Eliminado el mayor punto de colisión de aves de la región

M.M.G.
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El tendido eléctrico, en el que se calcula que han perdido la vida cerca de 50 ejemplares de distintas especies y para cuya mejora ha trabajado directamente el Colectivo Azálvaro, se encuentra ubicado en el término municipal de Urraca Miguel

Eliminado el mayor punto de colisión de aves de la región

Las aves rapaces pueden volar a partir de ahora algo más seguras en los cielos de Ávila. Sobre todo, en una zona en la que muchas de ellas han perdido la vida a causa de las colisiones y electrocuciones sufridas con líneas eléctricas  de alta tensión.
El Colectivo Azálvaro ha anunciado a Diario de Ávila que se ha firmado un acuerdo conjunto entre la Fundación de Patrimonio Natural, la compañía de salud Asisa y la Fundación Europea para la Cetrería y la Conservación (EFFC), mediante el cual se lanzarán 22 actuaciones en dos áreas de la provincia de Ávila para paliar la mortandad de la avifauna provocada por los tendidos eléctricos. Concretamente, una de las áreas de actuación afecta a un tramo de tres kilómetros de un tendido eléctrico privado ubicado en el término municipal de Urraca Miguel y que se había convertido, por desgracia, en todo un punto negro de mortalidad para las aves. 
De hecho, según confirma José Aguilera, portavoz del Colectivo Azálvaro, se tiene constancia de la muerte en esta línea eléctrica, de 37 ejemplares de buitre leonado, cinco buitres negro,un milano negro y doss busardo ratonero, además de un córvido.
Pues bien, ese tendido, se acoge ahora al Real Decreto por el que se establecen medidas para la protección de la avifauna contra la colisión y la electrocución en líneas eléctricas de alta tensión, por lo que sobre él se han adoptado las medidas de protección necesarias para garantizar la conservación de las especies, con la instalación de elementos aisladores en las crucetas y señales o balizas anticolisión, que permiten a las aves distinguir a lo lejos la presencia de los cables. 
«Fue en el 2016, dentro del seguimiento periódico que se viene realizando de estas infraestructuras de transporte de energía por sus efectos negativos, cuando localizamos e identificamos este nuevo “punto negro” de mortalidad de avifauna,  muy próximo al Centro de Tratamiento de Residuos, y cuya línea eléctrica de alta tensión es de titularidad particular, ubicada en el término municipal de Ávila, en Urraca Miguel», relata Aguilera los orígenes de los trabajos del Colectivo Campo Azálvaro para la eliminación de este punto crítico.
Antes de eso, explica, ya se había logrado mejorar las condiciones del tendido eléctrico de Iberdrola que abastece de energía al CTR, donde también perdían la vida muchas aves. «El poder de atracción que ejerce sobre las aves que se desplazan hasta allí a diario desde distancias enormes, y es en sus vuelos de aproximación a la zona de rechazo del vertedero como lugar de alimentación cuando las aves aprovechan las corrientes de ladera para su desplazamiento, y estas coinciden con la línea eléctrica de alta tensión, causando esta gran mortandad por colisión con los cables», explica.
Azálvaro ha denunciado, durante los últimos cuatro años, el impacto que ocasiona sobre la avifauna en su fase de funcionamiento de acuerdo con las características de la línea y su ubicación. Durante este período de tiempo, se informó de la elevada peligrosidad de esta línea al Servicio Territorial de Medioambiente, sin tener conocimiento si las denuncias emitidas han sido elevadas como expedientes sancionadores al Departamento Jurídico de dicho Servicio Territorial. Ha sido a través de la labor conjunta con el Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA), lo que ha propiciado que la Fiscalía de Medioambiente de Ávila haya impulsado la apertura de un procedimiento penal por delito medioambiental contra el titular y responsable del referido tendido eléctrico, a las que se ha unido Colectivo Azálvaro como acusación particular. 
Cabe mencionar que el Ministerio de Transición Ecológica estima que más de 33.000 aves rapaces protegidas son víctimas cada año de la electrocución en los tendidos eléctricos en España,  en lo que se refiere únicamente a la mortalidad de las aves rapaces sin tener en cuenta otros grupos de aves. Además, lo hace sin estar en posesión de los datos de todas las comunidades autónomas existentes en España. De hecho, en Castilla y León, entre los años 2012 y 2016, se registraron, oficialmente, 327 aves muertas o heridas por electrocución. Sin embargo, este dato no coindice con los aportados por el Colectivo Azálvaro, que registró un total de casi medio centenar de muertes, por colisión y electrocución solamente en un tramo de 1,5 kilómetros de dicha línea eléctrica, entre los años 2016 y 2019, a las que se sumarían los hallazgos de los propios Agentes Medioambientales y Celadores del Servicio Territorial de Medio Ambiente de Ávila.