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Trabajos continuos para frenar los daños del incendio

J.C.Huerta
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La CHD actúa estos días en los arroyos Potrillos, Navalpino y Garganta Honda, en tres kilómetros de los municipios de Sotalbo, Mironcillo y Solosancho

Trabajos continuos para frenar los daños del incendio - Foto: CHD

Entre los organismos e instituciones que han estado evaluando y diseñando planes urgentes para afrontar los primeros daños y las urgencias del devastador incendio de la Sierra de la Paramera de mediados de agosto en Ávila se encuentra la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), responsables de las zonas de dominio público hidráulico.

El 1 de septiembre, 15 días después de que ardieran 22.000 hectáreas del Sistema Central abulense, en el fuego de mayor extensión de la autonomía castellanoleonesa y uno de los cinco más importantes en la historia del país en cuanto a superficie, las administraciones, encabezadas por la Junta, anunciaban una primera inyección de 2,7 millones de euros para afrontar los retos del abastecimiento de agua. La Confederación integraba sus actuaciones en  un plan ministerial de dos millones de euros, para abordar el peligro de pérdidas de suelo y acumulación de sedimentos.

En las últimas horas, y según informa el organismo de cuenca, esas intervenciones se han centrado en los términos municipales de Solosancho, Mironcillo y Sotalbo, con una inversión de 45.000 euros en tres kilómetros de cauces de los arroyos  Potrillos, Navalpino y Garganta Honda. El objetivo sigue siendo importante: retener sedimentos y cenizas antes de que contaminen los puntos de captación de agua de abastecimiento público.

De manera general, y segun informan desde la Confederación Hidrográfica del Duero, las obras han consistido en la construcción de albarradas y fajinas aguas arriba, para reducir los aportes de la escorrentía en las captaciones de agua. Asimismo, en el caso de la actuación desarrollada en Río de la Garganta, se ha realizado un bypass próximo a la captación para minimizar los efectos de los arrastres de sedimentos y cenizas, acentuados tras las lluvias. 

Las labores realizadas en los arroyos de los Potrillos, Navalpino y Garganta Honda tratan de minimizar los efectos del incendio en la zona afectada, con un alto riesgo de pérdida de suelo y acumulación de sedimentos aguas abajo. Estas actuaciones se mantienen en la zona, con obras continuas de restauración debido a las tormentas y a la magnitud de los arrastres registrados.

Está previsto –añaden desde el organismo de cuenca– que estas labores se extiendan a los términos de Riofrío y Villaviciosa, con el objetivo de proteger las captaciones de agua y contrarrestar los arrastres aguas abajo.

Por último, la CHD subraya que prosigue con el programa de control de la calidad del agua en los cauces más afectados por el incendio, a través del cual se están recogiendo muestras, con una periodicidad semanal, en cuatro puntos de diferentes cauces, donde se analizan más de 150 parámetros. Los resultados analíticos son compartidos semanalmente con las autoridades sanitarias y medioambientales de la comunidad autónoma.