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El PP mantiene el reto de que Mañueco supere a la izquierda

SPC
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Los populares insisten en que sí lograrán este objetivo, que consideran que es clave para mantener a Vox fuera del Gobierno regional

El candidato del PP, Alfonso Fernández Mañueco - Foto: Ical

El PP mantiene la meta de que Alfonso Fernández Mañueco adelante en solitario a la suma de la izquierda en las elecciones de Castilla y León y, pese a que detectan una estabilización en los sondeos, insisten en que sí lograrán este objetivo, que es clave para mantener a Vox fuera del Gobierno.

Al inicio de la campaña los populares subrayaban su cercanía a la mayoría absoluta, que se sitúa en los 41 procuradores, pero ahora, pasado el impulso del adelanto electoral o de la polémica de las macrogranjas de Alberto Garzón, el acento está puesto únicamente en adelantar a la suma de la izquierda, a la que solo el sondeo del CIS coloca en cabeza.

A medida que se acerca la cita con las urnas del próximo 13 de febrero, crece la incertidumbre sobre unos comicios que no tienen precedentes porque los castellanos y leonenses siempre votaban al mismo tiempo a sus alcaldes y a su representante en la Junta y también son nuevas incógnitas el efecto de las candidaturas de la España Vaciada o el peso que finalmente tendrá Vox.

Pese a ello, fuentes de la dirección nacional del PP aseguran que no se plantean un escenario en el que Fernández Mañueco, a pesar de ganar las elecciones y absorber a Ciudadanos, no adelante a la izquierda y necesite el sí de Vox, que ha dejado abierta la posibilidad de pedir asientos en el Gobierno regional.

La única hipótesis es gobernar en solitario y, aseguran, se puede conseguir y emular así la posición de la que goza Isabel Díaz Ayuso en Madrid, donde solo necesita de la abstención de Vox, obligado a votar junto a la izquierda para poder bloquear cualquier iniciativa de la presidenta madrileña.

Descartan además una repetición electoral en el caso de que Vox exija compartir coalición y recalcan que la campaña "va bien".

En este contexto, el PP ha multiplicado en los último días sus apelaciones al voto útil, a concentrar los apoyos del centroderecha en sus siglas, un llamamiento que ayer Pablo Casado hizo desde el Senado.

También son abiertas las críticas a Vox en los actos de campaña. Casado ha acusado al partido de Santiago Abascal de prestar un servicio al líder de los socialistas, Pedro Sánchez, al fracturar el voto, al tiempo que ha pedido a los suyos rechazar "proyectos de radicalización y populismo".

Mientras, Fernández Mañueco ha pedido dejar de mirar "a quien está ladrando" a su lado. Además, ha incidido en que "hay que ir a votar". La participación es otra de las claves.

Entre tanto, la presidenta madrileña, a la que se intenta emular, se ha desligado de las críticas al partido que podría tener la llave de la gobernabilidad y ha apuntado que Vox y el PP "comparten muchas cosas" y que España no está para buscar "divisiones" entre ambas formaciones.