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Acordada la extracción de madera en tres fuegos del verano

B.M
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De los doce incendios incluidos en toda la región hay tres abulenses, los que comenzaron en San Juan de la Nava, Cebreros y Santa Cruz del Valle aunque afectaron a más localidades

Acordada la extracción de madera en tres fuegos del verano - Foto: David Castro

La Consejería de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio ordenó las actuaciones para la extracción de madera quemada en las zonas afectadas por diversos incendios forestales producidos este verano. Esto incluye doce fuegos en toda la región, tres de ellos en la provincia abulense, los que comenzaron en San Juan de la Nava, Cebreros y Santa Cruz del Valle, aunque afectaron a más localidades.

En la orden que publicaba este lunes el Boletín Oficial de Castilla y León (Bocyl) se recordaba que durante los meses de junio, julio y agosto se produjeron en la región varios incendios que afectaron a superficie forestal arbolada. En algunos de ellos el arbolado afectado fue mayoritariamente coníferas de pino y, debido a la existencia de madera quemada y arbolado debilitado por el fuego, el riesgo fitosanitario de aparición de plagas forestales es elevada. Es por ello que se acordó la extracción de madera quemada de arbolado de pino.

En esta orden están contemplados tres de los grades fuegos que se vivieron este verano en Ávila. El de San Juan de la Nava, que también afectó a El Barraco; el de Cebreros, que se extendió a El Hoyo de Pinares y San Bartolomé de Pinares; y el de Santa Cruz del Valle, que también llegó a Pedro Bernardo, Lanzahíta y San Esteban del Valle. Hay también fuegos en Burgos, León, Salamanca, Segovia y Zamora.

La extracción de madera es importante teniendo en cuenta, recuerda la orden, que una de las consecuencias más graves de estos incendios es la extrema vulnerabilidad al ataque de plagas forestales de los árboles que sobreviven al fuego y, en caso de producirse ese ataque, sus previsibles efectos negativos posteriores sobre las masas forestales próximas. De ahí que se haga necesaria la adopción de medidas para evitar este problema por la acción de insectos que pueden ocasionar graves daños.

La presencia de madera fresca en el monte durante la época de reproducción de estos insectos favorece la multiplicación de sus poblaciones, al no ver repelido su ataque por el flujo de resina que emitiría un árbol sano en pie, explican. El incremento de las población por encima de ciertos umbrales supondrá que insectos normalmente oportunistas sean capaces de atacar pinos completamente sanos.

Por ello se acuerda la extracción de la madera quemada, teniendo en cuenta que las entidades propietarias de montes catalogados de utilidad pública y consorciados con la Administración de Castilla y León situados en los municipios afectados por los incendios deberán proceder a la extracción urgente de la madera de conífera de pino afectada por el incendio, en las masas donde todavía no se haya realizado.

Junto a la orden de la Consejería de Medio Ambiente, se encuentra un anexo con las prescripciones para el aprovechamiento de madera en fincas no gestionadas por la administración de la comunidad de Castilla y León. En él se establece que el plazo de ejecución es hasta el 31 de julio de 2023.