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«En la poesía de Bunin hay mucho de búsqueda espiritual»

D.C
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Manuel Abella, traductor de la obra del Nobel de Literatura en 1933, participó este martes en la Casa de la Poesía Juan de la Cruz

«En la poesía de Bunin hay mucho de búsqueda espiritual» - Foto: Isabel García

El sentimiento religioso en la poesía del escritor ruso Iván Bunin, que llegó de la mano del traductor de su obra Manuel Abella, fue el protagonista este martes del encuentro poético de este mes de la Casa de la Poesía Juan de la Cruz que acoge la Universidad de la Mística bajo la coordinación de la poeta abulense María Ángeles Álvarez, un acercamiento desde una nueva perspectiva a un narrador que recibió el Premio Nobel de Literatura en 1933 pero cuya obra lírica era hasta ahora una gran desconocida.

Comentó Manuel Abella, que tituló su conferencia 'Miles de vidas tejen este canto', que «Ivan Bunin está considerado fundamentalmente un clásico de la prosa rusa, y en España se tradujo muy pronto porque como le dieron el premio Nobel su obra se difundió mucho, pero siempre como prosista, como autor de cuentos y de novelas, ya que su poesía no se había traducido nunca, ni al español ni prácticamente a ningún idioma».

Esa carencia tocó a su fin cuando «la editorial Sígueme, con la que trabajo desde hace años como traductor de ruso de libros de filosofía, me dijo que querían traducir a algún poeta, y me dejaron un poco las manos libres a la hora de elegir un autor; como las traducciones de ese género y ese país no se prodigan mucho pensé que entre los autores de los que no había nada quizás el que más merecía la pena, y también un poco por afinidad conmigo, porque para traducir es importante que tengas una cierta afinidad con el autor, escogí a Iván Bunin, a la editorial le pareció bien y me puse a ello».

Bunin, explicó su traductor, «es autor de una poesía que en principio no puede clasificarse como religiosa si no más bien como de paisaje, descriptiva, muy cercana a lo que sería en España la de la Generación del 98, y que además tiene un carácter parecido de reivindicación de la tierra rusa, de la historia. Lo que es el paisaje castellano en Machado es en parte en Bunin el paisaje del sur de Rusia en la zona de donde él era, la parte cercana Ucrania; es quizás el mejor paisajista de la literatura rusa para describir aquellas tierras, la decadencia de aquellas casas señoriales, la personalidad del fin de una época, e igual que Machado nos cuenta la Castilla que a finales del siglo XIX está entre la muerte y la resurrección, así lo hace Bunin con su tierra, existen muchos paralelismos». 

Y aunque «no podemos decir que fuese un creyente al uso, sí estaba afincado Bunin en la tradición cristiana ortodoxa, y en su poesía hay mucho de búsqueda espiritual propia, por ejemplo se interesa mucho por el budismo, por la religión antigua, por el paganismo, para evolucionar hacia un cierto sincretismo que se percibe en su poesía».

A la hora de aceptar la invitación de venir a la Casa de la Poesía San Juan de la Cruz, apuntó Abella, «por hablar de algo peculiar me pareció interesante concentrarme en la cuestión de la religión en esa lírica, que además iba muy en relación con este encuentro que se hace en el aula de poesía de la Universidad de la Mística, y por eso he querido hablar de cómo vivió Bunin el encuentro con lo sagrado, con lo religioso, y buscar algunos poemas suyos que abordan este tema».