Sánchez descarta la moción de confianza

SPC
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Sánchez descarta la moción de confianza - Foto: Sebastián Mariscal

El presidente desvelará hoy a las 10,00 de la mañana en la Moncloa, tras una breve reunión del Consejo de Ministros, si finalmente convoca elecciones generales y, en ese caso, la fecha

A la espera de que el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, confirme hoy un adelanto electoral que tanto en su partido como en la oposición todos dan por sentado, el Gobierno optó ayer por la recurrente pataleta, enviando un mensaje de reproche a sus adversarios políticos por las reformas que no podrá acometer si finalmente se disuelven las Cortes. Así, la derogación de la ley mordaza, la eliminación parcial de los aforamientos o el cambio del Código Penal para considerar violación las agresiones sexuales con penetración, serán algunas de las promesas que quedarán en el limbo si, como aseguró la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, hoy Sánchez comunica la convocatoria de comicios generales, que será «seguro» a lo largo de 2019. 
La decisión del presidente se hará pública en una declaración institucional que el propio líder del PSOE hará a las 10,00 horas desde La Moncloa, 60 minutos después de que reúna al Consejo de Ministros, que debe ser escuchado antes de que el jefe del Ejecutivo proponga la disolución de las Cortes, según reza el artículo 115 de la Constitución Española. 
Para que las elecciones sean el 28 de abril, el decreto de disolución de las Cortes ha de publicarse en el Boletín Oficial del Estado el 5 de marzo (54 días antes) por lo que ha de salir adelante en el Consejo de Ministros del viernes anterior, es decir, el 1 de marzo. 
La opción del 28 de abril ganó enteros de manera clara desde el lunes pasado en el núcleo duro del Gobierno y del PSOE en la reunión habitual de maitines en el Palacio de la Moncloa, a pesar de que la primera semana de campaña coincide con la Semana Santa. Aquel día se barajó también la opción del 14 de abril, Domingo de Ramos, pero tras saltar a los medios de comunicación, fue inmediatamente descartada por la cúpula socialista.