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"Alejarte de la familia es duro, pero es lo que toca"

Víctor Martín
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Iván Díaz Infantes emprende una nueva experiencia en el extranjero de la mano del Al-Itthiad, en Arabia Saudí, tras su inesperada salida del Atlético de Madrid, al que había regresado hace un año

"Alejarte de la familia es duro, pero es lo que toca"

Ya está rumbo a Arabia Saudí. Puede que cuando estas líneas vean la luz IvánDíaz Infantes aún siga volando en dirección al KAIA - Aeropuerto Internacional Rey Abdulaziz con ganas de llegar a su nuevo destino, el Al - Itthiad de Cosmin Contra, un viejo conocido de la afición por su paso como jugador por equipos como el Alavés, ACMilán, Atlético de Madrid o Getafe. Arranca un nuevo proyecto en el extranjero para Iván, hace apenas un año tomó la decisión de regresar del Ludogorets búlgaro «por motivos personales». Ha  sido un año en la que siempre ha sido su ‘casa’, el Atlético de Madrid, pero de la que ha terminado saliendo de manera inesperada. Preparador físico del equipo femenino, en apenas unos días toda su vida ha dado un giro inesperado.

¿Por qué, ahora, tras regresar a España decides emprender de nuevo una aventura en el extranjero?

Los proyectos que me ofrecía en estos momentos el Atlético de Madrid no eran compatibles con mi perfil y han decidido despedirme. Cuestiones de la vida.Y a los tres días de despedirme me ha surgido este proyecto como preparador físico del Al - Itthiad.

¿Y cómo te sientes ante lo que ha ocurrido en estos últimos días?

Por delante tengo una experiencia bonita pero también está la cara dura de todo ello, de tener que volver a alejarme de la familia, pero en unos meses nos plantearemos  que tanto mi mujer como mis hijos vengan a vivir conmigo. Fue una decisión muy difícil, con muy poco tiempo para tener que tomarla, pero lo hemos gestionado de la mejor manera.

¿Cómo surgió de repente esta posibilidad?

Fue el propio Cosmin Contra –entrenador del equipo– el que me llamó con el objetivo de preparar al equipo para quedar lo más arriba posible en la clasificación y poder meter al equipo en competiciones continentales.Estoy con mucha fuerza, con muchos ánimos y con la vista puesta en lograr los objetivos profesionales y tener la máxima conexión posible con mi familia. Es el mundo que nos ha tocado vivir y evidentemente hay que equilibrar en los dos aspectos.

El fútbol no comenzó siendo tu modo de vida...

Ahora mismo soy preparador físico de fútbol pero mi anterior profesión era profesor de educación física, aunque siempre de manera paralela a esa vida educativa he llevado un camino ligado al fútbol como entrenador y como técnico en aspectos como en el que desarrollo ahora. Desde hace ocho años he podido hacer de eso que era un poco un pasatiempo una profesión.

¿Cuál es tu trayectoria?

Hasta ahora era preparador físico del Atlético de Madrid, en el primer equipo femenino. Han sido 14 años en el Atleti ocupando varios campos: entrenador, preparador físico en varias categorías, coordinador de los preparadores físicos, responsable de metodología.En el año 2014, y durante 4 años, llego a formar parte del staff técnico del Cholo Simeone y del Profe Ortega. En el año 2018 me llega una oferta de un equipo profesional de Bulgaria, el Ludogorets, un equipo que queda campeón de la Liga Búlgara los dos años que yo estoy allí, y con dos participaciones incluidas en Europa League, Por motivos familiares decidí que rescindir el contrato en Bulgaria y volverme a Madrid, todo a raíz de esta etapa de pandemia, añadido al nacimiento de mi segundo hijo, de forma prematura demás.Fue lo que me hizo tomar la decisión de volver a España y firmar en el Atlético de Madrid de nuevo, como preparador físico del primer equipo femenino.

¿Cómo surgió la oportunidad de convertirse en preparados físico de un equipo profesional de fútbol?

