La lluvia desigual de la Política Agraria

Vidal Maté
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El 47% de los pequeños beneficiarios de pagos directos cobran la misma cantidad que el 0,12% que suponen los grandes perceptores

La lluvia desigual de la Política Agraria

Los fondos comunitarios de la PAC constituyen cada año una importante riada de millones, tanto para quienes se dedican a la actividad agraria como para quienes desarrollan otras actividades en el medio rural, desde las inversiones en industrias a la política de medio ambiente. En total, el año pasado, casi 7.000 millones de euros, de los que 5.129 correspondieron a los pagos directos de la PAC para unos 560.000 beneficiarios entre los que se hallan personas físicas y jurídicas (básicamente cooperativas y también sociedades y empresas alimentarias), junto a otros 1.707 millones que llegan vía Desarrollo Rural de los que se benefician otros 171.000 solicitantes de ayudas, en este caso con un claro predominio en la captura de fondos para empresas del sector agroalimentario.

En lo que se refiere a los más de 5.000 millones de los pagos directos, lograr una redistribución de los mismos y corregir los actuales desequilibrios constituye uno de los objetivos prioritarios de la propuesta actual en el Plan Estratégico para a aplicar la próxima reforma de la PAC. Para lograr ese objetivo, entre las principales medidas contempladas y ya acordadas con las comunidades autónomas se hallan la aceleración de los procesos de convergencia de ayudas en una misma región para eliminar los actuales e injustificados desequilibrios en los pagos; la posibilidad de aumentar los pagos a las primeras hectáreas de una pequeña o mediana explotación cuyo número y condiciones están aún a concretar; el establecimiento de reducciones en los pagos a partir de cobros por un importe superior a los 60.000 euros; y pasar la redistribución de esos fondos entre el resto o que las ayudas vayan de forma prioritaria a quienes tengan una actividad agraria que genere al menos el 25% de sus ingresos.

Tradicionalmente se ha hablado de graves desajustes en los pagos directos. De esos 5.129 millones en pagos directos, unos pocos grandes peticionarios con importantes superficies reciben elevadas cifras por su actividad, mientras una mayoría de pequeños profesionales tienen unos cobros bajo mínimos por ser pequeñas sus explotaciones o por operar en cultivos con bajas ayudas.

Si nos atenemos simplemente a las cifras estadísticas, se trata de una situación evidente. Muchos pequeños cobran poco del total de los pagos PAC y muy pocos reciben en conjunto la misma cantidad global. Sin embargo, la realidad de la distribución de los pagos directos es que los mismos van a parar prioritariamente a explotaciones de tipo medio donde, excepciones al margen, dominan los profesionales.

En los pagos directos de la PAC, según los datos que acaba de publicar la Administración, de los más de 560.000 perceptores, nada menos que unos 310.000, un 47%, cobran menos de 2.000 euros, lo que supone un importe total de solo unos 280 millones de euros, es decir, solo el 5,5% de los fondos. Frente a estas cifras, en la parte opuesta, con pagos superiores a los 200.000 euros, solo unos 820 solicitantes de ayuda, el 0,12% de los beneficiarios, percibieron otros 280 millones de euros equivalentes al 5,5% de todos los fondos. En la misma parte alta de la tabla de ayudas, los perceptores de pagos por un importe superior a los 100.000 euros, el 0,5%, cobraron más del 12% de los pagos. Por encima de cobros de 50.000 euros se hallan el 2,2% de los perceptores y su importe equivale al 26% de los pagos. Finalmente, los perceptores de pagos por encima de los 500.000 euros son el 0,01% pero reciben el 1,45% de los fondos. Frente a los extremos, los pagos entre 2.000 y 5.000 euros suponen 433 millones, el 8,4% del total y los recibieron 135.000 perceptores, el 20% de los demandantes.

La clase media.

De todas las cifras que se manejan, las más significativas a efectos de analizar la distribución de los fondos serían los pagos entre los 5.000 y los 50.000 euros, donde podría decirse que se halla la agricultura más dominante y en ella los mayores profesionales, lo que podríamos denominar como la clase media de la actividad agraria. Este colectivo se halla formado por unos 195.000 solicitantes, el 34% del total. Estos demandantes percibieron algo más de 3.000 millones de euros que suponen el grueso de los fondos con casi el 60%. Objetivo de la Administración es lograr concentrar aún más los fondos en este formato de explotaciones con solicitantes profesionales.

Los perceptores con los mayores pagos de ayudas directas a título individual de personas físicas o jurídicas con sociedades anónimas o simplemente a través de entidades asociativas como cooperativas o Sociedades Agrarias de Transformación se concentran fundamentalmente en las comunidades autónomas de Andalucía, Extremadura y Castilla-La Mancha y, en menor medida, en el resto, donde dominan los pequeños y medianos cobros. En territorios como Andalucía son significativos los elevados pagos a familias con grandes superficies de terrenos como los Bohórquez, con un millón de euros, la familia Domecq, los Guardiola, los Díaz Ambrona o la familia Alba (dos millones). También destacan entidades asociativas por todo el país como AN en Navarra, Covap en Córdoba, Dcoop en Málaga o Acorex en Extremadura.

Junto a los pagos de las ayudas directas por estratos, la Administración hizo igualmente pública la distribución de todos los pagos como ayudas directas y de los fondos de desarrollo rural. En estos últimos, junto a las personas físicas o jurídicas que tienen pagos por el desarrollo de la actividad agraria se hallan igualmente empresas agroalimentarias y otro tipo de sociedades o entidades por acciones de inversión en las industrias o por actuaciones en el medio ambiente.

En este capítulo destacan las concedidas a comunidades autónomas, ayuntamientos, consejos reguladores, comunidades de regantes, organizaciones agrarias, institutos o centros de investigación y, sobre todo, empresas agroalimentarias de todos los sectores como Campofrio -con casi 17 millones-, ElPozo, Pascual, Gaza, Valle de Odieta -conocida sobre todo por su proyecto de una macrogranja de vacuno en Soria-, J. García Carrión, Freixenet, Bodega Navarro, finca La Ventosilla, Valduero, Juvé Camps, Codorniu, Cuatro Rayas, Yllera, Protos, Faustino, Migasa, Urzante, Emilio Moro, Familia Ruiz Mateos, Novafrisa de Coren, Ebro, el Instituto Tecnológico de Castilla y León, Telefónica, Entrepinares, Valle de San Juan, Bodegas Los Llanos, Cefusa, Lidl, Mercadona, Dinosol, Bodega Juan Gil, Cobadu… y hasta casualmente las universidades politécnicas de Córdoba y Valencia.

En conjunto, lluvia de milones con un reparto mejorable que hoy no da el clima.

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