Miles de kilómetros por la cultura y contra la despoblación

M.E
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El Bibliobús de la Diputación va camino de cumplir 33 años en ruta en los que se registran 678.000 préstamos y casi medio millón de lectores. En 2019 los visitantes superaron los 7.200. La pandemia le frenó, pero ya está de vuelta

Miles de kilómetros por la cultura y contra la despoblación

El 17 de agosto de 1987 echaba a rodar por las carreteras de la provincia y desde entonces ha realizado cientos de miles de kilómetros, 29.600 paradas, 678.000 préstamos y cerca de medio millón de lectores, en concreto 496.000. Son, a grandes rasgos, los números del Bibliobús de la Diputación Provincial de Ávila, una apuesta por la cultura y contra la despoblación que, como dice uno de sus lemas, llega a donde no lo hace nadie para llevar a grandes, medianos y pequeños los libros a los que de otra manera no tendrían acceso. Esta biblioteca móvil constituye, en muchos casos, la única puerta de acceso a los servicios bibliotecarios públicos de calidad, lo que también supone una ventana abierta a la cultura y una herramienta de lucha contra la Ávila vaciada, este concepto tan de moda en estos días. 
Se trata de un servicio valiosísimo que, como reconoce el técnico responsable, Faustino Grande, no pierde vigencia con el paso del tiempo, no en vano en estos momentos son 14 rutas las que están en marcha y 70 las localidades abulenses a las que se da servicio con su esperada parada en la plaza mayor o lugar de costumbre, a las que se unirá próximamente Tiñosillos y Losar del Barco. «Las rutas han ido cambiando a lo largo de los años y hay municipios que se han salido del servicio y luego han vuelto, en algunos casos porque se intentó poner un punto de lectura y al final no funcionó, con lo que decidieron volver al Bibliobús», señala Faustino Grande, quien apunta que desde 2015 se han sumado bastantes localidades, pasando la cifra de unos 60 a los 70 actuales. 
Las rutas incluyen la parada en media docena de pueblos al día a los que se repite visita cada 28 días, siempre en horario de mañana y nunca en viernes, el día de descanso. «Se establece una fecha para que los vecinos lo sepan, paramos entre media hora y una hora y si hay colegio también paramos en el centro para dar servicio a los niños y a los profesores», comenta el técnico,  quien destaca que en líneas generales hay un «lector muy fiel», principalmente niños y gente mayor, sobre todo mujeres, aunque «en muchos casos ellas cogen libros también para sus maridos porque son los que suelen trabajar fuera y a esas horas no están».
Predomina la novela, ya sea histórica, de aventuras, negra o romántica, y «aunque hay muchos más, los socios considerados activos rebasan los tres mil».
El Bibliobús cuenta actualmente con 33.607 ejemplares, aunque no viajan todos a la vez. «Van unos 4.000 o 4.500, pero tenemos un servicio de peticiones a través del teléfono, el correo electrónico o el WhatsApp para que los lectores puedan solicitar los libros que quieran», señala el técnico. Si piden una obra concreta ‘in situ’ y no estuviera en esta biblioteca rodante, «yo les aconsejo y propongo otras similares», comenta.
El fondo del Bibliobús no es fijo ni se queda obsoleto. Cada año se adquieren títulos, el año pasado 550, entre libros infantiles, novela actual y libros de materias, por un valor de 8.122 euros. Normalmente se compran dos ejemplares por obra, aunque «si de algún título hay mucha demanda, a veces se compra alguno más».  En cuanto a las localidades, hay de todo, desde las más grandes como Sanchidrián, donde hay un grupo grande de lectores entre niños y adultos, hasta pueblos de menos de cien habitantes como Cabezas del Pozo. «Aquí si hay 8 ó 9 lectores fieles, la proporción es enorme», destaca.



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