"Es muy importante que la gente joven se quede en Gredos"

E.Carretero
-

A Micaela Rubio le gustan los retos y por eso cuando le propusieron desarrollar un proyecto cultural en el norte de Gredos se lo tomó como algo personal pese a no tener ninguna relación con esta zona de la provincia de Ávila

"Es muy importante que la gente joven se quede en Gredos"

La música es la culpable de que Micaela Rubio (Elda, 1968)  descubriera por primera vez, hace ya 23 años,  Gredos. Entonces lo hizo con el grupo Kasiklásica, del que esta eldense formaba parte, y para actuar en el Parador de Navarredonda. Tras aquella actuación, recuerda esta violinista, el grupo firmó un contrato con Paradores con el que durante una década, y en época estival, llevó su música por distintos establecimientos de la cadena hotelera, incluido el de Gredos, Parador al que siguieron acudiendo una vez finalizó el acuerdo con la red de Paradores de Turismo.  

«Veníamos de una zona árida, que no tiene nada que ver con Gredos, y venir aquí era como venir de vacaciones porque hacíamos la música que nos gustaba y nos reuníamos con amigos», recuerda Micaela esas ‘giras’ que poco a poco fueron generando en ella un sentimiento muy especial hacia Gredos. Y tan habituales empezaron a ser sus visitas a esta  comarca abulense que, recuerda, los alcaldes de San Martín del Pimpollar, Navarredonda de Gredos y Hoyos del Espino empezaron a animarla a establecerse en esta zona de la provincia de Ávila para desarrollar un proyecto cultural.  «Ellos se unieron para atraer este tipo de proyectos a la zona porque consideraban que era importante que hubiera un ocio vinculado a la cultura en la Sierra de Gredos», rememora Micaela la propuesta original de aquellos regidores que finalmente aceptó en el año 2016. Así surgió la Asociación Músico-Cultural En_Clave Gredos Norte, proyecto que actualmente engloba a 22 municipios de esta comarca abulense y en el que de un modo u otro están implicados 318 vecinos de la zona. De hecho, insiste Rubio, lo mejor de este proyecto es que es algo «colectivo y no solo de uno o dos pueblos» y de hecho las sedes de esta escuela se distribuyen en varios municipios. «Intentamos que las actividades se repartan para no centralizar y de hecho en la orquesta hay 87 personas que representan a 16 poblaciones diferentes», apunta para hablar de la buena acogida que ha tenido este proyecto que, además, ha favorecido la socialización entre los vecinos de los pueblos de esta zona de la provincia de Ávila. «Si hay algo que ha unido a los pueblos de la zona es este proyecto», afirma tajante nuestra protagonista, directora además de esta orquesta.

 

¿Qué es lo que más le gusta de Ávila o en este caso de Gredos?
Gredos me enamoró desde le primer instante que estuve allí. Incluso antes de instalarme aquí este lugar era mi válvula de escape para componer y preparar las obras que estrenaría en las fiestas de mi ciudad.
¿Y lo que menos?
Quizás lo que peor llevo es la distancia con mi familia ya que los medios de transporte tampoco ayudan mucho para acercarme a casa. Y si tuviera que poner un pero a Gredos sería el frío.
Un lugar para perderse.
Es complicado responder a esa pregunta porque en cada pueblo donde desarrollo mi actividad tengo un lugar predilecto, aunque si tuviera que decidir me quedaría con la terraza del Parador de Gredos donde tantos buenos momentos he vivido.
Un recuerdo de la infancia.
La Noche de Reyes sin duda; la preparación que llevaban a cabo mis padres para que fuera una noche especial para nosotros. No la olvidare nunca y de hecho sigo la tradición.
Un personaje abulense que le haya marcado.
 Adolfo Suárez por lo que significó para la transición a la democracia.
El mayor cambio que necesita Ávila es...
Siguiendo con Gredos, pero creo que es común en toda la provincia, lo mal comunicado que está, en especial para las personas que no disponen de coche como es mi caso, y la vivienda.
Y tiene que mantener...
Mantener y cuidar la naturaleza y su forma de vida basada en la ganadería y el turismo, sin masificaciones que harían que perdiera su identidad.
¿Qué le parece Ávila, y en su caso Gredos, hoy en día?
Un buen sitio para vivir.
¿Cómo ve el futuro?
Con dificultades para sobrevivir algunas poblaciones por el envejecimiento de la población y la marcha de los más jóvenes por estudios o trabajo, pero esperemos que la unión de los alcaldes y sus ganas de cambiar las cosas logren que no se llegue a ese punto.
¿Qué puede aportar usted a la ciudad?
Espero devolver con mi música y mi trabajo todo lo que Gredos y sus habitantes me han dado estos casi cuatro años que llevo viviendo aquí.