«El mejor consejo de mi padre es que esté pendiente de todo»

M.M.G.
-

Nuestras 'Conversaciones en el Lienzo Norte' nos llevan hoy a conocer mejor a Álvaro Galán, séptima generación de pasteleros en su familia y responsable a día de hoy de Chuchi Pasteles

«El mejor consejo de mi padre es que esté pendiente de todo»

Alvaro Galán (Ávila, 1983) sabe bien lo que es vivir contracorriente. Y no precisamente porque sea un revolucionario o un activista de alguna causa perdida. Álvaro rema contra la corriente que marca el calendario. Porque cuando el calendario dice que es fin de semana o fiesta y que hay que descansar, salir con los amigos o hacer un viaje en familia, Álvaro se pone a trabajar aún más duro.
 Álvaro (seguro que muchos de ustedes ya le han reconocido) es a día de hoy el capitán del barco llamado ‘Chuchi Pasteles’, una embarcación fletada en el año 2005 por su padre, Jesús Galán (Chuchi para todos) y que en los últimos tiempos, como tantos otros navíos, luchan por mantenerse a flote en un mar agitado por todo tipo de crisis.
La última la impuesta por la tremenda pandemia de la covid-19. La primera marejada llegó a mediados de marzo, cuando Álvaro, principal responsable a día de hoy de un negocio que da trabajo a 14 personas en Ávila, se vio obligado a echar el cierre y a llevar a un erte a sus trabajadores.
Después de algo más de tres meses de incertidumbre y de cero ingresos en la caja, Chuchi Pasteles volvió a abrir sus puertas habiendo mantenido a toda la plantilla y con ganas de seguir endulzándole la vida a todo aquel que quiera hacerlo gracias a sus deliciosas pastas o a sus suculentas tartas.

¿Qué es lo primero que le viene a la cabeza sobre Ávila?
Que es mi casa

¿Qué es lo que más le gusta de Ávila?
Lo cómoda que es para vivir: poder ir a comer a casa, ir a buscar a los niños al colegio, en cinco minutos estás en cualquier sitio...

¿Y lo que menos le gusta?
Que está poco explotada. Creo que la ciudad podría dar más de sí. Es verdad que tenemos la Muralla, a Santa Teresa... Pero creo que todo ello se podría amortizar más.

Un lugar para perderse. 
Ninguno en concreto y todos. Lo mismo me da dar un paseo por el Grande que por elRastro o cualquier otra calle de Ávila.

Un recuerdo de la infancia.
Jugar al fútbol en la calle. Y dar la vuelta a la Muralla con mi abuelo Fernando.Era un plan que solíamos hacer. Nos llevaba toda la mañana.

Un personaje abulense que le haya marcado.
Pues mi padre, en lo profesional y en lo personal. Estar todo el día juntos, marca.

El mayor cambio que necesita Ávila es...
Creo que Ávila está más o menos bien, pero necesita darse más a conocer.

¿Qué tiene que mantener?
Su gente, su Muralla...

¿Qué le parece Ávila hoy?
Es una ciudad cómoda. Físicamente está muy bien situada para mí. Cualquier cosa que pienses que necesita la ciudad lo tiene relativamente cerca.

¿Cómo ve Ávila en el futuro?
Yo espero que no cambie mucho. No le hace falta ser más grande. Sólo que a lo mejor hay que cuidar más lo que tiene.

¿Qué puede aportar usted a Ávila?
Mis ganas de trabajar.
Lea la entrevista completa en la edición impresa.