Puente y la mala suerte se unen contra el Ávila

Área 11
-

4
Atlético Astorga
2
Real Ávila
Finalizado
La lesión de Rubén Ramiro, un gol en propia puerta de Calderón y el penalti transformado por Roberto Puente, claves en un choque que arrancó con 0-1

Puente y la mala suerte se unen contra el Ávila - Foto: Jesus F. Salvadores

Clara derrota del Real Ávila, la primera de la temporada, en el campo de La Eragudina ante un Atlético Astorga supo jugar mejor sus bazas. Empezó bien el Real Ávila, pero esa primera media hora estupenda saltó por los aires con 0-1 en el tanteo cuando cinco minutos locales de fortuna, autogol y penalti daban la vuelta al marcador. En la segunda parte los contragolpes de los maragatos acabaron de matar el encuentro, dejando en mera anécdota el último gol de la noche, el segundo encarnado de Ortiz.
Salió sin complejos el conjunto abulense al rectángulo de La Eragudina, dejando más que palpable el buen estado de forma de un equipo que ha arrancado la temporada con buenas sensaciones y buenos resultados. El equipo tocaba bien en la medular, buscando profundizar las bandas hasta que una gran jugada combinativa de los visitantes la llevaba Rubo a las mallas en la primera oportunidad clara de la tarde.
Era el arranque soñado, pero la escuadra maragata poco a poco se fue rehaciendo. Los abulenses se metieron algo atrás, de manera quizás inconsciente al verse por delante en el marcador. Calderón tuvo una aproximación con peligro para los visitantes, pero poco a poco el encuentro se iba volcando hacia la meta del conjunto del Adolfo Suárez. Mala fortuna visitante cuando Rubén Ramiro recibía una fuerte entrada y no podía continuar sobre el rectángulo, suplido por Manu Moreira. Una baja sensible para los encarnados.
Así, para los verdes avisaba Gonzalo con un remate que se perdía por encima del travesaño en la primera gran oportunidad para el Astorga, pero apenas pasada la media hora la mala suerte se iba a cebar con el equipo de Jonathan Prado cuando una jugada desgraciada acababa en autogol de Calderón en un balón pugnado con el jugador local Sergio. El visitante fue el último en tocar, superando a su propio arquero.
Restablecidas las tablas, el Atlético Astorga redobló en sus llegadas, presionando con mucho coraje cuando el Real Ávila tenía el esférico. Los visitantes se refugiaban en sus cuarteles de invierno, pero las llegadas maragatas eran constantes y en una de ellas caía derribado Diego Peláez por Sito, acción donde el zaguero encarnado vería la tarjeta amarilla a pesar de las protestas visitantes. Roberto Puente convertía desde los once metros y en apenas cinco minutos los abulenses pasaban de dominar el tanteo a verse por debajo.
Aunque el equipo trató de reaccionar en los diez minutos que restaban hasta el intermedio, con Jorge y Rivera tratando de llevar la manija en la zona ancha, pero la defensa astorgana sacó todos los balones que enviaron los encarnados. Al descanso, 2-1 pero todo por decidir.
Arrancaba el segundo periodo con el Real Ávila adelantando sus líneas con valentía, pero con el riesgo de las posibles recuperaciones locales. En una de ellas, un fuera de juego de Peláez era muy protestado por los jugadores astorganos, con amarilla para el propio infractor. Muy corajudos los locales, oponiendo mucha fuerza física al juego más de toque de los de Jonathan Prado. Y cuando el míster de los encarnados había movido sus piezas con la entrada de Diego Ortiz, la respuesta del Atlético Astorga fue el tercer gol, de nuevo Roberto Puente sepultando las opciones abulenses. Contragolpe perfectamente ejecutado por los maragatos y segunda diana en su cuenta para Roberto, superando con calidad al cancerbero encarnado. Pese a todo ello, el Real Ávila nunca se rindió y seguía luchando, ahora por recortar las diferencias.
Pero dejando tantos huecos lo único que se propiciaban eran los contragolpes del conjunto local, y en uno de ellos era Sergio el que definía a la perfección para ampliar las distancias. Cuatro a uno, el marcador ya resultaba doloroso para los intereses de un Real Ávila rendido a la evidencia.
De ahí hasta el final cabe reseñar que la escuadra encarnada seguía llegando y pisando más el campo del Atlético Astorga, obteniendo el premio de consolación de una segunda diana cuando ya sobre la barrera del minuto noventa Ortiz superaba al meta leonés con un balón perfecto. No había tiempo para más y el Real Ávila cosechaba en La Eragudina su primer revés. Demasiadas concesiones en la zona defensiva se pagaron con creces ante un equipo que cuenta con el potencial de jugadores como Puente en la punta de lanza. No pudo ser.