Una carrera mundial de 200 kilómetros

Víctor Martín Jiménez
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El abulense Félix Sánchez ha participado en el Campeonato del Mundo de Ultra Trail con el equipo español con unos resultados al alcance de muy pocos

Una carrera mundial de 200 kilómetros

El deportista abulense Félix Sánchez, natural de la localidad de Mengamuñoz, participó el pasado 17 de octubre en el Campeonato del Mundo de Ultra Resistencia, en la disciplina de Ultra Trail, en representación del equipo español consiguiendo un más que digno séptimo puesto, en una competición un tanto diferente a la que estamos acostumbrados.
La competición tuvo lugar en el Concello de Castro Caldelas, algo que se hacía evidente desde el conocimiento de este formato de prueba, puesto que la comunidad gallega es sin duda el punto de referencia de esta disciplina. La prueba se disputaba en un circuito cerrado de 6.700 metros de longitud, en un terreno montañoso de una notable dificultad técnica, un aspecto que favorece a las condiciones del atleta abulense, que realiza su formación en los terrenos escarpados de la sierra abulense. El concepto «Ultra» hace referencia a la distancia que estos atletas recorren, puesto que estas competiciones siempre cuentan con un recorrido con una longitud mayor a 42 kilómetros, que es lo que sería calificado como maratón. De esa distancia en adelante, la modalidad es considerada como Ultrafondo, sin duda un desafío mental y físico que requiere de una preparación muy rigurosa.
Un campeonato un tanto «diferente». El campeonato del mundo de Ultra Trail es uno de los eventos más destacados de este deporte que, a día de hoy, resulta aún minoritario, pero que sin duda es una de las disciplinas en auge, dada la gran dificultad técnica y la capacidad de sacrificio que requiere, así como de la posibilidad de disfrutar de entornos únicos mientras se disfruta de este deporte. Habitualmente, las pruebas de ultrafondo se disputan como la inmensa mayoría de pruebas de atletismo, donde se premia a los corredores en función del orden de llegada de un punto A, a un punto B. El caso del Campeonato del Mundo de esta modalidad ha tenido un formato poco habitual en esta edición, dada las circunstancias en las que nos encontramos a causa de la crisis del Covid-19. Este formato de carrera se llama Backyard Ultra, y consiste en una carrera por equipos, en este caso de 15 corredores, que deben dar la vuelta a un circuito en un tiempo máximo establecido. La suma total de las vueltas realizadas a dicho circuito por todos los integrantes del equipo es el resultado que presenta ese país en la competición, el equipo que mayor número de vueltas sume será el ganador. 
Una carrera mundial de 200 kilómetrosUna carrera mundial de 200 kilómetrosEsta nueva forma de realizar este campeonato se ha instaurado, al menos para esta edición, para evitar el contacto entre corredores de diversos países, así como los numerosos desplazamientos que esto implicaría, para un deporte que no está profesionalizado y que no aseguraría unas garantías de seguridad a los participantes.
De este modo, cada país compite desde su sede sin tener que realizar largos desplazamientos fuera de sus fronteras, resultando así una práctica de este deporte más responsable. La otra cara de la moneda que surge al disputar un campeonato de esta forma es la falta de igualdad de condiciones a las que se ven expuestos los diferentes equipos, puesto que el clima, la altitud, el desnivel, y todos los factores en los que influye el circuito, son diferentes para cada equipo, complicando así la realización de un campeonato digamos, lo más justo posible.
Un abulense preparado para el mayor de los desafíos. Félix Sánchez es una de esas personas que, quizá por la falta popularidad del deporte que práctica, parezca una persona totalmente normal si te lo cruzas por la calle, pero simplemente te das cuenta de que no es así cuando eres conocedor de que es capaz de recorrer 200 Kilómetros con sus propias piernas, una hazaña que resulta más fácil de comprender si sabemos que esa es la distancia que separa, por ejemplo, Ávila de Palencia. 
Natural de Mengamuñoz, Félix es una persona que está acostumbrada a los terrenos escarpados y la orografía montañosa; eso, añadido a su excelente estado de forma física que mantiene con un sacrificado entrenamiento, hacen que sea una de las pocas personas preparadas para desafíos como el que realizo hace unos pocos días en tierras gallegas. 30 fueron el total de vueltas realizadas por el abulense al circuito que contaba con algo menos de 7 kilómetros, un cómputo que, quizá, podría haber sido mayor, de no ser por los compromisos que tienen él y su familia con su día a día, porque recordemos que pese a realizar barbaridades como esta, Félix no se dedica profesionalmente a la práctica de este deporte, lo que ocasiona que, como ocurrió en esta prueba del campeonato del mundo, y dada la necesidad de tantas horas para la práctica de esta modalidad, Félix abandonase antes de llegar al tope de sus fuerzas, para emprender un camino de vuelta a casa, ya que al día siguiente hay que volver a la rutina. «Uno de mis principales apoyos cuando compito es tener a mi familia cerca, en el Campeonato del Mundo llegó un momento de la competición que mi familia que se desplazó hasta allí, después de 30 horas de competición, por motivos laborales tenían que regresar a Ávila, y para mí sin ellos se me hace muy difícil continuar, y decidí acabar ahí» comentaba el atleta abulense.
Para aumentar la dificultad del desafío realizado por Félix, hay que mencionar que el abulense figuraba como reserva en el equipo español, y que ante la baja de uno de los compañeros, entró en el equipo titular, una noticia que recibió el jueves previo a la competición, apenas 48 horas antes del inicio de la competición, es decir, comenzar a competir sin una preparación previa, que supone un sacrificio extra para cualquier atleta. El equipo español estuvo en cabeza en la competición hasta las 100 millas recorridas por cada atleta, pero a partir de esa distancia el rendimiento del conjunto cayó levemente, desplazándoles hasta el séptimo puesto de una copa del mundo que acabó conquistando Bélgica.
Félix Sánchez lleva 8 años dedicando su entrenamiento deportivo a las competiciones de trail, principalmente las de ultrafondo, una preparación que resulta sencilla en cuanto a acceso a espacios destinados a la práctica de este deporte, «se podría decir que La Serrota es mi centro de entrenamiento» aclaraba Félix con respecto a las preguntas relativas a su preparación.