Al veterinario, con cita previa y de uno en uno

D.C
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Estos profesionales de la salud animal han visto como su trabajo, ahora aumentado por teléfono, se ha reducido notablemente desde el inicio de la crisis del coronavirus

Al veterinario, con cita previa y de uno en uno - Foto: Isabel García

El de la salud animal es un sector que está atravesando la crisis del coronavirus de manera especial, aunque también de forma muy significativa, debido fundamentalmente a que el trabajo que realizan los veterinarios está considerado un servicio sanitario de primera necesidad y por tanto está sujeto a unas medidas especiales, tanto en el caso de atención a mascotas como en el de la sanidad de animales criados en granjas para consumo humano.
En el primer caso, aunque la clínicas veterinarias se mantienen abiertas para garantizar la salud de las mascotas (a nivel nacional se ha recomendado a estas empresas que permanezcan a puerta cerrada y aplacen los casos que no sean urgentes hasta que la pandemia empiece a remitir), su funcionamiento ha cambiado sensiblemente atendiendo a unos protocolos establecidos por los propios colegios veterinarios, en los cuales se establecen una serie de recomendaciones para que, en caso de tener que acudir a estos profesionales, los usuarios tomen las máximas precauciones.
Esas medidas, que han provocado un notable descenso en la presencia de los dueños de mascotas en las clínicas desde el mismo día de la declaración del estado de alarma ya que muchos han decidido no acudir salvo en caso de urgencia, se centran en la necesidad de pedir cita previa para tener especialmente controlada la asistencia de ciudadanos con sus mascotas, presencia que, explican desde las clínicas Albéitar y Asís, se limita a una única persona con su animal en la sala de espera. 
Los protocolos para evita contagios del COVID-19 llevan en muchos de los casos a la decisión de que los dueños de los animales tampoco entren en la sala donde son atendidos éstos para mantener el máximo aislamiento.
Así las cosas, siempre mirando por minimizar las posibilidades de contagio y ayudar al confinamiento domiciliario, los veterinarios han decidido aplazar las vacunaciones siempre que sea posible por no significar ningún riesgo para animales ni personas. 
Esta situación singular ha derivado también en la recomendación de evitar en la medida de lo posible la presencia de dueños y animales en las clínicas, lo cual ha significado un notable incremento de las consultas telefónicas a través de las cuales los veterinarios resuelven cualquier tipo de dudas que puedan tener los propietarios de perros, gatos y otras mascotas.
Ante las dudas que han podido surgir sobre la posibilidad de que los animales puedan contagiarse también por el coronavirus y luego transmitirlo a las personas, los profesionales sanitarios explican que ahora mismo no hay evidencias científicas de que eso pueda ocurrir, por lo cual recomiendan tranquilidad… lo que no quita para haya que tener mucho cuidado cuando se pasea a los animales por la calle para evitar lugares de riesgo y para que una vez de vuelta al hogar se limpien cuidadosamente las patas del perro para que no se convierta en un ‘vehículo’ de propagación del virus.
En lo que se refiere al cuidado de los animales de granja destinados al consumo humano, bien por su carne, bien por los productos que ofrece (leche, huevos…), el trabajo de los veterinarios ha cambiado menos, ya que en las visitas de estos profesionales a las granjas o lugares donde son cuidados se están adoptando desde el principio medidas especiales de protección, pero no puede descuidarse este campo puesto que estamos hablando de un sector fundamental ya que es una de las bases de la cadena de la alimentación.
En este caso, y cuidando siempre no hacer desplazamientos innecesarios y manteniendo las medidas de precaución básicas, los veterinarios siguen desarrollando su labor de cuidado de los animales (que no hay que olvidar que es una tarea que redunda también en la mejor salud de las personas) en instalaciones ganaderas de toda la provincia.