¿Quién dijo que eran aburridas?

E.Carretero
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¿Quién dijo que eran aburridas? - Foto: Marta Ortiz/Yuppic

Daniel González de Vega, madrileño de origen abulense, es el cofundador de Smartick, un método de aprendizaje on line de matemáticas con más de medio millón de alumnos en todo el mundo y presente en más de un centenar de países

Quién dijo que las matemáticas eran aburridas y, además, difíciles? Daniel González de Vega, madrileño pero con raíces abulenses, y su socio Javier Arroyo se han propuesto demostrar no solo que pueden ser muy divertidas sino que con tan solo 15 minutos al día los niños, incluso aquellos a los que aparentemente se les ha atravesado esta materia en el colegio, pueden mejorar sus resultados y disfrutar aprendiendo cálculo o álgebra. Ellos son los creadores de Smartick, un método on-line extraescolar de enseñanza de matemáticas a niños, que se articula en sesiones diarias de 15 minutos, en las que a los niños se les propone contenido que se adapta en tiempo real a su perfil y rendimiento. Esa adaptación a cada niño es, asegura González de Vega, una de las cosas que marca la diferencia de este método. «Al adaptarse Smartick completamente al perfil del niño podemos trabajar con niños que tienen dificultades con las matemáticas, y también con el otro lado del espectro, en este caso con niños a los que las matemáticas del colegio se les quedan cortas», afirma este emprendedor con raíces abulenses antes de explicar que con los primeros el método contribuye a «que les guste la materia y a que empiecen a tener un nivel de matemáticas alto y por tanto a mejorar su autoestima», mientras que en los segundos Smartick «permite incluso que los niños se adelanten al curriculum incluso dos años».
La idea, rememora este joven emprendedor, surgió hace 8 años, cuando tanto él como su socio «entendimos que mezclando tecnología con lo mejor de los métodos tradicionales y los resultados más relevantes de la investigación en psicología del aprendizaje y didáctica de las matemáticas, se podía crear un producto muy superior a cualquiera de los que había en el mercado». Así surgió Smartick, un método con el que ambos se han propuesto terminar con los «malos» resultados que tanto en España como en Latinoamérica obtienen los estudiantes en matemáticas en las evaluaciones PISA y TIMSS. Por otro lado, y como ingeniero que es, también pesó para González de Vega en el desarrollo de este método de aprendizaje on-line «la importancia, cada vez más relevante, de las matemáticas».
Este método de enseñanza on-line de matemáticas se dirige a niños de 4 a 14 años y, aseguran sus creadores, actualmente «no existe en el mundo ningún método con la capacidad de adaptación de Smartick. De hecho, «más de medio millón de niños de todo el mundo» de más de un centenar de países han usado ya Smartick, si bien González de Vega reconoce que a día de hoy «el grueso de nuestros alumnos sigue estando en España».
El producto, prosigue este emprendedor, está disponible tanto en español, en la versión de España y también adaptada a Latinoamérica, así como en inglés americano e inglés británico. Y es que Smartick, continúa este ingeniero, al ser una empresa con vocación global, no sigue ningún currículum específico sino que persigue diseñar «el mejor método» teniendo en cuenta que las matemáticas «son un lenguaje universal y que por tanto no tienen porque ser distintas en Filipinas, en México o en España».
Asegura el cofundador de Smartick que actualmente «no hay ningún método similar» a Smartick, destacando que se trata de un método con gran capacidad de adaptación ya que «va adaptando el contenido problema a problema». También destaca González de Vega la gamificación del método que incluye mecánicas de juego, premio e incentivos que lógicamente contribuyen a que esté más motivado y dispuesto al aprendizaje. Y, sobre todo, destaca este emprendedor otra gran ventaja de este método es que cualquier niño desde cualquier parte del mundo y desde el pueblo más recóndito puede aprender matemáticas, siempre y cuando se disponga de conexión a internet y un dispositivo móvil.