"La pediatría, dentro de la medicina, da muchas alegrías"

E.Carretero
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El jefe del Servicio de Pediatría del Complejo Asistencial de Ávila recibió recientemente el título de socio de honor de la Sociedad Española de Pediatría, un reconocimiento en el que sus propios compañeros valoran su trayectoria y profesionalidad

"La pediatría, dentro de la medicina, da muchas alegrías" - Foto: David Castro

José María Maíllo del Castillo, jefe del Servicio de Pediatría del Complejo Asistencial de Ávila, era nombrado recientemente socio de honor de la Asociación Española de Pediatría, reconocimiento otorgado por sus propios compañeros de profesión atendiendo a su «perfil humano y trayectoria profesional» y que esta semana nos sirve ‘de excusa’ para conocer un poco más al hombre que hay detrás del popular pediatra que con 66 años cumplidos sigue al pie del cañón. «Lo que más acicate me da para continuar son los niños y sus familias; poder seguir ayudándoles», asegura este mirobrigense que «desde siempre» y, pese a pertenecer a una gran familia dedicada a los negocios, quiso ser médico.   
Pasó el jefe del Servicio de Pediatría del ComplejoAsistencial de Ávila su infancia y juventud en Ciudad Rodrigo. Una época de la que  Maíllo del Castillo tiene recuerdos «excelentes» y en la que ocupa un lugar destacado su abuela Josefa, que ejercía como una «gran matriarca» con sus doce hijos y cerca de 40 nietos.

¿Qué es lo primero que le viene a la cabeza sobre Ávila?
La imagen nocturna de sus Murallas al llegar a los Cuatro Postes.
¿ Qué es lo que más le gusta de Ávila?
La tranquilidad. Ávila tiene muchos rincones que invitan a pesar y a reflexionar. Y fuera de la ciudad, como amante de la montaña, Gredos.
¿ Y lo que menos?
Que quizás esa tranquilidad es fruto de una falta de desarrollo de la ciudad. Hay que buscar un equilibrio entre la evolución, que implica un mayor nivel de industria y mejores comunicaciones, y la vida tranquilidad y de calidad que hay en Ávila.
Un lugar para perderse.
Aparte de Ciudad Rodrigo, donde voy siempre que puedo, cualquier lugar de la capital abulense acompañado de mi familia y, por supuesto, Gredos.  
Un recuerdo de la infancia...
Los mejores recuerdos de mi infancia están en Ciudad Rodrigo y son de mi familia y de lo felices que éramos los niños jugando todo el día en la calle. También recuerdo a nuestros padres trabajando para poder darnos un futuro.   
Un personaje abulense que le haya marcado.
No puedo hablar de nadie en concreto sino de sus gentes. Llegué a Ávila con 28 años y lo que más me gustó fue la sensatez, nobleza y sencillez de sus gentes.
El mayor cambio qué necesita Ávila es...
Mejorar las comunicaciones, especialmente con Madrid porque no se puede tardar una hora y tres cuartos en llegar hasta allí. Si esto mejorara seguramente más empresas optarían por esta ciudad y habría más trabajo y la gente podría quedarse a vivir aquí. Creo que también contribuiría a que Ávila tuviera más oportunidades el que se apostara más por Ávila como ciudad universitaria. Personalmente, lamento mucho que nos quedáramos sin los estudios de Medicina.
Y Ávila tiene que mantener.
La amabilidad con la que se atiende a la gente de fuera, su naturaleza y el impulso turístico que desde hace unos años se está dando a la ciudad.
¿Qué le parece la ciudad hoy en día? ´
Me encanta. Aquí se puede vivir muy bien y ser feliz. Yo en Ávila he encontrado muy buenos amigos. Solo me preocupa que mis nietos, cuando lleguen a adultos, puedan quedarse aquí a vivir si es lo que quieren.
¿Cómo ve la ciudad en el futuro?
Soy optimista; creo que Ávila tiene muchas posibilidades pero, insisto, creo que es necesario mejorar las comunicaciones.
¿ Qué puede aportar usted a la ciudad?
Mi trabajo, el que he realizado durante toda mi vida para atender a mis pacientes y mi experiencia en la pediatría.