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Jorge Pato

Teoremas y conjeturas

Jorge Pato


Papel mojado

09/05/2022

Estamos en una época económicamente convulsa y por lo tanto el empleo es también uno de esos parámetros que no hay que dejar de mirar. Los últimos datos son positivos, teniendo en cuenta el fuerte tirón de la Semana Santa y la enorme demanda que ha tenido el sector servicios gracias a la recuperación de lo que podríamos llamar una casi absoluta normalidad.
Lo que sorprende de las últimas informaciones aportadas por los organismos expertos en la materia, es que más de un millón de empleos vayan a quedar sin cubrir por falta de profesionales cualificados. Una constatación de que el sistema educativo, de rango universitario, en España está totalmente fracasado.
Faltan profesionales cualificados en ingenierías o en cuestiones tecnológicas de última generación, lo que deja patente el claro desinterés de los jóvenes por estudiar estas carreras, quizás llevados a este punto por la falta de recompensa del esfuerzo que hay durante todos los ciclos educativos inferiores. Si en la educación primaria, secundaria y el bachillerato los alumnos volcados en sus estudios y aquellos que pasan olímpicamente de estudiar obtienen el mismo resultado, es imposible que nuestros jóvenes estén motivados para estudiar carreras tan exigentes como una ingeniería, donde además hay que llegar con un buen nivel de aguante a la frustración, puesto que en muchas ocasiones horas y horas de estudio no tienen la recompensa del aprobado garantizada. 
Pero no son únicamente estos puestos altamente especializados los que no se pueden cubrir, ocurre también en profesiones como carpinteros, albañiles, soladores, etc. 
Siempre se ha despreciado la formación profesional y por supuesto el aprender de un maestro para acabar siendo un experto en una de estas ramas tan específicas. Nunca se ha visto con buenos ojos por parte de la sociedad, por el contrario se ha fomentado la obtención de un título universitario aunque el mismo sea prácticamente papel mojado. La proliferación de centros de formación universitaria y el surgimiento de titulaciones carentes de interés para el mercado laboral ha tenido como consecuencia que en muchas paredes cuelgan títulos que no valen absolutamente para nada, pero que a su titular le hace pensar que tiene derecho a un trabajo cómodo, excelentemente remunerado y sin necesidad de una mejora continua.
El sistema educativo español ha evolucionado hacia lo mediocre y con las últimas reformas propuestas por el Gobierno, tener el título de bachillerato será algo insignificante y carente de valor, que además dará lugar a una generación de iletrados, incapaces de esforzarse y sin herramientas para poder afrontar cualquier revés que les dé la vida. 
El sistema educativo es la mejor vía para eliminar las barreras sociales y el más firme conducto para poder tener un futuro mejor, pero obviamente nada se le regala a nadie. La gran duda es saber por qué hay tanto interés por parte de los gobiernos socialistas de generar una sociedad iletrada, aborregada y fácilmente manejable. Cabe pensar que de esta manera buscan perpetuarse en el poder gracias a una sociedad carente de espíritu crítico. 
O se da un giro radical o nuestro sistema educativo será un arma para destruir el futuro económico y laboral de nuestra nación.