Sacyl inicia los test rápidos pero necesita más de 500.000

SPC
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La consejera de Sanidad cuestiona el aislamiento de asintomáticos fuera de su domicilio planteado por el Gobierno y espera que el Ministerio aclare los criterios

Las consejeras de Sanidad, Verónica Casado (i), y de Familia y Servicios Sociales, Isabel Blanco, en la rueda de prensa.

Castilla y León ha iniciado el uso de test rápidos entre profesionales sanitarios, centros sociosanitarios o residencias después de recibir ayer más de 62.000 pruebas de este tipo -anticuerpos de sangre capilar a través de un pinchazo- del Gobierno de España. Sin embargo, esta cifra se queda muy lejos de las estimaciones que hace la Junta, tal y como detalló la consejera de Sanidad, Verónica Casado, que reconoció que «con toda seguridad» se necesitarán más de 500.000 test rápidos en Castilla y León para una «cobertura importante» de la población en la llamada «desescalada» del confinamiento, informa Ical
Al respecto, Casado cuestionó la medida del Gobierno de un aislamiento fuera de su domicilio para personas asintomáticas con positivo de coronavirus, y reclamó al Ejecutivo central que aclare los criterios que regirán esta medida. Durante la rueda de prensa diaria y telemática, ayer junto a la consejera de Familia, Isabel Blanco, la responsable de Sanidad aseguró que los 62.800 test rápidos remitidos ayer por elGobierno es una cantidad «insuficiente» y se van a necesitar muchos más.
Personal sanitario en cuarentena o aislado para ver su inmunidad, mayores y trabajadores en residencias, y empleados de los servicios esenciales serán los primeros a los que se realizarán los test rápidos, según explicó Casado, que calculó para ese grupo más de 100.000 pruebas. El 25% de esas unidades irá a hospitales y el 75% a personal de la Atención Primaria y centros sociosanitarios, detalló, al tiempo que añadió que también se realizará este tipo de prueba a empleados de los servicios esenciales, como las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y los que trabajan en sectores como la agroalimentación, antes de una extensión a la población. 
En relación al plan de infraestructuras pedido este domingo por Pedro Sánchez a las comunidades para albergar a pacientes asintomáticos con positivo en la prueba, cuestionó la oportunidad y «pertinencia» de la medida, y se preguntó si será mejor estén en sus casas en aislamiento o vayan a «recursos intermedios» como polideportivos, hoteles o albergues. Al respecto, incidió en la decisión personal y pacientes sanos que igual no quieren estar recluidos en esos lugares y prefieren pasar el aislamiento en su casa, si bien manifestó que es algo que se tendrá que aclarar esta tarde en el Consejo Interterritorial de Sanidad donde va a plantear esas dudas.
Por ello, señaló que cuando se aclare como se quiere hacer será el momento de presentar un plan de infraestructuras intermedio, ya que consideró «complicado que personas sanas se quieran recluir».
Test por población

Lo que si compartió la consejera es que el reparto de los test se realice, en este caso, en función de la población para ver la situación epidemiológica ante la siguiente fase de desescalada del confinamiento, donde también indicó que se deberá acordar si se hace por territorios con menos afectación, tanto en comunidades autónomas o inclusos dentro de éstas por provincias.
Respecto de otra medida que analiza el Gobierno para la nueva fase tras el estado de alarma y la vuelta paulatina a la normalidad como el uso generalizado de mascarillas, Casado reiteró su posición, tanto de la OMS como del Ministerio, de que solo fueran para afectados no para quienes están sanos. Tras recordar los problemas para conseguir este material por la importante demanda manifestó que, en caso de acordarse el uso generalizado, el Ministerio tendrá que decir si hay suficientes y abastecer.?