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El Diocesanos sobrevive a una mala tarde

A.S.G.
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Colegios Diocesanos UCAV
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Ciudad Rodrigo
Finalizado
El Colegios Diocesanos UCAV salva un punto ante un Ciudad Rodrigo que desperdició dos penaltis. Los colegiales, lejos de su mejor versión

El Diocesanos sobrevive a una mala tarde - Foto: Isabel García

Colegios Diocesanos.

Darío; Nacho, Ruba, Oli, Diego Pose (Luis, 80’); Ángel Encinar, Fer (Quique, 72),  Mario Hidalgo (Jorge Sánchez, 52’), Mayorga,  Jorge Rodríguez (Sergio Alonso, 80’),Aitor (Meneses, 72’).

Ciudad Rodrigo.

Alberto, Roberto Martín, Risueño, Crespo (Caño, 85’), Manu (Gemio, 75’), Alberto Martín, A. García (Maza, 67’), Aires (Honorato, 45’), Morinigo, PabloPérez, Pablo López.

Goles.

Sin goles

Árbitro.

Laín Pérez.

Mostró cartulinas amarillas a. los locales Fer, Aitor y Jorge Sánchez; y a los visitantes Roberto Martín, Maza y Aires. Expulsó a Sergio Alonso (R88’)

Incidencias.

Partido de la jornada 4 de la Tercera RFEF Grupo VIII.

 

El Colegios Diocesanos UCAV sobrevivió en un partido en el que los nervios y la ansiedad de las últimas derrotas pesaron como una losa sobre un equipo que se encomendó a la suerte y a Darío para salvar un punto, el primero de la temporada, ante un Ciudad Rodrigo que simplemente fue mejor. Los mirobrigenses no sólo tuvieron las mejores ocasiones sino que desperdiciaron dos penaltis –el primero lo detuvo Darío y el segundo lo lanzaron a las nubes– para haberse llevado los tres puntos de un Sancti Spíritu que espera mucho más de los suyos. Sólo queda pensar que el punto, aunque malo hoy, sea bueno mañana.   

Se tantearon Diocesanos y Ciudad Rodrigo en un arranque de partido en el que los colegiales quisieron mandar en su campo ante un rival que no quería descuidar su retaguardia. Aitor era una boya entre Roberto, Pérez y Risueño. El sentimiento de soledad se acrecentaría en una primera mitad en la que acabaría jugándose a lo que quería un Ciudad Rodrigo que pudo marcharse al descanso por delante en el marcador, aunque eso sería con el paso de los minutos, porque de inicio empezó avanzando yardas el Colegios Diocesanos. Pidieron mano de Martín en el área pero las protestas no llegaron a buen puerto.

Vivían de incógnito Alberto y Darío, que miraría con alivió cómo el cabezazo de Pablo Pérez se marchaba fuera. El central –minuto 17– entró con todo al saque de córner para rematar a placer. El esférico no cogió portería, pero el aviso fue para tenerlo en cuenta. Estaba el partido donde querían los de Dani Romo. Se ahoga el Diocesanos sin espacios. Se les veía demasiado incómodos a Fer, Encinar o Mayorga ante un Ciudad Rodrigo que buscaba la contra ganadora. Quiso probar Jorge Rodríguez –minuto 22– desde fuera del área cuando enganchó, con toda la intención, un balón suelto en la frontal después de que Alberto despejara de puños el intento de Fer de ‘gol olímpico’. Fue lo más cerca que estuvo de la portería el equipo colegial, que llegada la media hora empezó a sufrir.

Acumulaba efectivos cerca del área el conjunto mirobrigense, le costaba hilvanar al Diocesanos, que necesitaba agitar el avispero pero no sabía cómo. Poco necesitó un Ciudad Rodrigo en una gran salida a la contra. Manu atrajo a todos y descargó a banda para que Martín corriera como un coyote hacia su presa. Fer le molestó hasta donde el temor a la roja permitía y Darío demostró que en el mano a mano es de los mejores. Evitó lo que era un gol claro. Quiso volverlo a intentar Martín –minuto 37– en una nueva jugada individual en el área pero su disparo se marchó fuera.

No pudo empezar peor la segunda mitad cuando una internada de Crespo por banda la ‘despejaba’ Ruba con la mano en su intento de evitar que el esférico lo rematara a placer Manu.No hubo discusión. Penalti. Quedó todo en manos de Darío, que le adivinó la intención a Alberto García. Se lanzó bien el colegial, que despejó en primera instancia. El cuero le cayó de nuevo a los pies del ‘11’, que vio el gol claro. Se relajó. Sólo tenía que empujarla y la empujó, pero Darío reaccionó como un gato para impedir lo que era un gol cantado.

La acción no cambió el guión. Siguió el Diocesanos precipitado, nervioso. Se asentó en su idea un Ciudad Rodrigo que seguiría teniendo en Martín a su mejor hombre. Pasaban los minutos y los de Somoza no encontraban la jugada que les acercara a los dominios de Alberto, tranquilo bajo palos. La tuvo Mayorga ya en el tramo final. El colegial –minuto 80– se la robó a Pablo Pérez en el área, apuró línea de fondo para servir en bandeja un pase atrás con sabor a gol. Meneses, que llegaba desde fuera del área, se relamía con el caramelo, pero fue Jorge Rodríguez el que quiso rematarla. No vio a su compañero. Su remate, al aire, dejó la oportunidad en nada.

Apenas quedaba un suspiro cuando llegaría la jugada clave del partido. Saque en largo de Alberto, carrera al espacio de Martín y salida precipitada de Darío. Se equivocó el portero, que quedó a expensas del rival, que tras revolverse ante el portero remató a puerta vacía. Se lanzó Sergio Alonso para evitar el gol con al mano sobre la línea de gol. Era lo que tocaba. Roja y penalti. Esta vez quiso lanzarlo Maza y esta vez no fue Darío, sino la suerte. El ‘8’ la mandaba por encima del larguero. Segundo penalti y segundo fallo. El Diocesanos quedaba vivo.