Llegaron los invasores

VICENTE GARCÍA
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Especies exóticas irrumpen en nuestro territorio

Gansos del nilo, aunque de forma esporádica, pueden verse en la provincia de Ávila - Foto: VICENTE GARCIA

Numerosas especies de todo tipo y condición se van apoderando poco a poco de nuestro territorio, irrumpiendo en las aguas y colonizando las tierras e incluso el aire. Nuestra provincia no es ajena a esta invasión, ya que en algunas ocasiones su avance es evidente; en otras aún pasa desapercibido pero comienzan a notarse los primeros síntomas. A veces la amenaza está en el aire, y nunca mejor dicho como es el caso de la terrible avispa asiática, de la que aunque no conocemos casos confirmados oficialmente en Ávila, se prevee que no tardará mucho en llegar.

 Otro insecto de pequeño tamaño, la avispilla del castaño ya está causando estragos en la provincia, especialmente en el valle del Tiétar. Esta plaga originaria de China, entró en Europa sobre el año 2002, posteriormente en España sobre el 2012 y desde entonces de ha extendido con rapidez por toda la península.

El visón americano es seguramente el más conocido entre los mustélidos. Las primeras poblaciones en  libertad en España parecen provenir de escapes de granjas peleteras. Actualmente se ha expandido por los ríos del norte y centro del país y desplaza con facilidad al visón autóctono, ya que el exótico es mucho más agresivo, tiene un índice de reproducción mucho más rápido y prolífico y posee un potencial de expansión enorme.

Ailanto o Ailanto o "árbol del cielo", un vegetal invasor que coloniza nuestro territorio - Foto: VICENTE GARCIALa introducción del cangrejo señal y el rojo americano también ha causado un importante destrozo en nuestras aguas. De todos es conocida la enfermedad afamicosis provocada por un hongo parásito cuyos huéspedes son tanto el cangrejo rojo americano como el señal que parecen ser resistentes a ella, y que han acabado de forma fulminante con el cangrejo de río europeo considerado como autóctono, aunque los últimos estudios del CSIC indican que fue importado de Italia en el siglo XVI.

Son  muchos también los pecesque están terminando con la fauna originaria local; la mayoría de ellos echados de forma inconsciente por algunos pescadores e incluso fomentado en el pasado por las Administraciones de turno. Entre los numerosos casos que podemos encontrar en la provincia abulense, podemos citar al percasol que ha colonizado sobre todo el pantano de El Burguillo, pero otros muchos se han «colado» en los ríos de la provincia, como el pez gato, e incluso el siluro...

Un caso común es la expansión de la tortuga o galápago de Florida, comprada en tiendas de animales, que resulta atractiva cuando es pequeña, pero que al crecer comienza a dar problemas por su tamaño y a veces agresividad y se ha soltado en ríos y embalses; tal vez con buena intención, pero haciendo un grave daño al ecosistema. Actualmente está considerada como una de las 100 especies exóticas invasoras más perjudiciales y desplaza y daña seriamente a los galápagos autóctonos como el europeo y el leproso, ambos existentes en nuestra provincia.

Amsinckia calycina, una exótica que encontramos cerca de la ciudadAmsinckia calycina, una exótica que encontramos cerca de la ciudad - Foto: Luis TrujilloEntre los vegetales hay uno ya establecido en muchos lugares de la provincia y también en la ciudad, es el Ailanto (Ailanthus altissima) cuya capacidad de adaptación es tal que parece ser capaz de envenenar a sus competidores con sustancias tóxicas que le ayudan a colonizar grandes extensiones de terreno y eliminar a otras especies.

La conocida como plumero de la Pampa, la vemos también asentada en jardines urbanos de Ávila e incluso municipales, fue considerada como ornamental por su llamativos penachos. Desde 2013 está en el catálogo de invasoras y está prohibida su plantación y comercialización. Es muy agresiva con el medio y produce serios problemas a las personas alérgicas en otoño que libera el polen.

(Reportaje completo en la edición en papel y suscripción digital)

PARA LEER:  QUERCUS nos ofrece también en su número correspondiente a este mes varios reportajes sobre los problemas de las especies introducidas, así como el tráfico de especies exóticas.

Uno de los más claros es el grave peligro por el que atraviesan las lagartijas de Ibiza y Formentera que son formas exclusivas de sus islas e islotes, ante las culebras que se han ido apoderando de las islas Baleares y que fueron introducidas por el hombre en tiempos históricos.

Portada de Quercus de abril y páginas interiores sobre comercio de exóticasPortada de Quercus de abril y páginas interiores sobre comercio de exóticas - Foto: QuercusSegún este informe, incluso Plinio el Viejo dejó constancia de la inexistencia de serpientes atribuyendo a esta tierra «su capacidad de repeler ofidios venenosos».

Sobre el 2003, la globalización llevó a estas islas la moda de la creación de ostentosos jardines mediterráneos que incluían árboles centenarios con grandes huecos, que fueron importados de la península en grandes contenedores, pero en sus enormes troncos y oquedades traían polizones a bordo escondidos en ellos, como la culebra de herradura, la de escalera y la bastarda que desde entonces comenzaron el declive de las lagartijas autóctonas aún sin resolver.

Otros muchos temas trata la revista ambiental en el mes de abril, como los retos para conservar el gato montés en Andalucía, o la moratoria sobre el eucalipto en Galicia, y la mortandad real de la fauna en parques eólicos, donde las ONGs detectan malas prácticas en el seguimiento de varios proyectos aragoneses que no reflejan el verdadero impacto sobre la fauna.

En su apartado «Observatorio» entre otros temas, indica cómo el pico dorsiblanco considerado como una subespecie, podría ser en realidad una especie diferenciada, o la ingeniosa violeta, cuyas altas capacidades le permiten colonizar terrenos ocupados por otras especies.

Además: Actualidad nacional e internacional, opinión, librería Linneo...

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