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Una urgente acción colectiva

Agencias
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La COP27 arranca con el compromiso de marcar un punto de inflexión para lograr soluciones climáticas conjuntas y abre la puerta a indemnizar a las víctimas del calentamiento global

Un hombre camina a las puertas de la convención internacional que se celebra estos días en Sharm el Sheij - Foto: Reuters

La Cumbre del Clima COP27 abrió ayer en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij con la promesa de convertirse en «un punto de inflexión a la hora de lograr una acción multilateral colectiva» y el compromiso de iniciar, por primera vez desde la adopción de la convención de Naciones Unidas, un debate para analizar cómo indemnizar a las víctimas del calentamiento global.

Ante los delegados de los más de 190 países y organizaciones internacionales que asisten estos días al encuentro, el ministro de Exteriores egipcio y presidente de la cita, Sameh Shukri, aseguró que la reunión no cesará en sus esfuerzos para obtener resultados tangibles, puesto que ya «es hora de moverse de la fase de la negociación a la de implementar los compromisos» adquiridos. En su discurso de apertura, insistió en los mismos temas que la organización lleva pidiendo desde hace semanas: que la situación requiere «una urgente acción internacional» y que la crisis política y económica vigente no «debe desviar los esfuerzos globales para enfrentar el cambio climático».

Para ello, las partes dieron un paso al frente y el arranque de la cita deparó ya una primera buena noticia tras un acuerdo alcanzado para abrir oficialmente la negociación sobre las compensaciones económicas a los países más vulnerables por las crisis provocadas por eventos meteorológicos extraordinarios.

Las naciones en vías de desarrollo y los estados insulares que apenas han contribuido a las emisiones de gases de efecto invernadero son los que sufren más directamente las consecuencias del cambio climático y los que más han presionado en las últimas semanas para que se tratara esta cuestión.

Pérdidas y daños es el nombre que en la jerga de Naciones Unidas corresponde a este espinoso asunto que durante años fue dejado fuera de los debates de la COP, ante la negativa de países desarrollados como Estados Unidos.

En esta ocasión, Sukri reconoció que la adopción de este elemento en las discusiones se tomó tras 48 horas de intensas negociaciones debido a la «responsabilidad y el compromiso» de todos los involucrados y su voluntad colectiva por preservar «la credibilidad y relevancia del proceso climático al tomar la decisión correcta».

«Esto genera por primera vez un espacio institucionalmente estable para la agenda formal de la COP y el Acuerdo de París para debatir la acuciante cuestión de financiar la respuesta necesaria a las brechas actualmente existentes en la respuesta a las pérdidas y daños», indicó Shukri, quien espera que se tome una decisión definitiva «no más tarde de 2024». «La inclusión de esta agenda refleja el sentido de solidaridad y empatía con el sufrimiento de las víctimas de los desastres provocados por el clima», añadió.

Ante esta situación, el secretario general de la ONU, António Guterres saludó la apertura de la COP27 con el mensaje sombrío de que el Planeta «está enviando una señal de socorro», al tiempo que remarcó que «el cambio está pasando con una catastrófica velocidad» con consecuencias nefastas para todos. Por ello, «la COP27 debe ser el lugar y ahora debe ser el momento» para actuar, aseveró.

Se espera que más de 40.000 asistentes acudan a la cita, que se celebra hasta el día 18. Al menos un centenar de jefes de Estado y Gobierno han confirmado su participación, entre los que destaca el presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez.