La Encuesta de Población Activa (EPA) que hizo pública el Instituto Nacional de Estadística correspondiente al segundo trimestre del año volvió a arrojar datos negativos para la provincia abulense. La tasa de paro, la variable que pone en relación el número de parados respecto a la población activa, se elevó en ese periodo al 26,45%, la más alta del conjunto de Castilla y León, que presentó una media del 19,76%. Es más de un punto superior a la registrada en el anterior trimestre (25,15%) y dos puntos superior a la de hace un año (24,33%).
En cuanto al número de parados no fueron mejor las cosas. La EPA ha cifrado en 21.000 los desempleados de la provincia al término del segundo trimestre del año, 1.500 más que en el primer trimestre (7,6%) y 2.300 más que un año atrás (12,30%).
Siempre según la EPA, el desempleo ha castigado más al colectivo masculino que al femenino en números absolutos, no en vano de esos 21.000 parados, 11.200 son hombres y 9.700 mujeres. Con todo, la tasa de paro femenina, del 28,79%, supera en cuatro puntos a la masculina, que se queda en el 24,71%.
Por sectores, el que acumula al mayor número de parados es el de servicios, con 7.500, frente a los 2.500 de la construcción, los 800 de la agricultura y la industria y los 9.200 que buscan su primer empleo o han dejado su último trabajo hace más de un año.
Por su parte, el número de ocupados alcanza los 58.300, de los cuales 34.300 son hombres y 24.000 son mujeres. De esta manera, la tasa de actividad (actividad respecto a la población total) se situó en el segundo trimestre en el 55,98%, ligeramente superior a la media regional (55,73%). Es más de un punto superior a la registrada en el trimestre anterior (54,38%) y más de dos puntos superior a la de un año atrás (53,65%). Por sexos, los hombres presentan una tasa de actividad muy superior a la de las mujeres, al llegar al porcentaje del 65,93%, frente al 46,52% de las mujeres.