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En la respuesta al incendio no se perdió "ni un minuto"

E.C.B
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El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, defendió la gestión del incendio de la sierra de la Paramera en su comparecencia voluntaria en las Cortes. Las condiciones, según expuso, "preveían un gran incendio"

En la respuesta al incendio no se perdió "ni un minuto" - Foto: Miriam Chacón ICAL

El consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, compareció este lunes de manera voluntaria en la Comisión de Fomento de las Cortes regionales para explicar los pormenores del incendio de la sierra de la Paramera y defender las gestión realizada por la Junta de Castilla yLeón en el mismo, destacando en respuesta a las críticas recibidas sobre los tiempos de respuesta que el primer helicóptero y su ELIF salieron hacia la zona del fuego, una vez declarado forestal, «lo más rápido que permite la normativa, sin perder ni un minuto».

Comenzó su intervención explicando las labores preventivas realizadas por la Junta en 2020, con 35,9 millones de inversión, que en Ávila se tradujeron en la concesión de 87 expedientes para mejoras silvícolas por casi un millón de euros y 421 expedientes para implantar planes de gestión silvopastoral, incluidos desbroces, por 4 millones. En concreto, en la zona afectada por el incendio fueron 10 expedientes de desbroce y 2 de tratamientos silvícolas.

Habló a continuación de las condiciones en las que se originó el incendio,  afirmando que «cualquiera con conocimientos ya preveía sería un gran incendio», dadas características como la escasa humedad, que no llegaba al 2%, temperaturas de casi 39 grados, rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora, la propia topografía del terreno y la simultaneidad con otros 5 fuegos en esta provincia. Todo ello concluyó con la quema de 22.037,85 hectáreas, el 12% arboladas (más de 2.700 hectáreas), el 83,5% superficie forestal desarbolada (18.400) y otras 900 no forestal, con cinco montes de utilidad pública y un consorcio afectados, así como espacios de la Red Natura 2000, especialmente la ZEC Sierra de la Paramera y Serrota (10.700 hectáreas calcinadas). En este sentido, comentó que por ello se había declarado situación de alarma.

Respecto al despliegue del operativo de extinción, Suárez-Quiñones recordó que la primera llamada al 112 se registró el 14 de agosto a las 10,27 horas y se clasificó como incendio de un vehículo, pues no fue hasta la quinta llamada a las 10,40 cuando el alertante indicó el riesgo de quema del monte. A las 10,43 se pasó aviso al Centro Provincial de Mando y se reclasificó el incendio como forestal. «Diez minutos después el helicóptero comunicó la salida hacia el incendio junto a una brigada helitransportada y llegó a las 11,10 horas a la zona», expuso el consejero, quien añadió que el segundo medio aéreo se activo a las 11 horas.

Advirtió de la rápida propagación del incendio, especialmente desde su inicio el día 14 hasta la noche del 15 al 16 de agosto. En las horas centrales del día 15, el incendio avanzó a razón de 1.000 hectáreas a la hora, con un perímetro activo en el momento de mayor actividad del fuego que superó los 36 kilómetros.

Otra de las causas que llevaron a una importante superficie calcinada, dijo el consejero, es que en el momento en que «se empiezan a ver amenazadas las poblaciones, el operativo tuvo que abandonar el combate de las llamas en el monte para defender esas localidades». Suárez-Quiñones comentó que aunque «no es fácil recoger alguna circunstancia positiva de un incendio de tal magnitud, es justo reconocer que el manejo de la emergencia permitió saldarlo sin pérdida de vidas humanas»