El cambio climático también llegó a Ávila

VICENTE.G.
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La disminución de nuestros cursos fluviales, intrusión de insectos 'tropicales', la afectación de centenares de encinas, o floraciones 'primaverales' en pleno otoño son cada vez más frecuentes

Desde la zona norte de la muralla se aprecian cientos de encinas secas. Es sólo una muestra de las que están así. - Foto: VICENTE.G.

Ya nadie medianamente informado puede cuestionar el cambio climático. Muchos años han pasado desde que científicos y ecologistas advertían de lo que se estaba produciendo y se les calificaba de ‘locos, catastrofistas y falsos visionarios’. Pero está claro que los dos o tres últimos años se ha acelerado dicho deterioro y se demuestra una triste realidad. ¡El tiempo está cambiando de forma radical!
Los mayores no recuerdan hechos como los ocurridos: veranos excesivamente largos y secos y a la vez lluvias tan torrenciales que lo único que hacen es destrozar, en lugar de empapar la tierra con una caída más pausada y mantenida en el tiempo. Se habla de subidas del nivel del mar de más de un metro, en el futuro, en las costas, y la invasión de especies exóticas tanto vegetales como animales nos pueden afectar de forma notable; el vuelo de mariposas en pleno diciembre es un claro y multicolor ejemplo, pero la expansión del mosquito tigre o la avispa asiática son otros  efectos muchos más nocivos y menos relajantes que lo anterior.
Nuestras tierras interiores sufren también de manera evidente este cambio climático, esta sequía que dura ya muchos años y visualmente podemos comprobar efectos devastadores como el que están sufriendo las encinas especialmente en la sierra de Ávila, aunque estos árboles están totalmente adaptados a las condiciones climáticas más duras y con unas hojas coriáceas que son  capaces de manejar la transpiración de forma exquisita. Pero hasta ellas están sucumbiendo por cientos y algunas ya no serán capaces de recuperarse. Otros años se han visto encinas con las hojas colapsadas que tras unas lluvias otoñales se han recuperado, pero nunca hemos observado las dimensiones de la mancha de quercus secos actuales. Tanto desde la Junta como desde Diputación Provincial y guarderías forestales han mencionado que no se trata de ninguna enfermedad que las afecte especialmente. La falta de agua, el exceso de días con temperaturas extremas y algún que otro hongo oportunista detectado son los motivos de este preocupante deterioro visible en uno de los encinares más valiosos de la comunidad y el principal de la provincia, que alberga también un enorme elenco de fauna protegida cuya supervivencia depende también del buen estado de este enorme bosque que comprende los encinares del Adaja y Sierra de Ávila. Aunque el terrible hongo productor de ‘la seca’, Phytophthora cinnamomi no parece ser el causante, el panorama que contemplamos desde el lienzo norte de la ciudad es desolador.
Esta imagen inédita de tres mariposas de la especie lycaena phaleas, volando en diciembre de 2018 muestra un claro efecto del cambio climáticoEsta imagen inédita de tres mariposas de la especie lycaena phaleas, volando en diciembre de 2018 muestra un claro efecto del cambio climático - Foto: SANDRA GARCÍAAdemás son apreciables en nuestra provincia otros cambios tal vez más sutiles y menos ‘visuales’, pero no menos importantes que demuestran estas diferencias térmicas respecto a otros años anteriores.
Unos de ellos puede ser las floraciones atípicas y anómalas como está ocurriendo este mismo año donde, por ejemplo, el diente de león especialmente primaveral sigue floreciendo en octubre o los cantuesos y jazmines en la zona del Valle del Tiétar que han comenzado de nuevo una segunda etapa en la que despliegan sus pétalos de nuevo.
Comentan también los apicultores que las abejas se encuentran desconcertadas con estas temperaturas y ‘no saben qué hacer’: el clima les dice que es buena época para volar en busca de néctar, pero poco van a encontrar salvo estas flores fuera de tiempo. El caso de las aves también es notorio;desde hace varios años la migración de las golondrinas, una de las más conocidas por el hombre por el uso de los núcleos urbanos para anidar, se va adelantando cada vez más y en los pueblos abulenses podemos contemplar cómo cada temporada regresan más temprano. Según datos de SEO entran a nuestro país un mes antes que el siglo pasado.
Entre otras especies, las golondrinas han cambiado, notablemente, las fechas de migraciónEntre otras especies, las golondrinas han cambiado, notablemente, las fechas de migración - Foto: VICENTE.G.El tema de las migraciones también está presente en nuestra provincia no sólo con estas pequeñas y sutiles paseriformes, excelentes voladoras, ya que además de estas llegadas precoces, hemos podido comprobar cómo a finales de septiembre aún volaban águilas calzadas por nuestras tierras cuando años atrás resultaba muy difícil contemplar alguna pasado el mes de agosto; síntoma de que también ellas han retrasado su viaje hacia las tierras africanas.
 Son sólo unos pequeños ejemplos de los enormes cambios que probablemente nos esperan...


Algunas especies como el diente de león, han vuelto a florecer a mediados de otoño
Algunas especies como el diente de león, han vuelto a florecer a mediados de otoño - Foto: VICENTE.G.