El líder que hay en ti

Roberto Serna


El arte de controlar la vida

16/01/2021

Anthony Robbins dice: «La clave de la vida consiste en disponer de tantas fórmulas para guiarla que hacerlo se convierta en un arte». El desafío para todos nosotros consiste en averiguar qué es lo que somos por dentro antes de fijarnos en qué producimos por fuera.
El viaje que todos hacemos en la vida por increíble que parezca es muy similar, no es extraño, porque todos buscamos fórmulas para ser felices a través de unas circunstancias que también nos golpean de la misma forma. Lo que cambia entonces no es nuestro destino, sino cómo vivimos y sentimos ese destino, eso es lo que nos hace a todos nosotros diferentes.
Desde muy temprana edad nos sentimos abrumados, asustados, contentos y entusiasmados por las mismas cosas ya que esas mismas cosas están al alcance de todos. Si alguien a quien consideramos un buen amigo nos traiciona todos experimentaremos emociones parecidas como asombro, estupefacción, incluso coincidiríamos en quedarnos «petrificados». Sin embargo, en los momentos donde somos verdaderas obras únicas de acción y creación individual es cuando nuestras fortalezas y talentos, aquello que nos hace únicos, son puestos a prueba. Es allí donde cada persona deja su sello de ofrecimiento al mundo y a los demás. ¿Nos hemos preguntado alguna vez qué eso que nos hace diferentes a los demás, o creemos que las cosas ya están lo suficientemente mal en nuestra vida como para intentar nada nuevo, marcar una diferencia? Déjame decirte que así es como la mayoría piensa y vive.
En el Williams College de Massachusetts, en Estados unidos, hay un inscripción que dice «Sube alto; llega lejos. Tu objetivo es el cielo; tu meta, las estrellas» Ahora la pregunta que yo planteo es: ¿cómo puede alguien llegar lejos si nunca se atreve a mirar dentro de sí mismo, confiar y sacar lo mejor que tiene? Más que artistas con talento muchos de nosotros pasamos buena parte de nuestra vida como maestros del pensamiento: ¿qué pensarán si hago esto o aquello?, ¿qué dirán si me ven con esta ropa?, ¿y si abro mi propia empresa, pensarán que me he vuelto loco? Las personas no controlamos nuestra vida porque marcar una diferencia significa alejarse de lo común, y lo común es a menudo rechazado por muchos.
Si todos somos diferentes, y es sorprendente cómo con frecuencia pensamos lo contrario, hay algo que podemos hacer más que ninguna otra cosa, centrarnos en nuestras fortalezas en lugar de nuestras debilidades. 
Así pues, ¿qué es lo que nos limita para avanzar?, ¿hacia dónde nos debemos dirigir para obtener esos avances? El psicólogo humanista Abraham Maslow lo llamaba individualida auténtica, es la capacidad de escuchar qué, dónde, cuándo y cómo queremos ser y sentirnos, hacer y disfrutar de nuestro regalo llamado vida. Escucharnos nos lleva a aprender sobre nosotros y nuestra forma auténtica de ver cómo nuestras fortalezas lo cambian todo, nos hacen persistir en los momentos de debilidad y dar significados mayores a lo que es importante en la vida para nosotros. ¿Qué es lo que te hace diferente?, ¿cómo puedes desarrollarlo?, ¿estás dispuesto a marcar una diferencia?  Estas son las preguntas que pueden cambiar nuestras vidas en este mismo instante.