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La empleabilidad en los programas mixtos, cerca del 40%

B.M
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Desde 2017 se celebraron 57 de estos talleres con más de medio millar de participantes en la capital y la provincia

La empleabilidad en los programas mixtos, cerca del 40% - Foto: Isabel García

Una de las formas con las que se busca fomentar el empleo en Castilla y León es con los denominados programas mixtos, que son acciones que combinan formación y empleo, proporcionando una cualificación y adquisición de competencias profesionales a las personas desempleadas, mediante una formación teórica que se alterna con un trabajo real que ayuda a que se ejecuten obras y servicios de utilidad pública. De esta forma, personas que están sin empleo pueden participan en estos programas que les proporcionan un certificado profesional mientras aprenden un oficio y cobran por ello. Y entre las especialidades que se trabajan, muy diversas, se encuentra, mantenimiento de jardines, cocina, turismo, pintura, atención sociosanitaria o albañilería, entre otras.

Estos programas puestos en marcha a través del Servicio Público de Empleo de Castilla y León, son muy demandados y normalmente se reciben el triple de solicitudes por parte de entidades (principalmente ayuntamientos) de los que finalmente se conceden. Este dato, proporcionado por el gerente del Ecyl en Ávila, Francisco Javier Luis Jiménez ayuda a entender lo que significan este tipo de acciones que ayudan a que las personas encuentren trabajo y también a realizar obras en los municipios.

En datos, los programas mixtos han supuesto en los últimos cinco años la realización de 57 de estas acciones de teoría y práctica y la participación de más de medio millar de personas. El coste ascendió a más de 7,3 millones de euros.

Solo en 2021 la convocatoria llegó a 20 programas, con 216 participantes y con once de esos programas todavía funcionando, en la que supone, con diferencia, la cifra más alta de programas y participantes de los últimos años. Además hay que destacar que su aplicación llega a buen a parte de los municipios de Ávila, generalmente a través de los ayuntamientos pero también con otras agrupaciones o la propia Diputación, lo que facilita llegar a pueblos más pequeños que, de otra manera, tendrían un acceso más difícil. 

Uno de los temas que destacan en estos programas es el de la inserción, es decir, las personas que realmente encuentran un trabajo y que se acerca al 40 por ciento, según explica el gerente del Ecyl. De forma concreta, en los últimos años y teniendo en cuenta que no terminan la formación los mismos que empiezan, en 2018, de 116 participantes se insertaron 40, casi un 35 por ciento del total y doce de ellos en la especialidad aprendida.

En 2019, de los 89 que acabaron se insertaron 35 (once en la especialidad), cerca del 40 por ciento del total, mientras que en 2020, de los 73 se insertaron 27 (seis en la especialidad), lo que supone un 37 por ciento.

En la convocatoria de 2021, en este momento, el índice de inserción ronda el 34,5 por ciento.

Con estos datos sobre la mesa, el gerente del Ecyl destaca que aunque los cursos supongan una importante inversión «merece la pena» porque la inserción «es muy significativa» y no se logra «con otras cursos y entidades».

Con estos resultados es normal que en ocasiones se repitan talleres y es «porque vemos que es lo que hace falta en la comunidad, por ejemplo albañilería, y vemos que se contrata prácticamente a la mitad de la gente». En definitiva, «merece la pena poder hacer este tipo de actividades».

los programas. Los programas mixtos tienen diferentes posibilidades en cuanto a la duración, con seis, nueve o doce meses, con un mínimo de participantes de seis personas. Su puesta en marcha supone que la jornada se divide por la mitad entre trabajo y formación teórico-práctica. Los planes formativos están vinculados siempre a certificados de profesionalidad.

Respecto a los destinatarios de estas acciones, se trata de desempleados inscritos como demandantes de empleo en el Servicio Público de Empleo de Castilla y León. Hay colectivos prioritarios en la selección, incluyendo a los menores de 35 años sin cualificación y mayores de 45 años, especialmente sin carecen de alguna prestación y tienen cargas familiares.

Esto quiere decir que hay 'preferencia' por parados de larga o muy larga duración, personas en riesgo de exclusión social o quienes no hab participado en programas mixtos en los últimos tres años, entre otros.

Los programas tienen que cumplir un serie de requisitos, entre ellos que la obra o servicio sea de utilidad pública o interés social, contar con todas las autorizaciones y permisos, tienen que ser actuaciones certificables para que al menos se pueda obtener un certificado de profesionalidad completo del tema que sea (albañilería, pintura, jardinería...) o que  se cumplan los límites de la jornada de trabajo teniendo en cuenta que los participantes cobran el salario mínimo interprofesional.

Para conceder estos programas mixtos, teniendo en cuenta que siempre hay 'overbooking' de peticiones, se tienen en cuenta una serie de factores, especialmente respecto a los certificados de profesionalidad. Pero también, entre otros muchos, que sea un proyecto innovador (interesada que sea algo diferente) y que haya beneficios sociales para la comunidad. Y se valora especialmente la gestión de la inserción, por ejemplo que «si un Ayuntamiento dice que se va a quedar en plantilla con un diez por ciento de los participantes», esto es uno de los motivos por los que se hacen los talleres y se «valora mucho»

También hay otros aspectos como la temporalización de los módulos, medidas de adaptación covid, las instalaciones que tiene la entidad local para poder realizar los talleres, que estén definidos los trabajos a realización, la capacidad de gestionar el taller, la experiencia en la gestión de las acciones, que la entidad local aporte los costes del material necesarios (la Junta aporta todo el dinero, con excepción de los materiales), el número de desempleados en el ámbito territorial y las posibles perspectivas de empleo y la posibilidad de inserción.

Los programas mixtos han tenido en el tiempo diferentes nombres (talleres mixtos, talleres de formación, talleres de inserción) pero el objetivo siempre ha estado relacionado con la ayuda a encontrar empleo. En el caso de Ávila, explica el gerente del Ecyl, lo que demandan principalmente las empresas respecto a estos talleres es gente joven (con más edad se complica), particularmente entre los 25 y 35 años.