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La economía de Ávila refleja ya la crisis de abastecimiento

M.M.G.
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Sectores como la construcción, el motor, o el juguetero acusan retrasos en la recepción de unas materias primas cuyos precios, además, se están disparando rápidamente

La economía de Ávila refleja ya la crisis de abastecimiento

La crisis energética y de suministros que padece la economía mundial tiene ya su reflejo también en el entramado económico abulense, que empieza a padecer no sólo retrasos en la recepción de productos y materias primas, sino, también, la constante escalada de precios y dificultades a la hora de exportar su producción.

Sectores como el de la automoción, la construcción, el juguetero o el viticultor, por citar algunos de los ejemplos de empresas con las que Diario de Ávila se ha puesto en contacto para preparar esta información, sienten ya las consecuencias de una crisis económica mundial que viene a sumarse a la surgida a causa de la crisis generada por el coronavirus.

«Más que un desabastecimiento, lo que nosotros estamos notando es una ralentización», comienza a hablar LadislaoGarcía, presidente de la Federación de la Construcción y Obras Públicas de Ávila,Fecopa. Una ralentización a la que suma también el hecho de que «los precios se están desbocando». 

Algo en lo que, por cierto, se muestra totalmente de acuerdo Alfonso Sánchez Macho, presidente de la Federación de Construcción y Promoción (FCP), que menciona la dificultad de elaborar presupuestos a medio y largo plazo ante esta escalada de precios. «Los presupuestos terminan no siendo válidos, porque no se ajustan a los costes», plantea Sánchez Macho, que sabe que o los presupuestos se ejecutan rápidamente, algo muy complicado en esta situación, o pierden su validez. 

«Y ahora, o reduces el margen de beneficios o no se empiezan las obras», expone esta vez García una de las consecuencias de la situación que ya viven a diario las empresas constructoras y de reformas, que tienen que sumar, además, la escasez de mano de obra en este sector o el incremento de los salarios de esos profesionales.

El sector de la automoción tampoco se escapa de esta situación. Al contrario. «Nosotros ya notamos el problema de desabastecimiento.De hecho, llevamos notándolo ya un tiempo», reflexiona para Diario de Ávila Juan José Villacastín, presidente de la Asociación de Talleres de Ávila (Adetra). 

«Nos faltan ya muchas piezas», continúa hablando Villacastín, que asegura que si bien en un comienzo se comentaba que el problema estaría en los componentes electrónicos, en los talleres se han dado cuenta ya de que el problema está afectando a todo tipo de piezas, y no sólo a esas. «Nos faltan aletas, faros, plásticos... Y de todas las marcas», alerta el experto mecánico, que comenta también cómo todo esto les está afectando «bastante en el día a día».

«Es que hay piezas que son necesarias para que arranque un coche», dice Villacastín, que asegura que en su taller, por ejemplo, ya se están produciendo retrasos de hasta un mes. «Y las expectativas de futuro, por lo que he escuchado, son bastante malas, porque se prevé que el desabastecimiento se acentúe. La cosa pinta bastante mal», asegura con pesimismo.

Y si ésta es la situación en los talleres, en Plastic Omnium, motor de la economía abulense y empresa dedicada en un cien por cien a la automoción, el impacto de la crisis está siendo «importante».

Según ha podido saber Diario de Ávila, en Plastic Omnium se han visto obligados ya en alguna ocasión a paralizar la producción. «El impacto que estamos sufriendo está en línea con lo que ocurre en el sector a nivel nacional», nos dicen, y explican cómo se refleja en su planta el hecho de muchos de sus clientes estén rebajando su producción hasta en un 40 por ciento. «Porque de forma genérica la producción ha caído entre un 30 y un 40 por ciento», exponen desde la fábrica morañega, y señalan a la crisis de los semiconductores como principal responsable de lo que estos días viven en su planta.«Hay un problema de abastecimiento a nivel mundial que hace que no se puedan producir los coches que se venden.El impacto está siendo importante», advierten.

Y todo esto se traslada, como es lógico, a los concesionarios. Hablamos con JavierJiménez, gerente del grupoCervera Motor, que habla de plazos de espera en la entrega de un coche de hasta cuatro meses cuando lo habitual es un mes o un mes y medio.

Esperas, eso sí, que varían en función de la marca del coche.«Los retrasos se están notando en los fabricantes europeos», explica Jiménez.«De hecho, se están plantenando ya fabricar sólo los coches vendidos, y aún así habría que esperar cinco o seis meses», abunda en su explicación el empresario, que aclara que en el caso de los fabricantes asiáticos (en su caso, coreanos) la situación es distinta.«Ellos tienen fábrica de semiconductores, por lo que no tiene nada que ver. En este caso sólo se habla de pequeñas discrepancias, como puede ser el color», asegura.

«El problema es que se están retrasando fechas de producción», dice, y sitúa la «previsión de 'algo de mejora'» en el segundo semestre de 2022.«Es que hay mucho atasco en los puertos, en los pedidos...», concluye Jiménez su reflexión. 

Mucho se habla también estos días del sector juguetero. La proximidad de la Navidad, con la llegada de losReyes Magos y Papá Noel tan cercana, hace que los nervios estén a flor de piel en las jugueterías. 

En el caso de Juguettos, su propietario, Emilio Jiménez , avisa de que estas navidades podrían llegar a faltar algunos juguetes en los zapatos de los niños. «Ya tenemos mucho retraso, sobre todo de lo fabricado en China, que es el 95 por ciento», prosigue hablando Jiménez, que insiste en que más que desabastecimiento lo que ellos están sufriendo ya son retrasos.

«Tenemos ya cuatro meses de retraso», dice el juguetero, que habla de cómo piezas que tendrían que haber llegado en verano aún no han entrado en sus almacenes. «Esperamos que terminen llegando, porque nuestros pedidos son firmes», recalca, pero avisa que habrá problemas, sobre todo, con los juguetes que lleven algún componente electrónico, por pequeño que sea.

«Nos aseguraran que llegarán, pero no nos dan fecha», muestra sus temores Jiménez, que cada semana pregunta a sus proveedores sobre la fecha de recepción del material. «Y lo que no queremos es engañar a los niños, que al final, van a ser los más perjudicados», lamenta y lanza ya este aviso a los Reyes Magos.

bebida y alimentación. Y si los juguetes están relacionados con la Navidad que se acerca, no lo está menos la alimentación o la bebida.

En el caso del vino, bodegas como la cebrereña Soto Manrique empiezan a notar ya el incremento de precios en sus materias primas y en la logística, así como en la «ausencia de los contenedores» tan necesarios para la exportación.

En el caso de la bodega de Chuchi Soto. «Nosotros exportamos a 22 países y hay países que están demorando sus pedidos por los costes de los contenedores, que se han disparado al doble».

Para el bodeguero, todo esto supone un grave peligro. «Por la parada de la economía y la ralentización de los mercados», alerta y confiesa sentirse «atacado por todos los lados».

En su caso, asegura que la campaña navideña está ya lanzada y que es la de primavera la que les preocupa ahora más. «Se intentará asumir las variables de costes para poder mantener los precios», explica sobre cómo tendrán que echarse a sus espaldas la subida de costes de materia prima. «La verdad es que estamos preocupados.Se está produciendo la 'tormenta perfecta'», se despide de nosotros.

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