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Unicaja prevé un crecimiento del PIB del 5,2% este año

SPC
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El informe sobre las previsiones económicas para la Comunidad de la entidad financiera sitúa el aumento del empleo en el 0,8% en 2021 y en el 1,3% para 2022, con lo que la tasa del paro media se colocaría en el 11,7%

Unicaja prevé un crecimiento del PIB del 5,2% este año - Foto: Patricia González

Unicaja Banco prevé un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) de Castilla y León del 5,2 por ciento para 2021, que subiría hasta el 5,4 por ciento en 2022, según apunta el informe trimestral 'Previsiones Económicas de Castilla y León' que elabora Analistas Económicos de Andalucía para la entidad financiera.

Asimismo, la estimación de la sociedad de estudios del Grupo Unicaja Banco apunta a un crecimiento del empleo del 0,8 por ciento en 2021, con en torno a 972.000 ocupados (7.300 más que en el promedio de 2020), que situaría la tasa de paro en el 12,2 por ciento, previsiones aún más halagüeñas para el año 2022, donde la tasa de ocupación aumentaría un 1,3 por ciento y la de desempleo se reduciría hasta el 11,7 por ciento.

Desde el lado de la demanda, en 2021 el consumo privado y la inversión registrarían un crecimiento del 5,4 por ciento y 7,5 por ciento, respectivamente, mientras que, por el lado de la oferta, se espera un crecimiento generalizado, especialmente en industria (6,3 por ciento) y servicios (5,4 por ciento), salvo en el sector agrario, que apuntaría un descenso del 2,9 por ciento.

En cuanto a las perspectivas de crecimiento para 2022, y aunque persisten "riesgos a la baja", el informe de Unicaja estima un crecimiento del consumo privado del 5,3 por ciento, y un aumento de la inversión del 7,5 por ciento, al tiempo que mejoraría la aportación del saldo exterior. Además, el crecimiento por sectores será generalizado, con tasas más elevadas para el sector de la construcción (6,1 por ciento) y los servicios (5,6 por ciento).

Contexto nacional e internacional

El informe se divide en tres apartados, relativos al entorno económico, a la evolución reciente de la economía de Castilla y León y a las previsiones económicas para la Comunidad en el periodo 2021-2022. En el primero, se describe el contexto de la economía internacional y nacional, que continúa recuperándose según el último informe de Perspectivas Económicas de la OCDE, que estima un crecimiento para la economía mundial del 5,7 por ciento en 2021 y del 4,5 por ciento en 2022.

No obstante, el informe también señala que el aumento de la demanda ha provocado un incremento de los precios de las materias primas y los alimentos, al tiempo que las perturbaciones en las cadenas de suministro han intensificado la presión sobre los costes, traduciéndose en tensiones inflacionistas, que, en cualquier caso, se estima presenten carácter transitorio. 

Por ello, las proyecciones señalan que la economía española será una de las economías avanzadas que más crezcan en 2021. Las últimas proyecciones del Banco de España estiman un crecimiento del 6,3 por ciento para 2021 y del 5,9 por ciento para 2022, lo que supone una revisión al alza de 0,1 puntos porcentuales. No obstante, el Instituto Nacional de Estadística revisó a la baja el crecimiento del segundo trimestre, desde el 2,8 por ciento publicado en el avance de finales de julio al 1,1 por ciento en septiembre, lo que incidirá en las proyecciones de crecimiento realizadas con anterioridad a esta publicación.

Coyuntura económica actual

La segunda parte del informe analiza la coyuntura de la economía de Castilla y León, prestando especial atención a la evolución de sus principales magnitudes, así como a la especialización productiva de la región. Así, y según la Contabilidad Regional Trimestral, publicada por la Dirección General de Presupuestos y Estadística de la Junta, el PIB de Castilla y León creció un 1,2 por ciento en el segundo trimestre de 2021 tras su caída del 1,3 por ciento en los tres primeros meses del año. 

En relación al segundo trimestre de 2020, el PIB también experimentó un crecimiento, mucho más pronunciado, del 17,8 por ciento, si bien la producción continúa siendo un 4,1 por ciento inferior a la existente en el cuarto trimestre de 2019, último trimestre completo que no estuvo afectado por la pandemia.

La aportación de la demanda interna ha sido de 17,4 puntos porcentuales, frente a la contribución negativa del 1,3 por ciento del trimestre previo. El gasto en consumo de los hogares creció un 18,7 por ciento en términos interanuales, en tanto que la inversión aumentó un 25,1 por ciento. Asimismo, el gasto en consumo de las Administraciones Públicas siguió creciendo un 3,3 por ciento. Por su parte, la aportación del sector exterior también fue positiva en 0,4 puntos porcentuales, debido al mayor ritmo de crecimiento de las exportaciones de bienes y servicios (21,9 por ciento) que de las importaciones (19,3 por ciento).

Desde la perspectiva de la oferta, el crecimiento en el segundo trimestre fue generalizado, con excepción del sector agrario (-4,2 por ciento), el que más creció en 2020. Tanto la industria como los servicios de mercado registraron un incremento superior al 20 por ciento, siendo el crecimiento en la construcción algo superior al 10 por ciento.

Por último, en lo que respecta al mercado de trabajo, tanto las cifras de la Encuesta de Población Activa (EPA) como las de afiliación a la Seguridad Social reflejan una recuperación del empleo en el segundo trimestre del año, aunque sin alcanzar los niveles de 2019. Según la EPA, en el segundo trimestre el número de ocupados aumentó un uno por ciento situándose en 965.100 personas. En términos interanuales, el empleo aumentó un 4,1 por ciento, destacando el crecimiento en el sector agrario y los servicios de no mercado (17,5 por ciento y 6,7 por ciento, respectivamente). Por otra parte, el número de parados creció un 6,4 por ciento, situándose la tasa de paro en el 12,6 por ciento, frente al 15,3 por ciento de media en España.