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Le Pen descalifica a Macron: "No le gustan los franceses"

EFE
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La ultraderechista termina la campaña electoral descalificando al actual presidente y desprestigia su manera de atacar a sus votantes a los que dice tratar con brutalidad y mediante el insulto

Le Pen descalifica a Macron: "No le gustan los franceses" - Foto: YVES HERMAN

Marine Le Pen termina la campaña para la segunda vuelta a las presidenciales con sus diatribas más violentas contra Emmanuel Macron, al que reprocha insultar y menospreciar a los franceses y haber creado cinco años de caos y de violencia.

"No le gustan los franceses", subrayó la candidata ultraderechista este viernes en una entrevista radiotelevisada por CNews y Europe 1, en la que se mostró dolida por el "desdén" con el que considera que la trató Macron en el debate entre ambos en la noche del miércoles.

Le Pen explicó que no le sorprendió porque "el comportamiento que tuvo conmigo es el comportamiento que ha tenido durante cinco años con los franceses" a los que "no deja de insultarlos, de tratarlos con brutalidad".

Le reprochó en particular que trate a sus electores de ultraderechistas, lo que a su parecer es un insulto. También afirmó que el mandato del presidente ha estado marcado por el "caos", "la violencia" y "una relación tóxica de Emmanuel Macron con el pueblo".

Hizo notar que "Macron es muy querido por el CAC-40 (las empresas del índice selectivo de la Bolsa de París) y por los medios financieros", no por las clases populares.

Denunció que durante su mandato Francia ha aumentado su deuda pública en 600.000 millones de euros, "la productividad es deplorable", "el comercio exterior presenta un déficit histórico" y si el paro ha bajado, en realidad "se han creado empleos uberizados" y eso "es la marca de un país en vías de subdesarrollo".

LE PEN DICE QUE NO ESTÁ SOMETIDA AL KREMLIN

Le Pen, que según las encuestas ha perdido todavía más terreno en la intención de voto después del debate del miércoles (está a doce puntos porcentuales de distancia, de acuerdo con Ipsos, frente a los seis que había el 10 de abril), se defendió de la principal acusación que le lanzó entonces Macron: estar sometida a Vladímir Putin porque tiene un crédito con un banco próximo al líder del Kremlin.

Insistió en que es "un banco checo-ruso" y que todo lo que se dice de la influencia de ese préstamo de ocho millones de euros en su programa "son mentiras y difamaciones. No busca más que ensuciarme".

Se reafirmó en su posición de que, una vez terminada la guerra en Ucrania y firmados acuerdos de paz, "habrá que buscar un acercamiento entre la OTAN y Rusia" porque "lo peor que podría ocurrir para nuestra seguridad futura sería una fusión entre Rusia y China".

La candidata ultraderechista se reafirmó en su voluntad de atajar "la inmigración masiva" entre otras cosas con una política activa de expulsión de los sin papeles y de los extranjeros delincuentes. Avisó de que si gana habrá "un diálogo firme" con los países que no acepten recibir a sus nacionales expulsados.

Preguntada sobre el caso particular de Argelia, con el que las tensiones son recurrentes y sobre el hecho de que Francia le compra gas, Le Pen aseguró que "en realidad no necesitamos económicamente a Argelia".

Advirtió de que para que acepte las expulsiones de sus ciudadanos, suspenderá totalmente la concesión de visados a sus ciudadanos, les prohibirá tener propiedades en Francia e impedirá que los argelinos que viven en Francia transfieran dinero a Argelia.

Le Pen trató de quitar importancia a de una de sus propuestas más polémicas, la de prohibir en todo el espacio público (incluida la calle) el velo islámico que considera un signo del integrismo islámico y un modo de presión de los islamistas hacia las mujeres musulmanas.