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Pablo Serrano

CARTA DEL DIRECTOR

Pablo Serrano


Y en un año estamos en precampaña

20/03/2022

Se me ocurrió buscar hace unos días en internet la fecha de las próximas elecciones municipales, y me encontré una turbadora entrada en Wikipedia que por un momento me desconcertó. Les invito a visitarla: https://es.wikipedia.org/wiki/Elecciones_municipales_de_España_de_2023.
Lo desconcertante no es que esté preparada ya esta entrada dentro de la enciclopedia infinita ingobernable, sino que una breve leyenda futurible apunta: «Las elecciones municipales de España de 2023 se celebraron el domingo 28 de mayo. Se eligieron los concejales de todos los ayuntamientos, así como los alcaldes en el caso de los municipios con concejo abierto». No se afanen en buscar más, porque no hay resultados ni estimaciones posibles. Afortunadamente, porque me estaba planteando seriamente lo de desconectar aparatos tecnológicos.
Las disquisiciones y elucubraciones preelectorales nos las quedamos columnistas y ciudadanos curiosos, porque a algunos nos gusta demasiado esto de jugarnos una caña (máximo con pincho) al qué pasará. Desde hace un tiempo, servidor cree que es más difícil aventurar un resultado electoral, y pocas cañas gano, y casi ninguna me juego ya visto lo visto.
Pero es que ni siquiera las encuestas que utilizan consolidados métodos estadísticos coinciden ni aciertan, y menos si es la del CIS de Tezanos, que podemos deducir que se ha convertido en arma política arrojadiza. ¿Recuerdan cuando existía un consenso en las encuestas electorales de Castilla y León que apuntaban primero una mayoría absoluta para Fernández Mañueco, y que se fue desvaneciendo según avanzó la campaña hasta concluir en una mayoría suficiente para gobernar con Vox? Todas menos la de Tezanos, que apuntó la victoria socialista (30,8% de estimación de voto frente al 29,8% del PP). Casualmente fue el momento en el que el resto de las encuestas empezaron a menguar las expectativas del líder popular y cabe preguntarse: ¿Las encuestas hacen una fotografía de un momento concreto o condicionan el voto? Pues ahora tengo serias dudas, pero lo que sí parece inmoral es que se utilicen los resortes institucionales para construir apoyos partidistas. A la gente, al elector, no le gusta perder. Eso es una obviedad. Y por ello, al hilo de cómo se ven las corrientes, se puede decantar por una u otra opción según ve el panorama. En este sentido, quizás sí sea normal entonces eso que en ocasiones he cuestionado y es la limitación de publicar encuestas en los últimos días de campaña. Aquí, los países con sistemas democráticos más consolidados nos llevan una mano de ventaja, o dos. Así, nos seguimos fiando de la suposición y la deducción porque hablamos con más o menos personas, o incluso prescriptores que pueden darnos una radiografía del terreno.
El caso es que dentro de un año estaremos en campaña electoral, de eso no hay dudas, con los candidatos ya definidos semanas antes, y ese será el momento en el que el ciudadano debería hacer una valoración del servicio que los representantes de las instituciones más cercanas, los ayuntamientos, han realizado durante el mandato. ¿Se han realizado inversiones tangibles o las promesas se han quedado en algo etéreo? ¿Se ha modernizado el pueblo o ciudad? ¿Se ha derrochado o se ha hecho una gestión correcta de los recursos? En resumen, ¿la ciudad o pueblo en el que uno vive ha ido a mejor, a peor o se ha quedado igual? De ahí sí tendría que salir la oportunidad del voto.