Pues como hablábamos antes, en toda esta etapa mía como profesor en Madrid he mantenido contacto con el mundo del fútbol, aunque al principio no fuese de forma profesional. Lo hacía por las tardes en la academia del Atlético de Madrid. Llega un punto en el que el club me pide exclusividad a la hora de trabajar. Yo entonces tengo que tomar una decisión y decido pedir una excedencia en el centro educativo donde trabajo. De hecho sigo de excedencia en mi trabajo en el colegio, porque al final creo que debo mantener esa puerta abierta porque no sé cuánto durará esto del fútbol profesional. Es un mundo de mucha incertidumbre y siempre hay que tener un plan B.

¿Habías llevado antes la preparación física de algún equipo femenino?

No, la verdad es que ha sido mi primera experiencia en el fútbol femenino y no había tenido ningún contacto más a nivel profesional.

¿Hay diferencias a la hora del método de trabajo?

El entrenamiento, metodológicamente hablando, es muy similar. Lo que sí varían son las cargas. Varían las series, la intensidad, los pesos, pero la base es prácticamente la misma.

¿Cuál es tu filosofía de trabajo?

Siempre he intentado mantener en mi identidad un trabajo mixto. Hay diferentes estilos dentro de la preparación física: hay estilos más analíticos y otros estilos que son metodologías más contextualizadas en las que evidentemente el balón siempre tiene protagonismo. Yo soy de los que piensan que hay que saber utilizar ambos métodos. Hay momentos en la temporada en la que el método más analítico es el más indicado y hay otros momentos donde el preparador físico interviene para decir las distancias, las dimensiones, el tiempo de ejecución de cada tarea... Definiría mi estilo como eso, una metodología mixta donde uso todos los estilos dependiendo de lo que necesite el equipo.

La preparación preventiva es una parte del trabajo físico emergente en los clubes de elite, ¿qué importancia se da ahora mismo en todo el proceso?

Al final lo valoramos como un 50% de la carga de trabajo total. La preparación física es un 50 por ciento preventiva y un 50 por ciento de rendimiento. Tienes que buscar que tus jugadores y jugadoras rindan a su máximo posible, pero cuidando su salud para que ese rendimiento se alargue lo máximo posible en el tiempo. Digamos entonces que el entrenamiento preventivo y el entrenamiento dirigido al rendimiento están equilibrados en cuanto importancia dentro del planning de un equipo.

¿Cree que la preparación física de los equipos de elite con  equipos semiprofesionales marca una diferencia notable?

Dentro de un deporte como el fútbol, se ha demostrado que la preparación física no es un factor tan determinante como para que sea el protagonista de un sistema. Hay factores o aspectos del fútbol que son mucho más importantes a la hora de ganar o perder un partido, como por ejemplo la compresión técnica y táctica, o la ejecución o desempeño individual y colectivo de los jugadores. Sí que es verdad que la preparación física es un factor notable para marcar diferencias cuando todos estos aspectos se igualan. También te diría por ejemplo que en el fútbol femenino, donde más se ha avanzado en los últimos años es en el aspecto físico de las jugadoras.El fútbol femenino actual comparado con el de 10 años atrás es más rápido y más vertical, están preparadas de una forma más atlética, el porcentaje de grasa ha disminuido enormemente. Eso conlleva que el fútbol femenino cada día es un espectáculo mucho más vistoso.

¿Cree que la altitud de una ciudad como Ávila puede ser un factor relevante para trabajar con ello y conseguir una ventaja?

No es suficiente la altitud a la que se sitúa Ávila. Hay muchos estudios que abordan el trabajo físico en altitud y ese cambio de rendimiento ocurre al trabajar en altitudes superiores a 2.000 o 2.500 metros, casos que ocurren en países como Bolivia o Perú, donde sí que es verdad que ese factor se nota bastante, pero realmente no creo que la altitud de Ávila sea un factor importante para sacar ventaja con respecto a sus rivales.