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Un compromiso público con España

E.Carretero
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Organizado por la Subdelegación de Defensa, unos 250 ciudadanos participaron este sábado en un acto de jura de bandera civil que contó con la participación de la brigada paracaidista de la Legión y con mucho público

Un compromiso público con España

Valentín López-Samaniego hizo el servicio militar en 1951 en Madrid, «concretamente en la calle Quintanilla-precisa-porque yo elegí aviación». Allí juró bandera por primera vez. La segunda, fue este sábado, con casi 92 años, que hará en unos días. Él fue de hecho el jurando de más edad de los casi 250 ciudadanos que participaron en la jura de bandera civil que, organizada por la Subdelegación del Gobierno, se celebró ante numeroso público en el Mercado Grande. «Es una forma de reafirmar mi compromiso con España», contaba con ilusión tras besar la bandera por segunda vez. Adrián Mora Ruiz, de 19 años, fue el más joven jurando de esta jornada.  «Quiero ser militar como mi padre, que es quien me ha inculcado esto», apuntaba a la hora de explicar sus motivos para participar en esta jura de bandera este joven madrileño que acudió hasta Ávila acompañado de sus padres. 

El acto contó con la participación de la brigada paracaidista de la Legión, a la que pasó revista el general jefe de la BRIPAC, Luis Jesús Fernández Herrero, encargado también de explicar a los jurandos el significado de este acto. «Es un sagrado compromiso, ritual propio de los soldados profesionales, pero no único de ellos, con la bandera», apuntó desde la tribuna antes de señalar que «la jura o promesa de bandera es un acto militar solemne que muestra fidelidad y lealtad a la nación española a través de su mayor símbolo». 

Recordó el general jefe de la brigada paracaidista a los jurandos la importancia de este acto con  el que se comprometían a ser un buen ciudadano y a defender los intereses colectivos», apuntando que «la defensa nacional no solo corresponde a las Fuerzas Armadas sino que es un compromiso de todos los ciudadanos». 

Es más, el general jefe de la BRIPAC apuntó que tras este acto de compromiso con la bandera y con España los participantes en esta jura quedaban en cierta forma unidos a los legionarios paracaidistas, con quienes a partir de ahora compartirán «un compromiso común e ilusionante». Compromiso, dijo, que estos ciudadanos podrán ejercer «de manera sencilla pero firme» en cualquier ámbito de su vida, ya sea en el laboral o en el familiar. 

El acto, que contó con la participación de numerosas autoridades civiles, entre ellas el alcalde de Ávila; militares, como el coronel Álvaro Capella, subdelegado de Defensa en Ávila, y eclesiásticas, con presencia del obispo, José María Gil Tamayo, también incluyó un desfile de la brigada paracaidista, cuyos brigadistas también entonaron el popular La muerte no es el final y parte del ideario paracaidista. No faltaron, lógicamente en este acto, vivas a España, el Rey y el Ejército de Tierra, a los que se unió también el público. 

Era la segunda vez que Ávila acogía un acto de jura de bandera civil. La primera tuvo lugar en 2015, también en mayo. Para jurar bandera se necesita tener 18 años. Ser español, no tener antecedentes penales y no haber jurado en los últimos 25 años