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Un gordo que tapa socavones más que agujeros

Agencias
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El 86.148 deja una lluvia de millones de euros en varios de los barrios más humildes de Las Palmas

Ainhoa y Aarón obtuvieron su décimo en una rifa de una peluquería. - Foto: BORJA SUAREZ

Jinámar es uno de los barrios más humildes de Gran Canaria y la suerte le sonrió ayer con el Gordo, un 86.148 que cayó ayer en la administración del centro comercial El Mirador y que servirá «para tapar socavones más que agujeros», tal y como relataron Aarón Vega y Ainhoa Bolaños, que obtuvieron su décimo en una rifa de una peluquería.

La pareja, de 25 y 22 años, son novios y dueños del décimo agraciado con el primer premio, que les ha tocado en la primera vez que juegan a la lotería de Navidad. Nada más enterarse, según relataron, cogieron el coche desde San Cristóbal, su barrio, y fueron a la administración de El Mirador -que vendió 40 series- para comprobar si era cierto. 

Aarón y Ainhoa aseguraron tener unos «nervios increíbles» y se mostraron muy ilusionados por la posibilidad de ayudar a sus familias, gente humilde «que lo está pasando mal».

Lali es una técnica sociosanitaria de Agüimes que todos los miércoles desayuna en el centro comercial, donde una de las veces decidió comprar un décimo en la administración, a medias con la persona con la que toma el café, que prefiere no decir su nombre. Ayer, al ser miércoles, se encontraba desayunando allí mismo cuando escuchó la noticia; cuando comprobó el número en el móvil, contó, gritó «de alegría espontánea» y llamó a su familia.

«Ahora, a digerirlo», señaló Lali, que utilizará el premio para comprar una finca, que siempre ha querido, un «barquito» a su marido y, «si sobra algo», un viaje, ayudar a la familia y también a La Palma, indicó la premiada, que no va a «dejar de trabajar» pero sí va a vivir «más desahogada».

Por su parte, Víctor e Inma, un matrimonio de la zona de Almatriche, otro barrio de Las Palmas de Gran Canaria, iban en el coche cuando han escuchado la cifra del Gordo. «Mi mujer decía que tenía el 48, íbamos en el coche y tuvimos que parar porque empezamos a gritar», relató la pareja, que calificó este día como «de mucha emoción».

Y es que el Gordo de la Lotería del centro comercial El Mirador ha estado especialmente repartido entre barrios humildes de Gran Canaria, tal y como apunta Isabel Lozano, empleada de la administración de loterías que ha vendido el premio. «Ha estado muy repartido entre gente de San Cristóbal, Telde, Vecindario... Es emocionante y te quedas sin palabras», señaló.