preguntamos también al doctor sobre si el hecho de haber estado en casa confinados durante casi dos meses podría afectar a la piel en esas primeras exposiciones. «No, porque ahora ya estamos saliendo, sobre todo los niños, y están recibiendo ya los rayos del sol», responde. «Así que cuando lleguen los meses de junio, julio y agosto ya habrá habido un ‘entrenamiento’. No creo que éste vaya a ser un año especial por eso en este sentido».