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"Me da mucha alegría volver a este repertorio en Ávila"

E.C.B
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El cantante de fama mundial Rubén Amoretti actuará el próximo 3 de junio en el Lienzo Norte, en el marco del 'Ávila Primavera Fest'. Llega por primera vez a esta ciudad con su recital lírico 'Tantos y más', con mucho sabor latino

"Me da mucha alegría volver a este repertorio en Ávila"

Rubén Amoretti, cantante de fama mundial, estará el próximo 3 de junio en el Lienzo Norte de Ávila con su recital lírico 'Tango y más', en el marco del Primavera Fest. Una cita única para disfrutar de la voz de este gran intérprete que traerá a la ciudad todo el sabor latino de los más conocidos tangos, coplas, boleros y rancheras.

¿Será su primera actuación en esta ciudad?

Efectivamente, la primera vez. No nací muy lejos, porque soy de Burgos, y aunque he estado de visita, actuando nunca he estado en Ávila y la verdad es que me da mucha alegría hacer un concierto de este tipo.

Soy cantante de ópera, pero antes ya cantaba boleros, mariachi... en Latinoamérica y en España, y me da mucha alegría volver a este repertorio cada vez que puedo y además hacerlo en Ávila, una ciudad tan bonita en la que nunca he actuado.

¿Qué espera del público abulense?

Le vamos a dar lo mejor de nosotros. Vienen dos músicos suizos con los que yo hago muchos conciertos de tango, unos mariachis y Ester Roma, una cantante madrileña de repertorio moderno, y estamos seguros de que les va a encantar.

Son dos partes distintas, una dedicada al tango, por eso es 'Tango y más', y una segunda de boleros, mariachis... en las que vamos a interpretar varios temas conocidos y otros menos que estoy seguro de que a la gente le va a encantar.

Este recital forma parte del Primavera Fest, con música de muy diversos estilos, que traerá a Ávila a artistas de la talla de Miguel Ríos, Pasión Vega, Celtas Cortos o Fangoria. ¿Qué supone estar en esta cita?

Son todos grandísimos artistas y formar parte de este festival supone un honor, la verdad. Acabo de llegar de Lisboa, tengo conciertos con Plácido Domingo y con Roberto Laña, dentro de mi ámbito que es la ópera, y estamos representando a Castilla y León, pues la verdad es que no hemos sido muchos los cantantes líricos que hemos salido de esta tierra.

Canta ópera, boleros, tantos, estuvo en una banda de rock en su Burgos natal e incluso en la tuna. Ha tocado muchos palos musicales.

De joven empecé con una banda de rock. Después, mi padre, que cantaba muy bien de forma no profesional, cantaba sobre todo el repertorio latinoamericano, y fue por ahí que me entró este gusto por la música sobre todo mexicana, argentina y por supuesto la nuestra. Después estuvo en el Orfeón Burgalés, en la tuna y de ahí desemboqué en la ópera casi sin quererlo a los 25 años.

Comencé como tenor, pero debido a una enfermedad rara que se llama acromegalia, me convertí en bajo, lo que es prácticamente imposible porque uno no puede cantar en la parte alta del registro de tenor y poder cambiar a bajo. Esta enfermedad, que hace que nunca dejes de producir hormonas del crecimiento, hizo que las cuerdas vocales y la laringe se hicieran más grandes, tuve que parar cuatro años de cantar, cuando ya estaba cantando en teatros internacionales importantes, y tuve que volver a empezar y ahí estoy de nuevo en estos teatros internacionales. Además, como es una historia muy singular, una productora norteamericana se ha hecho eco y va a hacer una película sobre mi vida el próximo año.  

¿Ese proceso de cambio de registro ha sido como comenzar una segunda vida?

Efectivamente, porque cuando me sucedió todo esto yo no sabía lo que me estaba ocurriendo, ya que es una enfermedad que uno no la ve venir.  Pensé que estaba perdiendo los agudos, pero lo que estaba ocurriendo es que toda la tesitura de la voz se estaba bajando. Fue un desastre porque yo ya estaba encaminado a esa vida, perfectamente acomodado ahí, y los artistas somos irreciclables, cuando hacemos una cosa crees que no vas a poder cambiar.

Pero me tuve que reinventar y durante unos años estuve cantando de nuevo tangos y boleros, porque eso sí podía hacerlo, hasta que me di cuenta por casualidad que no era una cuestión de pérdida de agudos, sino que toda la tesitura se había movido. Me hice las pruebas pertinentes y encontraron un tumor en la hipófisis que es el que hace que tengas esa enfermedad, que en principio es benigno, pero que hace que no solo crezcan las cuerdas vocales, sino también el corazón y otros órganos vitales. Tuve que pasar por todo ese proceso y finalmente operarme y salí bien de todo esto y adelante, aunque es verdad que fueron años bastante difíciles en los que además fallecieron mi madre y mi hermano.

Fue una lucha de superación, pero todos pasamos por momentos difíciles y lo importante es, cuando uno está abajo, poder luchar y salir.

¿Qué ha supuesto ese cambio dentro de su carrera profesional?

Ha supuesto un cambio de cuerda y de repertorio. Hay unas bases que son las mismas, pero cuando me di cuenta de que era bajo, decidí estudiar solo porque creía que lo que me pasaba no lo podía entender nadie. De hecho, llamaba a los agentes que había tenido como tenor y a teatros, y nadie me quería escuchar ni siquiera para hacer una audición, hasta que tuve una oportunidad en la Ópera de Lausana y a partir de ahí, poco a poco, pude entrar de nuevo.

Tuve que adaptar la voz al nuevo repertorio y luego el pasaje de ciertas notas es distinto de bajo a tenor y hay que prepararlo de otra manera, y claro, hay que aprenderlo todo de nuevo.

¿Qué puede contar de ese proyecto cinematográfico sobre su vida?

Yo estaba cantando en New York, en el Metropolitan, cuando me llamó un escritor americano, Gregory Jordan, que ha hecho varios guiones para películas, para decirme que se había enterado de mi historia y en principio lo que quería era hacer un libro. Me planteó escribir toda mi vida en tres capítulos y al leerlos decidió que debía ser una película.

El tema cinematográfico es lento, llevamos ya cuatro años con este proyecto, pero seguimos en contacto cada semana para ver quién será el director y los actores, que ya está bastante avanzado. Es un proyecto personal y de gran envergadura, y por eso estoy ahí con mucho cariño.

Además de profesional, es un gran aficionado a la música. ¿Cuáles son sus preferencias?

Sinceramente todo. Hay estilos que no domino y que no hago, pero me gusta todo, desde el rock y jazz hasta la salsa, la música española, zarzuela, clásico, sinfónico... cualquier música buena. El otro día, estaba en Lisboa ensayando y estuve escuchando el festival de Eurovisión, y hubo cosas interesantes. Hay que estar abierto a cualquier música, siempre que sea buena.

¿Qué mensaje manda al público abulense?

Que van a disfrutar de un concierto muy ameno, que lo estamos preparando con mucho cariño y en el que van a poder incluso tararear algunas canciones. Hay bolero, tango, canción española en la voz de Ester Roma, los músicos suizos son fantásticos y los mariachis Charros de Jalisco son de los mejores. Así que el mensaje es de optimismo porque les va a encantar, estoy seguro.